Transcripción completa del episodio

Por qué rechazaría hoy invertir en su propia startup — SMTB EP. 27

·1:07:38·Presentan Luis Gelado Crespo y Manuel de la Esperanza·con Iñaki Arrola

Avances del episodio

Iñaki: Salir de la zona de confort me parece una estupidez. La gente dice: «No, yo salgo de mi zona de confort ya». Pero si eso pone en riesgo todo lo que tú tienes alrededor, pone en riesgo tu estabilidad familiar o lo que sea, creo que te estás equivocando.

Es que invertir es mucho más difícil de lo que yo pensaba. Yo creo que uno de mis errores como emprendedor es no haber tenido jefes o compañeros con los cuales debatir por igual. Alguien de quien aprender.

Luis: Nuestro invitado ha construido una empresa desde cero, la ha vendido, es la persona que levantó coches.com, y es un honor contar aquí con Iñaki Arrola. Así que, oye, bienvenido.

Iñaki: Parte de nuestro trabajo es perder dinero, lamentablemente. Yo tenía que poner 500.000 euros netos en nuestro primer fondo, que era el uno por ciento del fondo. Iba a tener un salario bruto de 100.000, y había que meter adicionalmente 55.000 euros de dinero regulatorio que la CNMV te exige, porque no se puede tocar. Mi mujer me preguntó: «Vuélvemelo a contar, que no me estoy enterando. ¿Vas a ganar 100.000 brutos y vas a meter 500.000 euros?». Una vez más, es el riesgo del emprendedor.

Manuel: Después de todo lo que has visto, todo lo que viviste en coches, todo lo que está pasando con la IA, ¿qué harías ahora mismo? ¿Qué te apetecería hacer?

Iñaki: Bueno, puede ser.

Manuel: ¿Lo montarías?

Iñaki: Ah, sí, sí, sí.

Iñaki Arrola: de coches.com a K Fund

Luis: Hola a todos y bienvenidos al episodio 27 de Show Me The Bitcoin. Hoy tenemos, bueno, pues uno de los mayores nombres del ecosistema, yo diría emprendedor y además del venture capital español. Yo diría que son dos personas sentadas a la vez en el sofá, porque es la persona que levantó coches.com y ahora quien decide qué emprendedores pueden recibir capital para cumplir sus sueños. Nuestro invitado ha construido una empresa desde cero, la ha vendido y ha pasado al otro lado como inversor, primero con Vitamina K y luego con K Fund. Entonces, oye, pues es un honor contar con Iñaki Arrola. Así que bienvenido.

Iñaki: Gracias, pero vaya vergüenza. No me siento representado con lo que has dicho, pero creo que has hecho muy bien en decir coches.com y no coches.net. A mi suegra le pasará lo mismo.

Luis: Es un honor, ¿eh? Es un honor, además. Oye, te cuento, y le cuento a todo el mundo, que nosotros hacemos este podcast, en primer lugar, para que sirva como un seguimiento de lo que hacemos construyendo una tesorera desde dentro, para que la gente vea, nuestros inversores, nuestros colaboradores, nuestros socios, lo que es construir la empresa desde dentro, y sobre todo cuando coticemos en bolsa. Pero en segundo lugar también porque queremos generar contenido muy interesante, y en tercero, para que nosotros también aprendamos de nuestros invitados. Y como te contaba detrás de cámara, los puntos dos y tres contigo hoy son una gozada. Así que, oye, muchísimas gracias.

Iñaki: A ver, el nivel seguro que sí.

Luis: Yo empezaría, si quieres, superrápido, porque tienes muchísimo contenido online: cuéntanos tu historia. Si quieres, empiezas con coches y cómo acabas en el lado inversor.

Iñaki: De hecho, hablábamos de que probablemente sea poco interesante para muchos de los que nos escuchan. Alguna vez me pasa que le cuento a la gente «yo hice no sé qué» y la gente dice: «¿Eso qué era?». Es verdad: yo hice una empresa, una página web de clasificados de coches, que después de dieciséis años se la vendimos a un banco, al Banco Santander, a Santander Consumer Finance, que es la división de financiación al consumo del Banco Santander. Y a pesar de tu intro, pienso en lo de cosas que hice mal, pero que terminó saliendo bien.

Luis: No vas a hablar de eso, no te preocupes. Tengo preguntas de eso.

Iñaki: Hablemos de eso. Los últimos años de eso invertí de manera personal, en esto que se llama hobby muy caro, pero que es ser business angel, famoso nombre. Y en los últimos años, porque yo ya no estaba en el día a día, empecé a la vez la gestora, que se llama K Fund, y lo que hacemos es invertir en empresas de software de otros, que es un negocio también bastante difícil y que, bueno, lo intentamos.

Luis: Perfecto. De hecho, esto que dices me viene al dedo para abrir una pregunta, que es: el Iñaki que arrancó coches.com entra hoy por la puerta, se encuentra al Iñaki de K Fund y le pide financiación. ¿Le darías el cheque o no?

Iñaki: No. No, bajo ningún concepto.

Luis: No se lo hubieras dado, ¿eh? ¿Qué no te gustaba de él?

Iñaki: Es una cosa que les pasa a muchos emprendedores cuando van a visitar un fondo. Tienes que hacer proyectos suficientemente grandes como para que ellos hagan un dinero muy grande con respecto al tamaño del fondo. Y eso normalmente va en contra de compañías nacionales. En mi caso, una compañía que estaba en España solo. Primera norma de un VC: oye, si solo haces una cosa en España, a lo mejor no es suficientemente grande. Y ese era mi caso. Y dos: para los fondos que hay hoy del tamaño de los nuestros necesitas cosas muy, muy grandes, y no fue el caso. Otra cosa es que a mí me cambiara la vida, lo que tú quieras, pero no era negocio para un capital riesgo.

Manuel: ¿Te valdría cuando tú buscaste financiación para coches?

Iñaki: No, no. Pues mira, todo errores: haber montado una empresa con padre, primo y amigo, sin tecnología. Bueno, cofounders, ellos se llaman cofounders, pero la realidad es que el único que trabajaba era yo.

Manuel: No sé si lo llamas cofounders. Estás aquí sentado hoy, ¿no? Ellos no.

Iñaki: Por ser justo, mi primo Ignacio no trabajaba en el día a día, mi padre, por supuesto, tampoco, y mi amigo Ignacio sí, pero salió pronto. Uno de los problemas a veces de los cofounders es que alguno de ellos no está alineado, y salió pronto. Pero la realidad es que éramos cuatro de verdad, dos trabajando, todos muy parecidos, sin ningún perfil técnico, por supuesto, sin pacto de socios. Todo mal. Esa fue la historia del inicio.

Manuel: Pero eso yo a veces me lo pregunto. Nosotros, que hemos montado muchas compañías, al final esa dicotomía de las enseñanzas que te da el pasado, haber montado muchas cosas, como dices tú, haberla liado: ¿a quién seleccionas cuando montas algo? Por un lado tienes: oye, qué difícil ser un solo founder. Y cuando no quieres ser un solo founder y quieres compartir la experiencia con alguien, sueles tirar de gente muy cercana, un amigo. Entonces, ¿cómo compatibilizar las dos cosas? Decirlo bien, estar acompañado y no liarla. Es complicado, ¿no?

Cuándo dejar de ser CEO de tu propia empresa

Iñaki: Y además es que es gente que no necesitas. Sí que los puedes necesitar porque puede ser más o menos divertido, y es gente con la que tienes buena relación, lo que quieras, pero si piensas en necesidades que tiene la compañía, pues tener uno como tú tiene poco sentido. Más allá de que sí que está muy bien decir «sufrimos juntos» o lo que tú quieras. Pero en mi caso, a mí lo que me faltaba era un componente técnico que no tenía, y eso para mí era un error.

Manuel: Claro. Qué diferente sería ahora, ¿eh? Lo hubieras montado todo tú.

Iñaki: Sí, probablemente. Pero también es verdad que se ha democratizado el acceso a la tecnología y ahora es como una commodity. Entonces es más fácil, pero es mucho más complejo, porque ahora estaba viendo los números de la cantidad de aplicaciones que se lanzan a los stores de móvil. Es alucinante. Todo el mundo está lanzando cosas, y para nosotros como inversores ahora, pues tú me dirás qué va a funcionar, qué va a durar las próximas semanas. Sí, porque, bueno, ya lo sabéis, con esto de la famosa IA.

Luis: Ahora vamos a hablar mucho de la IA, porque me interesa mucho ver tu perspectiva como inversor, sobre todo. Bueno, ¿qué pasaría con coches.com con IA? Esta también sería una pregunta buena. Pero vamos a hablar de la parte inversora. Quizá podíamos hablar también de algo que vimos en un podcast hace poco: tu salida de coches. Cuando te diste cuenta de que, oye, macho, ya necesitaba un líder distinto a ti, o que no era tu momento. ¿Cómo fue? ¿Cómo es esa transición? Es interesante.

Iñaki: De hecho, nos pasa mucho con compañías participadas, que a veces se atan a la silla pensando, y creo que es lícito y bueno por su parte, que le deben su lealtad a los inversores, a sus cofundadores, y la gente se ata al palo. Pero muchas veces tenemos la reflexión con ellos, que creo que yo aprendí, no sé por qué, de: oye, igual tu momento ya no es. Y a lo mejor no es que salgas de la compañía, en mi caso sí salí, a lo mejor es que des un paso a un lado y hagas otra cosa, pero que entiendas que alguien lo puede hacer mejor que tú. Y eso es lo que me pasaba a mí. En el año 2013, 2014, yo ya me daba cuenta de que no era lo mío. Además estaba invirtiendo como business angel y decía: oye, pues hay otra cosa que encima me gusta, con lo que en casa no me echarán la bronca de que no hago nada. Y lo que hice fue encontrar una persona que lo hizo mucho mejor que yo, que llevó los últimos cuatro años de la empresa, que era director de un competidor, de AutoScout24, y lo hacía mejor que yo: Gerardo Cabañas. Y tuve la suerte de que me dijo que sí. Él hizo los últimos cuatro años. Durante ese tiempo yo no trabajaba en la empresa para nada, yo estaba en otro lado. Mi hija Clara me preguntó una vez: «Papá, ¿tú qué haces en coches.com?». Y yo le dije: «Pues voy una vez al mes y Gerardo me cuenta». Y ella, que era muy pequeña pero no tonta, me dijo: «Papá, eso no es trabajar». Es que tiene razón. Bueno, es vigilar, no sé lo que era, pero desde luego trabajar no era. Y para mí era: yo estoy siendo cuello de botella, hay alguien que lo puede hacer mejor que yo. Pues búscate eso.

