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Por qué rechazaría hoy invertir en su propia startup — SMTB EP. 27con Iñaki Arrola, Cofundador de K Fund

·1:07:38·Presentan Luis Gelado Crespo y Manuel de la Esperanza·con Iñaki Arrola
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Sobre este episodio

Iñaki Arrola montó coches.com con su padre, su primo y un amigo, sin perfil técnico y sin pacto de socios, y aun así la vendió al Banco Santander después de dieciséis años. Luego invirtió como business angel, cofundó Vitamina K y, con Carina Szpilka, la gestora K Fund, que hoy suma ocho fondos y unas 130 participadas. Desde ese sitio, su respuesta a si financiaría hoy su propia startup es un no sin matices: una empresa que solo hace una cosa en España es demasiado pequeña para el tamaño de fondo que necesita retornos muy grandes.

La conversación con Luis y Manuel va de lo que no se ve desde fuera. Un fondo es, antes que un identificador de compañías, un gestor de dinero: lo que decide el retorno es cuánto pones en las ganadoras en rondas posteriores, el porcentaje que llegas a tener y en qué año del fondo te invierten. Las marcas pesan tanto que, en sus palabras, los fondos tier one americanos acertarían aunque eligieran con monos. Y el emprendedor pide pocas referencias de sus inversores cuando debería preguntar, sobre todo, cómo se portaron cuando las cosas fueron mal.

También hay un tramo sobre Bitcoin en el que el invitado cuenta que cambió los suyos por Ethereum y Solana, Luis le expone la tesis de la casa (21 millones frente a activos inflacionarios) y los dos se quedan donde estaban. Cierra con la IA en el propio fondo, de 26 a menos de 20 personas en la oficina en un año, con la duda de si va a haber webs en el futuro, y con el consejo que retiraría de circulación: lo de salir de la zona de confort.

Notas del episodio

Temas clave:

- Por qué no se daría el cheque: una página de clasificados que solo opera en España no es negocio para un capital riesgo, por mucho que le cambiara la vida a él. Primera norma de un VC: si solo haces una cosa en España, a lo mejor no es suficientemente grande. - Todo errores al empezar: padre, primo y amigo como cofundadores, dos trabajando de cuatro, ningún perfil técnico, sin pacto de socios. Lo que le faltaba era un componente técnico, y eso para él fue el error. - Dejar de ser CEO: en 2013 o 2014 se dio cuenta de que ya no era lo suyo y fichó a Gerardo Cabañas, que llevaba un competidor, para los últimos cuatro años. Su hija Clara se lo resumió: ir una vez al mes a que te cuenten no es trabajar. Y cuando llegó el comprador, no ser crítico en el día a día le dio una posición de negociación distinta. - Un fondo es gestión de dinero, no solo olfato: cuánto pones en rondas posteriores, el porcentaje que consigues y en qué año del fondo te invierten pesan más que acertar el nombre. Su fondo uno va bien porque llegó a un 7 % de una compañía y a un 15 % de otras dos con un fondo muy pequeño. - El fondo uno en números: 28 compañías, tres relevantes de verdad, otras cuatro o cinco con algo de retorno, y el resto cerradas o recompradas por el emprendedor por un euro, una cláusula que llevan los contratos de inversión. - Pedir referencias al inversor: en lo bueno y en lo malo. K Fund ofrece sus ciento y pico participadas para que el emprendedor pregunte, y le extraña cuando nadie lo hace. - Por qué tú y por qué ahora: la pregunta que hacen siempre. El timing incluye por qué ahora al fondo le interesa entrar. Factorial tenía la vela levantada cuando llegó la ley de control horario. - Lo que no quieren oír: un emprendedor que vende a 50 o 60 millones devuelve al fondo un 5 % de su dinero. Una bala salvada y una oportunidad perdida. Han dejado de invertir en quien lo dice de entrada. - Montar la gestora también fue emprender: 500.000 euros propios en el primer fondo, 55.000 de capital regulatorio de la CNMV y un salario bruto de 100.000. El FEI fue el inversor ancla. - Bitcoin: cambió los suyos por Ethereum y Solana porque cree en los smart contracts y los agentes. Luis le expone la tesis de SatsIntel: 21 millones frente a activos sin límite de emisión. - La IA en el fondo: de 26 a menos de 20 personas en un año, un trabajo cada vez más de calle y de marca, y la duda abierta de si va a haber webs. Él cree que no. - Quick fire: el consejo que retiraría es salir de la zona de confort cuando pone en riesgo a los tuyos; lo que más dice ahora es «no lo sé»; la cualidad infravalorada es la gente técnica que no sabe vender lo buena que es; de las ciento y pico participadas, solo una la conocieron en un evento. - Para traer al podcast: Iñaki Berenguer y, el que no va a ningún podcast, Jesús Encinar.

Enlaces:

- K Fund - Iñaki Arrola en LinkedIn - Libro recomendado: «El niño que se enfadó con la muerte», de Enric Benito.

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