Luis: Pero ¿qué es hacerlo mejor que tú? Es decir, ¿es acercar una venta, la monetización, escalar, expandir?

Iñaki: Es escalar equipos de ventas, era expandir el negocio. Yo creo que otra de las cosas de las que no se da cuenta la gente es que puedes valer para un momento de la empresa, y según la empresa se va haciendo grande, hay otra gente que ya ha hecho cosas más grandes, que es profesional de eso y que tiene una experiencia que tú no tienes. A lo mejor la puedes escalar, pero seguramente lo haces más lento y peor. Mientras que si te traes a uno de otra compañía que lo ha hecho ya siete veces, va a tocar las cuatro cosas y lo va a hacer bien.

Manuel: Y también creo que es siempre una preocupación el dejar las llaves de tu casa a alguien para que lo lleve, porque si se equivoca, vaya faena. Pero eso también te puede llevar a aportar desde otro lado de la empresa.

Iñaki: En mi caso no, porque yo salí del día a día totalmente. Y desde luego, lo que sí fue un valor para mí fue que cuando me vinieron a comprar la empresa, yo, todo lo que tú quieras, mayor accionista, el que me vino a comprar me dijo: «No, y te quedas con nosotros, y te pagamos parte ahora y parte dentro de unos años». Y yo, más allá del dinero, que evidentemente es mejor que te lo paguen el día uno y no tengas ninguna atadura, les dije: «Pero ¿es que vosotros pensáis que yo tengo algún valor aquí? Si llevo cuatro años fuera de esto, no valgo nada». Ya me convencieron para quedarme en el consejo, pero tampoco. Entonces creo que el emprendedor no se da cuenta de que, si en algún momento vas a vender tu empresa, no estar tan en el día a día o tan en la parte ejecutiva puede darte una situación muy distinta a la hora de negociar.

Luis: Sí. A la hora de que no eres crítico.

Manuel: Y ahí hay una parte interesante, que es quizás un tema de plazos. El perder el punch. Porque al final estuviste más de diez años. Un montón. Y yo creo que simplemente te has desgastado, dices: es que la vida son ciclos. Que dices: oye, igual ya después de equis años...

Iñaki: De hecho, uno de los motivos por los que dejo esto, el principal, es ese. Pero Carina, con la cual monté la gestora, me dijo un día: «Es que además tu corazón no lo tienes en coches.com». Y yo dije: «Joder, qué cabrona. Es verdad».

Manuel: Pero eso creo que también es relevante, lo que has dicho de los ciclos. El decir: es que yo aquí ya no me veo. Y a nivel motivacional, tú decías que empezabas a invertir ya como business angel. ¿Tu cabeza ya estaba más en el lado de «quiero ser inversor», o tenías aún un poco el «monté coches, voy a montar otra cosa»? ¿Se te pasó un poco la parte emprendedora de montar?

Iñaki: Probablemente ya eran varias cosas. Primero, no era tan mayor, pero sí que me consideraba un poco mayor como para poder empezar a sufrir desde el primer momento. Lo veía como: buf, ya me ha salido razonablemente bien, y la empresa daba dividendos, y entonces ya me permitía poder meterme en otro jaleo. Y me molaba ver los inicios de todo el mundo, cuando empiezan las empresas, que es cuando invertíamos como business angel y cuando empezaríamos a invertir como fondo. Y pensamos: pues oye, es que los inicios siempre son muy bonitos, ¿verdad? El crear, esas primeras fases, a mí son las que más me gustan. Luego, cuando se convierten en empresas... Y luego, cuando montas una gestora y cuando montas tu primer fondo, aunque la gente te ve como los malvados inversores, la realidad es que estás montando una empresa. Es: «Hola, vengo a montar una sociedad gestora, vengo a levantar mi primer fondo, voy a contar a los inversores mi plan, yo voy a poner un dinero, busco otro». Y es distinto en cuanto lo consigues, porque ya tienes un modelo que tiene garantizados los ingresos de los primeros equis años, pero la realidad es que ese momento inicial, pues sí: no es una empresa de tecnología escalable, lo que quieras, pero es una empresa.

Luis: Y te diste cuenta, cuando estabas con Vitamina K, la primera, de que, a pesar de que tú habías emprendido, era muy distinto a la hora de invertir.

Iñaki: Sí, es que invertir es mucho más difícil de lo que yo pensaba. Yo siempre digo que yo pensaba que esto era invertir en un nombre y ya está, pero no: somos mucho más gestores de dinero. Y también que, según vas construyendo un nombre en el mundo de la inversión, empiezas a competir en otras ligas, y quizá por competir en esas ligas todo se va haciendo más difícil.

Manuel: Entonces, ¿os limitáis a poner el dinero o intentáis ser un poco smart money? Apoyo, el contacto, «oye, busco a un tío de marketing», abrirme contactos con otros inversores.

Iñaki: Lo intentas, pero quizá por haber estado en el otro lado, yo lo infravaloro. Yo siempre digo que un inversor no va a venir a solucionarte la vida. Un inversor, yo creo, tiene que ser aquella persona... A nosotros nos encanta decir que nos gusta ser la primera persona a la que llaman cuando las cosas van mal y cuando las cosas van bien. Pero eso no significa que nosotros luego les vayamos a dar un valor extraordinario. Malas noticias serían. En las mejores empresas en las que hemos invertido sí podemos haber intentado ayudar. No sé si habremos podido ayudar, porque de verdad el que lo tiene que ver, desde su objetividad, es el emprendedor. Los fondos somos todos listísimos, todos damos un valor increíble, todos le decimos a todo el mundo todo lo que ayudamos, pero la realidad es que es el emprendedor el que dirá: pues mira, este me ayuda y este me da el rollo.

Luis: Entonces, si vuelves a emprender ahora y ves a dos fondos con una oferta idéntica, ¿qué sería lo determinante para irte con uno o con otro?

Iñaki: Yo creo que hay que pedir referencias, y creo que se piden pocas por parte de los emprendedores. Y además hay que pedir referencias en lo bueno y en lo malo. Es: oye, ¿qué tal con este fondo, y concretamente con esta persona, cuando las cosas fueron bien? ¿Y qué tal con este otro fondo cuando las cosas fueron bien? Y también cuando las cosas fueron mal. ¿Me sienta mal, si yo soy el emprendedor, que me pidas referencias de un term sheet? Igual que cuando contrato a alguien hoy: ¿te importa que pregunte a otras empresas? Mándame referencias de algunos.

Manuel: Es que nosotros lo promovemos, de hecho.

Iñaki: De hecho, lo que decimos es: estas son nuestras ciento y pico compañías, elige la que quieras. Y te extraña un poco si no te las piden.

Manuel: A lo mejor te sienta como: tío, no estás haciendo tu trabajo.

Iñaki: Deberían hacerlo. Yo no sé por qué ahí parece que los inversores tenemos la potestad de poder preguntar cualquier cosa de las compañías, y los emprendedores creo que lo preguntan poco.

Luis: Bueno, es que hay una necesidad de capital que puede llegar a cegarnos. Los que estamos en ese lado, pues han pasado cosas mal.

Iñaki: Sí, pero los mejores, o unos cuantos, una vez que, por ejemplo, hoy en día hay bastante excedente de capital, tienen la posibilidad de elegir. Y entonces dicen: oye, entre vosotros dos, ¿por qué no pregunto?

Manuel: Pero ¿y qué le dirías entonces a un emprendedor, aparte de que pida referencias? ¿Cuál crees que es vuestro diferencial, en la marca, en el hecho de que hay prestigio, de que K Fund te invierta?

Iñaki: Varias cosas sobre eso. Uno, es verdad que tratamos de ser gente distinta dentro del equipo, entre nosotros. Una de las cosas que te encuentras en muchos fondos es que dices: oye, son veinte en el equipo, y son todos iguales. Todos vienen de banca de inversión de Londres, o todos vienen de consultoría, o todos vienen de lo que sea. Nosotros hemos intentado conscientemente contratar siempre gente distinta. Pero no por darle ese valor al emprendedor, sino porque pensamos que es tan difícil analizar el mundo de la tecnología actual, que es mejor tener distintos puntos de vista que tener el mismo.

Manuel: Perfiles de marketing, de growth, de tecnología, de experiencia en industrias, de lo que sea.

Luis: Claro. Cuando estábamos nosotros, veíamos muchos fondos, sobre todo en Estados Unidos, cuyo valor añadido no era decir «nosotros hemos sido emprendedores». Estoy seguro de que tú tienes inversiones, algunos managers, y el resto son inversores. Y además creo que puede tener sentido, no sé qué opinas: tú eres emprendedor, estás ahí en el barro, porque es un barro, y a lo mejor te gusta que el tío que te pone la pasta sea como tú. A veces te puedes sentir inseguro, decir: y este tío solo ha invertido, y a veces se ha metido muchas piñas, entonces ¿por qué va a ver más que yo? Eso puede generar un poco de complicación.

Iñaki: Sí. Y también porque es un mundo que, yo qué sé: tenemos un señor que ha estudiado medicina, podíamos decir que es médico, y una chica que es ingeniera biomecánica. Pues los dos me pueden ayudar, si me vienen compañías de un lado o de otro, a no hacer tanto el ridículo. A intentar darme cuenta de cosas. A mí, una de las cosas que me pasan cuando recibo alguna compañía para decirle si sí, si no, si blanco, si negro, lo primero que digo es: espera un momento, que no me estoy enterando de nada, y voy a traer a alguien del equipo que entienda algo. Porque además estamos en un mundo de la tecnología en el que todo se ha complicado. Yo siempre digo, un poco en broma, que antes internet había uno, y esto era muy fácil: era un poco de PHP, un poco de CSS, HTML, lo que fuese, semi SEO, tíos con el pelo largo y ya está, y un servidor en la oficina. Eso era lo que era antes. Ahora, buah, esto se complicó un montón.

Manuel: Sí, muy de acuerdo. Nosotros estudiamos en el Británico, y yo tengo una amiga que estudió medicina y lo hizo, carrera en Boston, la parte de health, y tenía todo el sentido del mundo. Hizo un carrerón en un laboratorio. Y lo más común ahora es invertir en la IA, si la IA significa algo, porque la IA la generalizamos. Decimos «la IA» y parece que es una cosa. No: la superinteligencia, ahora, como dice nuestro amigo... Musk ha cambiado el nombre de la compañía SpaceX [?]. Está zumbado. Pero en la generalización cada vez empiezan a salir cosas nuevas, que cada vez te viene mejor tener.

Iñaki: No sé. Hemos invertido en una empresa de materiales para temas de defensa. Hemos invertido en cosas de cripto, hemos invertido en robótica, hemos invertido en una de life science. Cada vez debes ir abriendo.

Manuel: Es que mira, eso me gusta mucho, porque, yo qué sé, en mi familia, por ejemplo, a mi padre es muy difícil alejarle de cosas que no toque. Diciendo: «Cuéntame historias de código, usuarios, eso no sé dónde está, pero aquí vengo y tal». Y poco a poco hemos ido haciendo el tránsito hacia una gestión delegada del patrimonio, de ser industriales a delegada. Y ahora que buscamos muy buenos gestores, ni tenemos tiempo ni ganas para que nos gestionen el dinero. Pero todas aquellas industrias que son puramente físicas, yo creo que hay mucho valor ahí por generarse.

Cómo ganan dinero los fondos de capital riesgo

Manuel: Y luego lo que decías de los fondos, que es una cosa que a mí me sorprende. Nosotros, después de mucho tiempo, hemos invertido hace cuatro o cinco años en un fondo de capital riesgo americano. No voy a decir el nombre, a ver si voy a decir algo malo. Lo que me sorprende es: no creo que sean tan listos al final. Porque yo estoy ya en el año seis, tiene un MOIC de 1,6, no va mal, y están empezando a desinvertir. Pero al final ya tienen como tres o cuatro top: una va a hacer dos veces el fondo, otra otra vez y otra dos. O sea, que a lo mejor invirtió en 500 o en 600, quiero decir, han acertado con cinco, y con cinco hacen un retorno del fondo de cuatro o cinco veces, que claro que es la leche para diez años a nivel porcentual. Pero digo: bueno, esto parece que estás con la metralleta disparando a cualquier cosa, a ver si suena la flauta. Es como que no parece que haya una metodología, que seguro que la hay, pero me sorprende.

Iñaki: Es que no sé cuánto hay de metodología y cuánto hay de inversión. Mira, yo antes decía que yo pensaba que esto era más una identificación de compañías, y es una gestión de dinero ante la identificación de compañías. Yo siempre había pensado que decías: oye, hago un tiro de metralleta y hay una que es suficientemente buena como para que me rentabilice el fondo. Y la realidad es que cómo funcionan los mechanics de un fondo, si le pones más dinero a las compañías, si has invertido a tiempo, el tamaño del fondo y todo eso, yo pensaba que no era tan importante, y es mucho más importante de lo que creía. Pero por encima de todo creo que es un tema de marcas. Las marcas de los fondos son absolutamente críticas. Igual que cuando vamos a un restaurante: tú vas a un restaurante que está lleno, y al que está al lado y está vacío, pues no entras. Es verdad que si no hay un hueco para meterte, a lo mejor comes de suerte en el de al lado. Pero la realidad es que los fondos tier one americanos, lo digo medio en broma, medio en serio, es que si pusiesen mañana a unos monos a elegir las siguientes inversiones, probablemente acertarían.

Luis: Por la propia marca del fondo, que genera ya la atención, la visibilidad, el que otros fondos coinviertan con ellos. Seguir un poco su estela.

Iñaki: Sí. Lo que pasa es que te tienen que funcionar los números como fondo. Si me dejan invertir muy poquito... Al final los fondos van bien porque, según el tamaño del fondo, tú has invertido determinado dinero, tienes determinado porcentaje, y si no tienes eso no te va a salir. Nosotros tenemos una compañía muy bonita en el fondo uno, y por lo que va bien es porque hemos llegado a tener un siete por ciento de esa compañía con un tamaño de fondo muy pequeño. Y en otras dos, un quince. Si yo tuviese un 0,1 por ciento en cada una de esas compañías, ¿cómo de grandes tendrían que ser? Entonces yo creo que eso desde fuera no se ve mucho, y creo que los emprendedores a veces no lo valoran. No es que no lo valoren, sino que se ponen a hablar a tontas y a locas con cualquiera, y hay que saber el tamaño de quién está enfrente. Como tampoco creo que valoran o analizan cuánto tiempo lleva el fondo invirtiendo, que creo que también es relevante: en qué momento del fondo te están invirtiendo a ti. No es lo mismo que te inviertan en el año uno, y que por tanto te puedan hacer algunos follow-ups por el camino, que que te inviertan en el cinco, que es el último.

Manuel: Claro, pues eso es una faena. Y luego otra cosa, a ver si vosotros tenéis esa tesis con respecto a los emprendedores: estos te invierten una primera vez, luego la cosa va bien, habiendo hecho follow-ups, y han salido y han ganado dinero, y consideran que está guay. El emprendedor, según vende la compañía, va al día siguiente con una idea, y su tesis es: «Me has hecho ganar la primera vez, en la segunda te meto», sin preguntar, dos veces lo que te metieron. Y si lo haces una tercera, directamente cinco veces, casi sin preguntar.

Venture capital en España vs. Estados Unidos

Iñaki: Eso puede que le pase a mucha gente. Nosotros no hemos tenido grandes experiencias con eso. Nos ha pasado que hemos invertido en gente, y hemos tenido las dos cosas: segundos emprendedores que lo han hecho muy bien, y segundos emprendedores que a la mínima de turno levantaron el pie, porque les dijeron en casa: «Pero tú, ¿qué haces? Si ya has ganado un montón de pasta, estás aquí partiéndote el lomo de nuevo. Cariño, deja esto, que ya no merece la pena».

Luis: Abandonar la compañía y te quedas tú ahí.

Iñaki: Es muy personal. Yo creo que ese es, de hecho, nuestro mayor problema. El primer gran problema es que hacer el assessment de la tecnología es imposible a día de hoy: hay que saber demasiado, y nadie sabe por dónde va, a pesar de que los VC todos vamos de que somos listísimos y sabemos dónde va todo. Pero luego está el tema de que tú inviertes en una gente a la que le pueden pasar cosas. Yo siempre lo digo en broma, porque nunca se nos ha muerto nadie, pero es que un día se nos puede morir un emprendedor: oye, tiene un accidente, lo que sea, y ese día se muere. Tenemos 130 compañías. Estadísticamente empieza a ser posible en algún momento. Hasta eso puede pasar.

Luis: Te quería preguntar, ahora vamos a hablar sobre todo de la parte del emprendedor, porque lo vi en una entrevista tuya que era muy interesante. Pero un apunte sobre lo que hemos hablado de los fondos tier one, y sobre todo los americanos. Nosotros estamos un poco más oxidados, porque llevamos unos años sin estar allí con ellos, pero estuvimos en Estados Unidos y notamos una diferencia cuando hablábamos con los VC clásicos españoles frente a los americanos. Aquí era mucho más ver ese business plan, ver la cuenta de resultados incluso. Y allí, te juro que pasábamos con Insight, Sequoia, Andreessen y demás dos horas hablando solo de la visión. Con Atomico en Londres, lo mismo. ¿Eso sigue pasando? ¿Está cambiando España? ¿Estamos todos alineados? ¿Qué está pasando?

Iñaki: Yo no digo que eso no pase mucho en España. Nosotros no lo hemos hecho nunca, porque cuando alguien me dice «no, es que hay un VC que me ha pedido un business plan a tres o cinco años», digo: «Pero si no sabes lo que va a pasar los próximos tres meses, ¿cómo me vas a decir lo que va a pasar los próximos tres o cinco años?». Pero es verdad que se pide. Yo todavía no entiendo para qué, pero es verdad que se pide. Fíjate que yo creo que sí tiene mucho más sentido cuando ya has invertido, un tiempo después. Porque antes hablábamos de gestión de dinero: para nosotros es muy relevante cuánto dinero ponemos en rondas posteriores en las compañías en las que invertimos, y el poner en unas y no poner en otras sí es diferencial para el retorno del fondo. Inviertes en determinada compañía, pero luego la clave está en poner mucha más pasta en las ganadoras, y ahí ya hay un poco más de visibilidad de las compañías, ya tienen un poco más de historia, y vale que te digan lo que parece que va a pasar el próximo año o dos.

Manuel: De hecho, ahora me acordaba de ti, porque este fondo está invertido en una plataforma, también de coches de segunda mano, en Canadá, que es un pepino de la leche. Y me decía el CEO del fondo, que hacen unas llamadas para los que estamos aquí en España, una vez cada tres meses nos dejan hablar con ellos una horita y nos cuentan: «Claro, es que las buenas no las quiero soltar, las tengo que dejar hasta el final para que terminen de madurar, de explotar. Las malas me las quito cuanto antes, mejor». Y por eso hay una parte del fondo en la que a veces estás por debajo incluso del capital invertido: se van pronto. Pero las buenas, buenas, hasta el final, vamos a dejar que intenten explotar hasta el último día.

Iñaki: Yo hoy he hablado con un emprendedor. La semana pasada hemos ejecutado la venta de una participación nuestra a un euro a un emprendedor, y hoy he llamado a otro para decirle que me la quiero quitar, porque es que no va a ser significativo. Porque al final, mira los números del primer fondo: 28 compañías, que tengan sentido de verdad, relevantes, tres; otras cuatro o cinco con las que sí hemos ganado algo, pero que nuestros inversores es que ni se acuerdan de los nombres de las compañías. Alguna vez hemos hecho alguna distribución: «Oye, hemos vendido no sé cuál», y te dicen: «Buah, es que ni me acordaba de que teníais esa inversión». Y todas las demás, o han cerrado, o las vamos a recomprar...

Luis: ¿Las recompráis, o las vendéis por un euro?

Iñaki: Perdón: les obligamos a comprarnos por un euro nuestra participación. Eso está puesto en los contratos de inversión. Si en un momento esto no me interesa, yo necesito cerrar el fondo, y te quiero poder obligar a que me compres mi participación por un euro.

Manuel: Bueno, los emprendedores, encantados.

Iñaki: Bueno, especialmente si es una empresa que va a ser tu negocio personal y ya está.

Manuel: Sí, que no tiene sentido, porque tú ya ves claro que no te va a hacer un 10x, ni un 15x, ni un 20x. Fuera.

Luis: Volviendo a lo que hablamos de la importancia que le das al emprendedor, que escuché en una entrevista tuya que era fundamental: ¿te ha pasado que a veces hayas visto algunos defectos que has sabido sobreponer, porque el emprendedor cogía muchísima más importancia para ti, porque lo veías claro con él? ¿O siempre tenéis unos mínimos que dices: macho, es que por mucho que me guste este tío...?

Iñaki: Es muy subjetivo el análisis del emprendedor, porque además, de lo que hay que darse cuenta es de que no dedicamos tanto tiempo a estar con ellos. Hay una cosa que sí es bastante relevante, que es entender por qué está haciendo la gente las cosas. Por ejemplo, el driver económico creo que es algo que no nos motiva tanto a invertir, aunque me digan que van a montar algo inmenso. Porque cuando alguien tiene un driver económico, por ejemplo, se levanta de la mesa antes. Cuando lo hace por algunos otros motivos, eso cambia.

Manuel: Pero ¿qué entiendes por driver económico? ¿Que el tío se quiere forrar?

Iñaki: El driver económico puede ser una consecuencia de una cosa que alguien quiere hacer, pero no el porqué hago las cosas. «Oye, quiero montar una empresa de SaaS porque quiero ganar diez millones.» No: quiero montar una empresa de SaaS porque creo que este problema lo puedo solucionar, porque es un problema que he sufrido, porque quiero cambiar el mundo en esto. Cada uno tiene sus motivaciones, y luego el dinero es una consecuencia.

Luis: Hay que hacer las cosas bien, y la lógica consecuencia de hacer las cosas bien suele ser ganar dinero.

Iñaki: Como ejemplo, que no sé si lo he compartido diciendo el nombre de ellos: cuando Factorial pasó a ser categoría unicornio, que es una tontería, pero que es un estatus, yo tenía que invitar a cenar a los tres fundadores. Me había comprometido, una apuesta. Me parecía que era de detalle. Y fui a Barcelona a celebrarlo, y me dijeron: «Gracias, pero no tenemos nada que celebrar». Pau, Jordi, Bernat. Lo que me dijeron es: «Nosotros estamos aquí por intentar solucionar una cosa, por hacer una cosa muy grande. Tú te irás, tú venderás tu participación, nosotros seguiremos. Estaremos muy agradecidos de camino, y tú seguro que más, pero la realidad es que el estatus de unicornio no nos da nada». Bueno, pues ese tipo de emprendedor es el que necesitamos para generar unos retornos tan grandes que te compensen toda la multitud de hambre.

Luis: ¿Y si fuese al revés? Si de repente tienes un emprendedor que te dice: «Oye, macho, yo quiero una salida ya», pero tú sabes que no es el momento. Es una faena.

Iñaki: Ya, pero es que tienes que vender, porque el emprendedor te dice que tienes que vender. Nosotros hemos dejado de invertir en gente que nos decía: «No, yo esto, cuando valga cincuenta o sesenta millones, lo vendo». Si yo invierto en una compañía y cuando valga cincuenta o sesenta millones tengo, voy a decir el diez por ciento por decir algo, me devuelven cinco o seis millones de un fondo de cien. Es que le devuelvo a mis inversores un cinco por ciento de su inversión, y me dicen: «Ya, vale, me has devuelto un cinco por ciento, pero para esto no hemos venido». Es una bala salvada, porque has generado un poquito de retorno, pero por otro lado es una bala no aprovechada.

Manuel: Os recomiendo que veáis la entrevista que le han hecho hace poco, en uno de estos podcasts muy famosos de Estados Unidos, a Adam Neumann, el founder de WeWork. Es una entrevista superpersonal, sobre su evolución como emprendedor y cómo ve las cosas, y todas las cagadas que cometió. Luego está la serie, que es muy buena, WeCrashed, pero ved la entrevista, que es maravillosa.

Luis: Otra cosa que te quería comentar: no sé si visteis una charla de Bill Gross, que contaba que había analizado doscientas compañías para estudiar cuál era el factor común, el denominador común, de por qué una startup funcionaba. Oye, ¿es el fundador, es la idea, es el capital que tiene detrás, es el producto? Y llegó a una conclusión.

Iñaki: A ver si me lo dices, porque yo no sé cuál es.

Luis: Pues el tío llegaba a la conclusión, después de estas doscientas compañías, de que era el timing.

Iñaki: Bueno, es que es muy relevante. Nosotros les preguntamos siempre a las compañías: ¿por qué tú y por qué ahora? «Por qué tú» es fácil: somos Manolo y Pepito, nos complementamos, hemos estudiado no sé qué, tenemos esta experiencia laboral. «Por qué ahora» es por qué ahora en cuanto a mercado, pero también por qué ahora para mí como fondo, que creo que es bastante relevante. Y ejemplos hay multitud. Cripto es un gran ejemplo. No tanto cripto en cuanto a la captura de valor, sino cripto a veces en la tecnología que se supone que hay por detrás, el famoso blockchain: «Esto va a cambiar el mundo», y todos los smart contracts, y dices: sí, pero no está llegando. O por lo menos no en la escala en la que todos esperábamos que hubiese llegado antes. Entonces la pregunta es: ¿por qué ahora, y por qué ahora a mí como fondo me interesa invertir en tu compañía? ¿Qué va a pasar en el mercado, qué vas a hacer tú, qué va a pasar para que haya ese tipping point que dicen los americanos, en el que de repente dices «aquí me interesa invertir ahora»?

Manuel: Pero quizá también, y eso está fenomenal, cuando dices «tío, el timing» es un poco la suerte. Estoy convencido de que la hipótesis y los fundamentos de sacar WhatsApp cuando se sacó eran cojonudos, pero a lo mejor llegas dos años más tarde y te metes una piña.

Luis: Lo decía un invitado nuestro: que cuando empiece a soplar el viento, tengas la mayor levantada.

Manuel: Claro, porque el otro tiene que levantar la mayor y no le da tiempo, y tú ya la tienes desplegada y empiezas a correr, y la ventaja que le sacas al competidor que no la tiene desplegada todavía es la leche.

¿Funciona copiar modelos de negocio de éxito?

Iñaki: Hay que estar ahí. Volviendo a Factorial: Factorial, cuando salió la ley de control horario en España, les vino muy bien. Tenía la vela levantada. Y hay otras compañías que, desde luego, tenían la vela, pero no había viento.

Luis: ¿Has tenido algunos casos que estaban perfectamente con la vela puesta y el viento llegó más tarde? Con lo cual, un montón de veces te puedes equivocar por innovador. Dices: «No, es que esto, vamos a meter los coches autónomos, todos lo sabemos». La de dinero que se ha metido en coches autónomos, y al final, ¿cuál va a ser la empresa que va a tener los coches autónomos ahí en la calle? Está empezando todavía con pequeñas pruebecitas, que si en Austin cuatro coches. Pero tenía sentido hace cinco o diez años: «Esto va a pasar, hay que meter pasta en ese momento». Entonces, oye, en ese sentido, esta filosofía a nosotros no nos gusta nada, pero es verdad que se habla mucho en España, quizá por el caso que fue Tuenti con Facebook, del copycat. Lo que pasa fuera, me lo traigo a España corriendo. ¿Cuál es tu opinión? ¿Os gusta invertir en esas compañías? ¿Crees que es un error? Porque el timing, en teoría, sí que debería estar ahí afinado, y ya funciona fuera. Siempre vamos un poquito más tarde en todo en España.

Iñaki: Bueno, lo que pasa es que yo creo que eso se está cortando bastante con el mundo de la IA, en el que todo el mundo lanza cosas a alta velocidad y ya no sabes qué es qué. Nosotros, por lo general, o no nos gusta, o hemos tenido pocos retornos con los copycats. Y de nuevo volvemos a lo mismo: si es un copycat, igual no se vuelve tan grande como lo que necesitamos, solo por ser un copycat. Pero también es verdad: ¿qué es lo que hay ahora que sea nuevo? En todos lados hay de todo.

Manuel: Bueno, lo que esperas, yo creo, es una venta rápida: lo copias rápidamente, y los otros, en vez de lanzar en España, dicen: «Ya están estos, pues me los compro y ya tengo la infraestructura». Pero eso te va a dar poco retorno.

Iñaki: Buen retorno para el emprendedor si lo hace rápido, pero para el fondo no es suficiente. Yo meto un millón, o dos, o tres, o cuatro en una compañía, y multiplico por dos, por tres, por cuatro, ¿y adónde voy con ese dinero? A ningún sitio. Sí, los inversores estarán muy contentos. En el primer fondo nos pasó eso, antes del segundo capital call. El capital call, para quien no lo sepa, es cuando llamamos a capital a nuestros inversores. Estábamos devolviendo dinero de una venta, y la gente decía: «Jo, esto es un chollo». Y decíamos: «Esto no es bueno, porque yo necesito que esa empresa se haga más grande». Tú lo ves como bueno, porque te devuelvo dinero. Yo lo veo, de nuevo, con el mismo ejemplo de antes: una bala salvada, pero también una oportunidad perdida de algo que se haga muy grande.

Luis: Oye, con esto tocamos un poquito cripto por encima. Lo has dicho por encima. Vamos a hablar un poquito: ¿cuál es tu posición con Bitcoin? ¿Tienes una opinión?

Iñaki: No tengo nada de Bitcoin. Cambié los bitcoins por Ethereum y Solana hace bastante tiempo.

Luis: Ah, bueno, pero Solana no te habrá salido mal.

Iñaki: No, no. Yo empecé a comprar en su momento, hace mucho. Mi manera de comprar fue que pensé, con una hija que tuve recién nacida, ya hace alguna decena de años: pues también esta tontería que parece que tiene sentido desde el punto de vista tecnológico, le voy a ir poniendo dinero. Y pensé: qué buena idea. Y abrí una cuenta en un exchange, y a los tres segundos me banearon la cuenta, porque, claro, yo la estaba abriendo a nombre de un recién nacido. Entonces dije: bueno, voy a ir metiendo dinero todos los meses, lo voy a meter a mi nombre. Entonces era Bitcoin, y compré algo de Ethereum. Pero soy muy creyente de todo el mundo, y más ahora con los agentes y demás, de todo lo que puede pasar con todos los smart contracts, lo que te dé la gana, los layer 1 o los layer 2. Y por eso cambié básicamente Bitcoin por Solana. No tanto porque piense que Solana va a ganar.

Manuel: ¿Y porque no tenías un CEO en Bitcoin al que llamar y decirle...?

Iñaki: A mí me gusta comprarlo mucho porque, al final, internet es una infraestructura, y una blockchain es una infraestructura construida sobre internet. Si hubiéramos podido invertir en internet hace veinte años, bueno, perdón, hace treinta años, en los noventa... Probablemente hubiera sido complicado tomar esa decisión, porque la gente decía «no, esto no se va a utilizar». Pero, claro, es la leche: poder invertir en la infraestructura sobre la que van a pasar cosas. Y con el tiempo, es verdad que está yendo más lento de lo que pensábamos, pero, por ejemplo, en el mundo financiero es que va a acabar el cien por cien del capital moviéndose por esos raíles. El otro día le preguntaban a no sé qué VC en un podcast cuál era la cosa menos mainstream que él pensaba que sería más obvia dentro de poco tiempo, y hablaba de todo esto. Decía: «Es que el dinero ya va a ser otra cosa, va a ir a través de determinados canutos, y esos canutos se llaman blockchain», así, en general, por denigrarlo.

Luis: Nuestra tesis es un poco más compleja, y de por qué Bitcoin te digo: primero, porque creo que en el momento en el que, poco a poco, el diez, el veinte, el treinta, el cincuenta, el cien por cien del capital fluya por estos raíles, ya sea corporativo, institucional o personal, siempre habrá una pequeña parte de los que están metidos utilizando esos raíles que acabe depositando algo en el ancla de toda la industria, que es la vela de ahí arriba. Y luego porque somos firmes defensores de la tesis de que el mundo funciona mal, y en este mundo hay dos grandes fuerzas: una, la degradación monetaria, y por otro lado, la robótica y la IA, que lo que hacen es que el coste de reproducción de las cosas tienda a cero. Entonces, ante esas dos grandes fuerzas, ¿en qué cosas hay que invertir? En cosas que sean un poco exponenciales. Bitcoin, por el tamaño del mercado, que todavía es pequeño, y porque da igual la energía, la electricidad, la inteligencia que tú le apliques: no puede haber más de 21 millones. Por tanto, activos no inflacionarios, cosa que no pasa ni en Ethereum ni en Solana. Por eso nos gusta Bitcoin.

Iñaki: Lo entiendo.

Manuel: Pero, de todos modos, habéis invertido en Ikana [?], ¿no? Que su actividad es la gestión cuantitativa de activos digitales. ¿Qué es lo que os ha gustado?

Iñaki: Sí. Es un poco una herramienta externa para hacer trading sobre tus activos en distintas estrategias. Nos han gustado ellos, sin más. Una cosa que no os he contado antes es que ahora mismo en nuestra gestora tenemos fondos que invierten en fases distintas. El pitch hacia el emprendedor es: oiga, yo le pongo desde 100.000 hasta 10 millones de euros, dependiendo del momento en el que esté usted. Según usted esté empezando o sea un poco más grande, yo le llevo por una ventanilla u otra, según el tamaño. Y hay un fondo que invierte muy, muy pronto, en cosas en las que no hay nada: cero validación, cero market fit, nada, con lo cual inviertes en lo que te cuenta el tío y en su cara.

Emprender o invertir: ¿qué prefiere Iñaki Arrola?

Iñaki: Y eso es lo que invertimos en Ikana [?], y por ahora está evolucionando muy bien.

Manuel: Entonces tú te metes ahí, ¿o puedes delegar?

Iñaki: No lo llevo yo, lo lleva una persona del equipo.

Manuel: O sea, básicamente es estrategia long. Tú no necesitas sacar tu dinero de Coinbase o de lo que sea, sino que es una herramienta que opera diariamente, y pagas una cuota al mes.

Iñaki: Eso es. Y la tesis es que es mucho mejor que hacer staking.

Luis: Vale. ¿Habéis invertido en tokens?

Iñaki: Hemos invertido desde los fondos, sí. Costó a nivel regulatorio, porque invertir en tokens... De hecho, invertimos en tokens como consecuencia de algo que hizo una compañía, no tanto por el token directo. Una compañía en la que habíamos invertido terminó sacando un token, y nos correspondía una cantidad.

Luis: Claro, te los daba, y era como: «Oiga, usted me está dando esto». Una compañía que nosotros tuvimos, al final la gente invertía en equity, pero luego tenía un incentivo: cuando hiciéramos el token, les íbamos a dar una parte del supply. Oye, Iñaki, y después de tantos años invirtiendo, ¿qué te tira más? Ahora inviertes, evidentemente. ¿Echas de menos un poco esa cosa de construir? ¿Dónde te lo has pasado mejor?

Iñaki: Pues no lo sé, porque lo que tengo en el equipo actual es lo que no tuve. Mi primera empresa la hice muy solo, y a pesar de mi padre, mi primo y tal, lo que quieras, el día a día lo llevaba yo. Y yo creo que uno de mis errores como emprendedor es no haber tenido jefes o compañeros con los cuales pelotear en el día a día, debatir por igual. Alguien de quien aprender. Y perdón por decir que de los empleados no se puede aprender, o del equipo, pero el nivel de sufrimiento por lo menos es distinto del que tienes con un socio, y también el nivel de aprendizaje es distinto del que tienes con un jefe. Entonces yo no tuve ni socios a mi misma altura de los cuales aprender en el día a día, especialmente al principio, ni jefes. Para mí eso siempre fue como un «no lo tengo», y hoy sí lo tengo. Hoy aprendo un montón de mis... Tienes expertos de muchas áreas de las que tú no sabes tanto, y aprendes. Y también socios: yo he montado una compañía con gente que está todos los días currando conmigo, unos aprendemos de otros, y hay gente que es mayor que yo, de la cual también aprendo en el día a día de trabajo. Entonces, el mejor de los dos mundos no existe. Yo tengo un mundo de una cosa y un mundo de la otra, y me quedo un poco más con el segundo, no sé si porque estoy ahora, o también porque veo muchas cosas muy distintas. Cuando tienes tu propio proyecto está muy bien, porque te metes mucho, y además, económicamente, si uno ama el equity, pues puede ser muy relevante. Cuando tienes un proyecto en el que ves muchas cosas de muchos, pues a lo mejor te quedas con la inquietud de decir: joder, pues no llego a profundizar.

Manuel: Pero, siguiendo la pregunta de Luis: si tú ahora, de repente, dices «macho, tengo que montar algo, tengo que volver al barro», porque por tus circunstancias tienes que volver... Después de todo lo que has visto, todo lo que viviste en coches, todo lo que está pasando con la IA, ¿qué harías ahora mismo? ¿Qué te apetecería hacer? ¿Lo has pensado o no?

Iñaki: Yo creo que es difícil.

Manuel: ¿Montarías un restaurante?

Iñaki: Bueno, mira, puede ser. No, pero sí que montaría un VC. Es que a mí sí lo montaría. Me parece que, además, si miramos diez años para atrás, en lo que hemos hecho estamos mucho mejor de lo que pensábamos que íbamos a estar. De tamaño y de todo. Y fíjate que nos estamos centrando mucho, y lo decimos en broma pero es muy en serio, en tratar de montar la gestora para los próximos cien años. Una de las cosas que no pasa en muchas gestoras de capital riesgo en el mundo es que no hay continuidad en el management de la gestora. Los gestores se hacen mayores y están en una especie de jaula de oro, y dices: «Chico, ¿qué va a pasar con vosotros dentro de unos años?». Y nosotros lo que hemos dicho es: «Queremos que esto nos sobreviva a nosotros, y que la gente incluso lo haga mejor». Y para eso lo que hay que hacer es meter gente joven en el liderazgo de los fondos, y por ahora hemos puesto a Marc y a Jaime, que están liderando dos de nuestros fondos, y estamos muy contentos.

Luis: Y luego, aparte, hay que ser un valiente para emprender.

Iñaki: Sí, también. Porque lo normal es que te salga mal, y hay que asumirlo así. No es que seas más tonto: lo normal, por estadística, no hay más que ver lo que ha pasado en los últimos cien años en cualquier cosa, es que te salga mal.

Luis: Claro. Sabiendo que lo lógico es que te salga mal... Uf. Bueno, corregidme si me equivoco: vosotros en K Fund tenéis una parte que es We tried, ¿no?

Iñaki: We tried, sí. «Hemos tratado de invertir en una compañía que ha salido mal.»

Luis: Una sección que pone las que habéis fallado. Me ha encantado, macho.

Iñaki: Sí. Porque al final es «lo hemos intentado». Y siempre decimos, y es verdad, pero la gente se piensa que es una pose, que estamos igual de agradecidos al que nos ha hecho ganar mucho dinero y a aquel que lo ha intentado y ha perdido. Porque parte de nuestro trabajo es perder dinero, lamentablemente.

Cómo está transformando la IA el venture capital

Manuel: Oye, pero montar un VC. Decías que montarías un VC, pero un VC, ¿podrías montarlo sin nombre, sin capital, sin círculo? Es difícil, ¿no? Supongo que es una apuesta personal.

Iñaki: Yo siempre he sido supertransparente, y lo he dicho en varios sitios, con cuáles fueron los primeros números de nuestro VC. Yo tenía que poner 500.000 euros netos en nuestro primer fondo, que era el uno por ciento del fondo. Iba a tener un salario bruto de 100.000, y había que meter adicionalmente 55.000 euros de dinero regulatorio que la CNMV te exige, porque no se puede tocar. Mi mujer me preguntó: «Vuélvemelo a contar, que no me estoy enterando. ¿Vas a ganar 100.000 brutos y vas a meter 500.000 euros? Menos 400 para empezar». Le digo: «No, bueno, pero menos 400». Primero, que si 100.000 brutos te llegasen a casa, que luego no te llegan. Y luego, que aquí se supone que hay una cosa que se llama carry, que puede que no llegue, y que es por lo que te estás metiendo. Pero, una vez más, es el riesgo del emprendedor. ¿Lo podrías hacer sin nombre? Pues a lo mejor no. Nosotros tuvimos la suerte de que nos hiciesen caso los inversores.

Luis: Claro. Y los programas europeos, con el FEI y demás.

Iñaki: Sí, nos invirtió el FEI. El FEI es nuestro inversor ancla del primer fondo. Nos puso en el tercer fondo también.

Luis: Una pregunta, porque, claro, igual que la IA está disrumpiendo casi cualquier industria, entiendo que también esté irrumpiendo en la industria de los VC. Cuéntame, por eso que decías ahora del We tried: supongo que vosotros hacéis un análisis post mortem un poco denso, para intentar entender, para intentar encontrar patrones. Y todo esto está muy conectado con el tema de la IA. Si tú al final te puedes construir tu propia IA, a la que surtes de todo el histórico de inversión de quince años, los buenos y los malos... Eso supongo que lo utilizaréis todo a día de hoy.

Iñaki: Sí. Lo que pasa es que sacar conclusiones a nivel cartera de lo que pasa en las compañías, cuando las situaciones que pueden pasar en las compañías son tan distintas... Pensaba que ibas a decir una cosa distinta, que es bastante relevante, y es cómo la IA está cambiando el mundo de los VC también, en cuanto a cómo invertimos y demás. Yo lo pongo como ejemplo: hace un año éramos 26 en la oficina, y ahora no llegamos a 20. Y uno de los motivos es que toda la automatización del mundo nos lleva también a eso. Nos lleva a que mucho del trabajo que hacíamos antes en la oficina ahora no hay que hacerlo, o hay que hacerlo de una manera distinta, y es un trabajo mucho más de calle, mucho más de marca, que antes lo habéis dicho. ¿Por qué la gente quiere que le invierta un fondo u otro? Porque tienes una marca que ya está.

Luis: Claro. Pero es que hace poco leí datos de un fondo americano: dice «es que me están llegando a lo mejor 10.000 pitches todos los días». Todos los días no sé, pero muchos. Entonces no voy a poner aquí a alguien a mirarse esto: esto va a pasar por nuestra IA. Y ese primer «no», ese primer debate, no es humano.

Manuel: Ya, tío. «Esto descártamelo.» Fum, fum, fum. Es lo que hacía el principal en Estados Unidos, que a veces, macho, seguro que dijo que no a algunas grandes.

Iñaki: Y algunas directamente son por cosas grandes: ¿esto se va a hacer suficientemente grande? Yo creo que una de las cosas muy relevantes es que mucho de lo que descartamos a veces es por grande. Hoy me ha llegado una cosa de belleza femenina, pues es que nunca va a ser grande para un fondo de estos. Necesitamos cosas que, en el argot de los americanos, la saquen del estadio, el famoso home run. Si no, ¿para qué?

Luis: Eso es lo de la visión. Cuando hablábamos con ellos nos pasaba: esas dos horas es que solo buscaban eso.

¿Desaparecerán las páginas web por culpa de la IA?

Iñaki: Eso es, el mundo. Porque además no es tanto entender la visión, sino entender cómo piensas tú que se puede construir algo grande. Cuando hablas de la visión, al final se está entendiendo hacia dónde te puedes mover, hacia dónde crees que puedes ir, porque nadie sabe si esto va a pasar o no.

Manuel: ¿Has tenido, o tenéis, empresas en cartera a las que les hayan pasado las dos cosas? Que la IA os haya reventado, y que la IA haya sido un exponente brutal para ellas.

Iñaki: Las dos cosas. Lo malo es lo que dura eso: va a la siguiente semana.

Manuel: Efectivamente. Pues es que ahora, cada vez que saca un modelo nuevo Claude o lo que sea, dices: se acaban de cargar una vertical de productos, porque te lo haces tú.

Iñaki: También todos nos acordamos de cuando Google se iba a cargar todo. Porque luego la realidad es que Google no se cargó todo. Algunas cosas, evidentemente, se las cargó, y mucho, pero luego se fueron dedicando a otras cosas.

Manuel: Pero sí me gusta eso, porque en la entrevista esta que vi, Adam Neumann decía: «Tío, intenta tener una visión supergrande, luego ya la irás aterrizando a cosas más pequeñas. Pero intenta transmitirle al mundo que lo que quieres es ir a Marte». Una cosa que esté por ahí arriba, un poco loca, y luego ya empiezas a aterrizar para abajo. Porque si no, claro, para los fondos no es suficiente. Evidentemente, es que ahora va a cambiar todo. ¿Qué van a hacer los agentes? ¿Va a haber webs en el futuro?

Iñaki: Mira, con nuestro socio Carlos, que está vendiendo un directorio de temas de internet, como cuando tú tenías coches, y yo soy inversor, nos hacíamos esa reflexión: ¿cómo va a ser la interacción? ¿Cómo va a ser el descubrimiento del contenido? ¿Cómo va a ser la compra? ¿Cómo va a ser el e-commerce? Igual no va a ser. ¿Tenemos ganas, tiempo, dinero, fuerzas, energías para el siguiente paso, para meterle capex aquí en todas esas, o no queremos? Si todavía esto vale algo tal y como está ahora, por posicionamiento, por resultados orgánicos, pues, tío, todavía nos pagan algo. Véndelo. Yo es que creo que no va a haber webs.

Manuel: Sí, claro, es que puede que no las haya, o, si las hay, serán aspiracionales. Pero, claro, la generación de marcas es mucho más difícil todavía: ¿por qué una gente va a comprar? Por todo lo no emocional, lo emocional... Lo emocional llegará, habrá gente que dirá: «Fenomenal, el bolso no sé cuál no es el mejor y es caro, pero yo lo quiero comprar». Pero ¿cómo voy a conseguir estar en la cabeza de la gente? Es una transformación brutal. Iñaki, tú tienes hijos, ¿no?

Iñaki: Cuatro.

Manuel: ¿Y el mayor cuánto tiene?

Iñaki: Diecinueve. Yo tengo a Maca, mi hija Maca, que está estudiando, bastante guay, matemáticas con inteligencia artificial, que dices: está un poco cerca de por dónde va a ir el mundo.

Luis: Mi hijo Lucas, cinco, mi hija Manuela, dos. No soy capaz de visualizar qué va a ser de ellos dentro de veinte años. O sea, no sé a qué se van a dedicar. O de cinco. ¿No quedas con tus amigos y piensas: este tendrá trabajo dentro de cinco años?

Manuel: Sí, pero ¿y no les pasaba eso a nuestros padres también cuando apareció internet? ¿O esto es más heavy todavía?

Iñaki: No, yo creo que es mucho más heavy. Yo, a todos esos que dudan, a todos esos que están en el mundo consultoría, y cuando digo el mundo consultoría es todo lo que requiera una intermediación, lo que les digo es: oye, poneos a utilizar un Instinct [?] o un Manus, es que tu trabajo se va a ir a la porra. Es que muchos trabajos... Es una cosa alucinante. No sé si tú lo has probado.

Luis: Muchísimo. En mi casa me odian. Mis hijos, con Instinct, me odian.

Iñaki: «Oye, le he pedido a Instinct no sé qué, que te recuerde que tienes hoy la entrevista.» Pero para hacer todo. Es una cosa alucinante.

Manuel: Entonces estarás muy de acuerdo con la hipótesis esta de la que se ha hablado tanto, de que vuelve el valor humano, el de las personas. Y en ese sentido, ¿dónde lo ves en las nuevas...?

Iñaki: Lo que no sé es... Hoy hablábamos en un restaurante con un restaurador, que hasta él está preocupado. Y lo que le decíamos es: «Jo, tú aquí, la gente va a querer venir por ese factor humano». Los médicos, o lo que sea. Pero en tantas cosas que no. Entonces sí, pero ¿qué va a ser lo humano en una correduría de seguros?

Manuel: Claro, es que hay cosas en las que no. No es cualquier startup digital. Yo lo tengo clarísimo, por ejemplo, y soy muy aficionado a las artes escénicas, y eso sí. Pero, por ejemplo, lo que dicen es que, oye, Netflix ya no será lo que se rueda: tú eliges, quieres ver una película hoy de Brad Pitt con Tom Cruise, que vaya del Oeste y que acabe bien, y que además esté Margot Robbie, y te la crea, con sus derechos, por supuesto, y te genera esa película, y tú la compartes. Entonces los actores cobran por derechos, y volverá, a lo mejor, el teatro. Entonces eso tiene sentido en ese punto, pero yo no sé lo que va a pasar en tecnología, en una correduría de seguros, en un restaurante. No lo sé. Pero ¿lo habláis en los fondos? ¿Lo habláis con esa visión a largo plazo, o a medio plazo?

Iñaki: Lo hablamos muchísimo, porque estamos jodidos. Estamos jodidos en las cosas en las que estamos invirtiendo hoy en día. ¿Qué va a durar de lo que estamos invirtiendo hoy en día?

Manuel: Claro, es que ese es el problema. ¿Y entonces apostáis más en...?

Iñaki: Lo que pasa es que, al final, es: oye, quizá haya mercados en los que, de esta manera de funcionar, con esta gente, yo quiera jugar la partida. Porque además antes lo decíamos, y esto es superimportante: he dicho que soy más gestor de dinero que identificador de compañías. A mí me da igual equivocarme en muchas apuestas iniciales. Lo que no me da igual es equivocarme en aquellas en las que pongo mucha pasta a funcionar después. Ahí no me da igual. En esas, si la cago, la cago con todo el equipo. Porque nuestras apuestas iniciales son las que son, y se van a morir no sé cuántas compañías. Pero antes hablábamos del primer fondo: no es porque las tres compañías sean buenas, no es porque tengamos ese porcentaje, es especialmente porque llegamos a esa circunstancia porque metimos mucha pasta en las que fueron bien. También en una nos equivocamos y nos pegamos una leche. Si en las cuatro me hubiese pegado una leche, el fondo pierde dinero. Entonces yo siempre digo que somos un poco jugadores de Texas Hold'em, en el cual, oye, con mi mano, las destapadas y las tapadas, voy a decidir qué primera mano juego, y según vayan destapándose las cartas, pongo dinero o no.

Manuel: Oye, antes de que vayas con las preguntitas, que estamos cerca de acabar: ¿cuántos fondos habéis montado? ¿Tres? ¿Cuatro?

Iñaki: Ocho ya.

Manuel: Vale. Si en un momento la cagas con uno, ¿se te cierran las puertas, o la gente se acuerda? ¿Hay mucha memoria? ¿No hay memoria?

Iñaki: Bueno, hay memoria, pero también hay enseñanza por nuestra parte. Es decir, al inversor lo que hay que decirle es: «Oye, tú no deberías tomar una apuesta individual única en un fondo de una añada. Tú lo que deberías pensar es: quiero diversificar el patrimonio».

¿Cuánto tarda un fondo de inversión en generar beneficios?

Iñaki: «Una parte de ese patrimonio va a ir a líquidos, una parte de ese patrimonio ilíquido va a ir a venture, y dentro de eso voy a hacer varias añadas en varios gestores.» Si tú inviertes en una añada en un gestor, que te puede salir muy bien o te puede salir muy mal, puedes pensar que la añada o el gestor son buenos o malos simplemente por ese acierto o por ese error. Lo que es verdad es que a mí, que he sido siempre el que se ha dedicado a los inversores, me joroba, porque sé individualmente quién me ha puesto dinero en cada fondo. Y me da igual que sea una institución, una familia, lo que sea: si alguien pierde, que va a pasar, pues me va a jorobar igual. Debería haber memoria, pero no debería ser relevante la memoria cuando yo pueda defender que sí, que hubo un fondo que me fue mal, pero que en estos me fue maravillosamente.

Luis: Claro. De hecho, la gente suele dar por hecho que vas a ganar dinero porque te dedicas a eso, y te da más caña cuando pierdes una vez. Pero luego también por eso los fondos son tan largos, ¿no? Para intentar cubrir varios ciclos económicos, y que muy mal tenga que ir para que no enganche por aquí algo.

Manuel: También, ¿por qué son diez y no son quince o veinte ya?

Iñaki: Bueno, porque a priori con diez debería dar suficiente tiempo como para que las empresas se hagan suficientemente grandes para dar valor al fondo.

Manuel: ¿Acabarlo ya, con toda la revolución que estamos viviendo?

Iñaki: Es verdad, sí. Pero, a la vez, como tienes mucha mortalidad, hay que compensar una cosa con la otra. El problema, al final, como tienes un portfolio, es que tú hablabas de ese fondo antes: oye, después de seis años, ¿qué tengo? Pues mira, solo tengo una compañía maravillosa y un porcentaje pequeño. Pues es que tengo que alargarlo, y a lo mejor no son diez, sino veinte o treinta años los que necesito para rentabilizar el fondo. Dependiendo de tu portfolio, podrías hacer una cosa antes o después. Y por eso creo que muchas veces los gestores de fondos tratamos de echarle la culpa al mercado, cuando la culpa es de nuestro performance. Es decir, a nadie se le escapa que «la culpa es de la añada». ¿Qué pasa, no ha habido fondos maravillosos en esa añada? La culpa es de que no nos lo merecemos. Si nos lo merecemos, lo sacaremos. Y una cosa que digo siempre, que me la dijeron una vez y vi la luz, es: «Vas a ser, por no utilizar palabras en inglés, un gestor emergente hasta que no tengas cinco fondos en los que hayas hecho todo el recorrido completo y en los cuales hayas devuelto equis dinero. Y después de los cinco, con todo el camino hecho, ya pasarás de emergente a establecido». De emerging a established. Pero mientras tanto, pues es que eres... Tienes el uno cerrado completamente, ya uno cerrándose.

Luis: El uno está ya repartiendo, y ya queda poca cosa.

Iñaki: Además, el fondo tiene que cerrar, y no tiene que quedarse con ningún activo. Nada. Salvo que haya un acuerdo por parte de los inversores de extenderlo, y tampoco es la idea. Primero, porque es algo que regulatoriamente está hecho para que acabe y tiene su pacto de socios: si todos se ponen de acuerdo para continuar, se continúa. Pero también porque hay que ganar dinero, ¿eh? Y hay que repartirlo.

Manuel: Es una tipología de inversión compleja, porque al final el retorno tarda mucho en llegar. Tienes que estar dispuesto a aguantar diez años con el dinero ahí, casi como si fuera un inmueble.

Iñaki: Totalmente.

Luis: Oye, vamos a acabar con un quick fire. Unas preguntas, una respuesta.

Iñaki: Qué miedo.

Luis: Nada, chupado. Bueno, cuatro hijos, ¿no? ¿Emprendedores o inversores?

Iñaki: Es que cada uno es tan distinto...

Luis: ¿Qué querrías tú para ellos?

Iñaki: ¿Qué querría yo para ellos? Pues me fijaría en cualquier otra cosa que no sea lo laboral. Que acierten bien en su casa, con la mujer que sea, y cosas así. Me parece que primero tienen que tener suerte en eso. Pero a mí sí que me gustaría que montasen una empresa, también porque probablemente, en el mundo del futuro, montar una empresa sea mucho más importante que trabajar por cuenta ajena. Pero a saber.

Manuel: ¿Qué consejo común de emprendimiento retirarías de circulación?

Iñaki: Lo de salir de la zona de confort me parece una estupidez tremenda, porque lo dice todo el mundo.

Manuel: Sí, lo dice todo el mundo.

Iñaki: Lo dice todo el mundo, pero yo creo que se confunde. Hay una línea gris muy clara, que la gente piensa que se llama zona de confort, cuando la zona de confort afecta a tu alrededor, cuando afecta en tu casa. La gente dice: «No, yo salgo de mi zona de confort». Dices: ya, pero si eso pone en riesgo todo lo que tú tienes alrededor, si eso pone en riesgo tu estabilidad familiar o lo que sea, creo que te estás equivocando.

Luis: Y no es sostenible, además.

Iñaki: Y no es sostenible. Yo he visto gente que se ha divorciado, que le ha perseguido Hacienda, que ha llorado, que no sé qué.

Los errores más comunes al presentar un pitch a inversores

Iñaki: Digo: no era bueno pararla. Nosotros a veces a emprendedores les hemos dicho que paren, y que no lo hagan por nosotros: que cierren, y ya abrirán otra. Y eso de salir de la zona de confort está un poco infravalorado.

Luis: Muy bien. Una señal en un fundador que te hace querer una segunda reunión. Algo que veas, pum, y que para ti es automático.

Iñaki: A veces no tenemos segunda reunión para decidir. A veces hay que ir con el cheque por delante, como cuando alquilas la casa con el cheque por delante. Pero entender cómo son personalmente me parece bastante clave. Yo quiero invertir también en gente buena, y, más allá de visiones y demás, el estar alineado en el tipo de persona creo que nos incentiva más todavía.

Manuel: No me acuerdo quién era el que se los llevaba a cenar. Siempre los llevaba a cenar, solo para ver cómo son socialmente.

Iñaki: Mi mujer me dijo: «¿Por qué no cenamos con la primera persona con la que invertiste como business angel?». Al salir me dijo: «Ni de coña».

La gran incertidumbre de invertir en startups

Iñaki: Me dijo: «Este es un blando y te va a salir mal». Yo no le hice caso y palmé 20.000 euros.

Manuel: No, en este caso era por ver cómo trataba a los camareros. Bueno, sí, típico. Pero lleva a tu mujer.

Luis: Una frase en un pitch que te hace desconectar. Que digas: mira, lo he escuchado tantas veces que no puedo más.

Iñaki: Cuando te dice la gente: «Solo con esta cuota de mercado voy a conseguir no sé qué». Como: tío, la vida es muy dura. Lo de las cuotas de mercado está muy mal.

Manuel: En los concursos de pitches, en los que nosotros hemos estado bastante, es el típico de «cerrad los ojos, imaginad que...».

Iñaki: Yo procuro no ir a concursos de pitches. Siempre decimos que, de las ciento y pico compañías en las que hemos invertido, solo una la hemos conocido en un evento.

Luis: Ah, mira. Para que el emprendedor sepa que lo de los eventos, en los que la gente se gasta mucho dinero y viaja mucho tiempo... Yo creo que, lo siento, pero no sirve para nada.

Manuel: Ganar está bien si haces los deberes antes, tienes allí a tus inversores, o a un potencial, y te organizas siete u ocho reuniones. Pero ir a escuchar... A lo mejor para clientes, a lo mejor para el famoso link building de SEO, que ya no existe.

Iñaki: Ya no existe eso.

Luis: Oye, a pesar de toda tu experiencia, ¿qué dices más ahora que hace diez años? Algo que digas tú ahora más.

Iñaki: «No lo sé.» Todos los días. «¿Va a funcionar?» No lo sé. Y no lo sé todo. Todos los días les decimos a los LP, y a veces les cuesta, cómo van los fondos, y la respuesta es: no lo sé. Y es la lógica. Mira, fíjate que muchas veces en este mundo de los gestores de fondos no decimos las cosas como son. «¿Cómo va a ir tu fondo?» No lo sé. Me queda mucho tiempo para saberlo. Y a veces somos un poco agresivos con ellos, porque les decimos: «Si te he devuelto el diez por ciento del fondo, te voy a decir que estás perdiendo el noventa por ciento del fondo». La gente se queda como: «Wow». Pero creo que es lo suyo. En este mundo de los inversores hay un pelín de anormalidad. No de anormales, no significa eso, sino de que se dicen las cosas anormalmente. La normalidad es decir: no sé cómo va a ir, y creemos que bien, pero todavía no lo sabemos, es pronto.

Luis: Vale. Cualidad de fundador que está sobrevalorada.

Iñaki: Cualidad del fundador que está sobrevalorada... No sabría decirte. Dime tú una.

Luis: Valentía. Chulería. ¿Te acuerdas cuando íbamos...?

Iñaki: Ah, bueno, eso, eso por supuesto.

Luis: Eran como muy de pegar gritos ahí, pensando que llamar mucho la atención iba a hacer que los inversores dijeran: «Este, qué energía». Este es un payaso.

Iñaki: Sí. Yo creo que hay mucha sobreventa en este mundo, y es verdad que hay que vender, pero a veces la gente se pasa un poquito.

Luis: Infravalorada. Algo que para ti esté infravalorado, que lo veas y digas: para mí eso es importante.

Iñaki: Pues, infravalorada, yo creo que hay mucha gente técnica que no se valora suficiente lo buenos que son. Creo que nos pasa muchas veces en equipos, y hay gente que no es capaz de expresarlo bien. Pero también es verdad que son roles muy distintos, que a veces no se expresan muy bien en cuanto a lo buenos que son técnicamente, con la dificultad de analizarlo en pocas reuniones.

Manuel: Algún sector que ahora mismo no sabes valorar, en el que no os metéis, y que no te gusta nada.

Iñaki: Hacemos poco hardware, porque no lo entendemos, pero últimamente estamos haciendo también pinitos. Y robótica, centros de datos de capacidad computacional, cualquier cosa que requiera hierro, por dos motivos. Hemos hecho una muy buena de robótica, pero es que es difícil. Es que yo me pongo a hablar con G. y con Carla, de Teeker [?], y no me entero de lo que me están diciendo. Menos mal que tengo otra gente.

Luis: Esto lo hemos comentado un poco antes, pero bueno: si una única pregunta le haría un emprendedor a un fondo, ¿cuál sería?

Iñaki: Yo creo que la más importante es... Si yo fuese un emprendedor, querría entender cómo has actuado ante determinadas cosas que han salido mal. A mí me parece bastante relevante. Pero luego lo del tamaño del fondo, lo de cuándo, en qué momento, las referencias que has dicho al principio... Hay un montón de cosas. Pero a mí me parecía importante: cómo has reaccionado tú ante cosas que han salido mal. Yo quiero entender cómo le va a la gente en las malas. He visto muchos fondos internacionales muy buenos que han reaccionado muy bien ante problemas, y no lo necesitan. Entonces yo creo que ese tipo de cosas son muy relevantes.

Manuel: Yo creo que es un buen mensaje de esta conversación de hoy: que el emprendedor no tenga miedo a plantarle preguntas al fondo. «Hoy se van a enfadar, y me van a cerrar la puerta, y no me van a mandar el term sheet.»

Iñaki: Pero es que es lo lógico que tú exijas.

Luis: Es que tienes que... Nosotros, cuando estábamos tantos años yendo a Atomico a Londres, y a Insight a Nueva York, y a Sequoia... Pues, macho, es más difícil.

Iñaki: Pero tú sabes mucho más de tu industria que ellos.

Luis: Estoy convencido. Pero no es tan fácil, cuando tienes tantos años, ponerte con esta gente, que son ultrabillonarios, y tocarles un poco las narices. Sé que hay que hacerlo. Nos hubiese encantado hacerlo, pero nosotros tampoco lo hicimos mucho.

Iñaki: Pero si tú vas a Niklas Zennström, el fundador de Atomico, de Skype, a hablar, pues evidentemente sabe más que tú. Pero si le vas a contar lo que hacéis vosotros, pues es bastante probable que no.

Luis: O sea, que estamos animando a hacer lo que nosotros quizá no hicimos totalmente.

Manuel: Hacerlo. Totalmente. Bueno, hemos hablado un poco antes, pero bueno: ¿qué tarea ya confías totalmente a la IA? ¿Ya te olvidas de ella?

Iñaki: Todo, todo, todo, todo. Es que le pido a Instinct todo. Alguien decía el otro día: «Pero ¿le das la tarjeta?». Y digo: sí, porque tengo two-factor authentication. Pero muchas noches me levanto diciendo: «Tengo no sé cuántos SMS de cosas que no he atendido». Y le preguntas y dice: «Sí, estaba comprobando no sé qué». Una de las cosas que hago, simple, es decirle que cambie hoteles. Lo que te hace es: cada tres días, chequéame, y si tengo una oferta mejor, me la cambias. Luego tiene que comprobar si te devuelven el dinero. Pues yo lo tengo todas las noches comprobando si de la semana pasada me han devuelto el dinero. Entonces todas las noches tengo SMS del tipo intentando comprobarlo, hasta que le mando el SMS por la mañana para que lo haga.

Manuel: ¿Y qué cosas no confías nunca a una IA? ¿Decisiones que quieras tomar tú, porque quieres tomarlas tú?

Iñaki: Bueno, las decisiones personales. El día a día con la gente, a mí me parece de lo más... «Mi mujer se ha enfadado, ¿qué le digo para que se le pase el cabreo?»

Manuel: ¿Tu mujer se habla con Instinct? «Cariño...»

Iñaki: Bueno, de hecho, lo primero que hay que tener es el Instinct de tu mujer, para pedirle cosas. Al principio mi mujer lo vio como tal, pero luego lo ve útil, y me pide cosas a través del Instinct. Me dice: «El Instinct de Miriam, qué».

Luis: Oye, ¿y a quién crees que deberíamos traer a este podcast para que te discutiera todo lo que has hablado durante esta última hora? Para que te lleve la contraria, o para que te ponga un poco de challenge, o para que te refuerce.

Iñaki: No sé si para que me refuerce o no. A mí, una persona que creo que lo ha hecho superbién en España es Iñaki Berenguer. Y el mejor emprendedor que hay en España, pero que no va a ningún podcast, y que eso sí que es difícil, es Jesús Encinar. A mí me parece que el fundador de idealista es un ejemplo para todos.

Manuel: Es un crack, macho. Y Berenguer también, ¿eh? Tiene el fondo de health, ¿no?

Iñaki: Sí, también. Pero es que últimamente se ha metido en varias compañías, y todas van bien. Me parece que es un tipo muy bueno.

Luis: Bueno, y acabamos con algo. Siempre nos gusta acabar con algo un poco más romántico. La gente que ve esto, en tu caso, o quiere invertir, o quiere emprender. Algún mensaje, totalmente libre, que te gustaría mandarles, aparte de lo que hemos hablado. Un tema personal, o un tema de emprendedores, lo que tú quieras: un consejo para la vida, para el emprendimiento, para el inversor. La gente que está creciendo muchísimo.

Iñaki: Un mensaje: que no crezcan vuestros hijos. Para los que escuchan esto en el blando, pues mira, fíjate, lo que dijiste: que lean un libro que se llama El niño que se enfadó con la muerte, de un señor que se llama Enric Benito, y que habla de cómo acompañar y cómo vivir los últimos años tuyos o de los demás. Porque todos nos vamos a morir, y creo que es un libro que te ayuda mucho a vivir. Así que, si lo querías romántico, toma.

Manuel: A mí me encanta. Si es que, ¿no habéis leído estos artículos de toda la gente que está muriendo, y todo el mundo coincide en plan: mira, macho, todo era importante salvo mi familia, pasar tiempo con...?

Iñaki: Sí, sí. Y además el cómo lo haces. Esto es un señor que se metió en paliativos, era un médico que venía de otras especialidades, y se metió en paliativos por ese acompañamiento del final, cómo dejar que la gente se vaya y demás. Y bueno, a mí, como me pasó una cosa con un sobrino, pues me he sentido bastante representado.

Manuel: Lo leeremos. Es un chulo de libro.

Luis: Oye, ha sido una gozada. Como os había dicho, los puntos dos y tres: el aprender y el formarnos, y el contenido, ha sido superinteresante. Así que sin más, darte las gracias.

Iñaki: Un placer, macho.

Luis: Esperamos que vuelvas en el episodio 54, cuando estemos aquí. Muchísimas gracias, y a vosotros, pues nada más: nos vemos en el próximo programa. Muchísimas gracias. Hasta luego.

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