Ignacio Santos es CEO de Fazil Crypto y bilbaíno de pro. Antes de montar un exchange estuvo metiendo chips NFC en prendas de neopreno para identificar personas, y de ahí a la obsesión que abre el episodio: si una tarjeta contactless y un identificador usan la misma tecnología, ¿qué pasa si juntas las dos cosas y te las implantas en la mano? Fabricaron cien unidades con uno de los dos grandes del sector, él se puso la primera y todavía la lleva. Ya no paga, porque la tarjeta expiró y un chip configurado como tarjeta no se puede reconfigurar, pero sigue ahí por romanticismo y para demostrar que no pasa nada.
La parte de empresa es una cadena de pivotajes contada sin adornos. Un banco de tiempo con créditos y tokens que nadie encontró, porque tenían una frutería en un trastero. Un neobanco para el gasto feliz, ese dinero que separas para no ensuciar la cuenta principal, que funcionaba pero no se podía monetizar en un mercado donde las cuentas son gratis por defecto. Una notificación del regulador dando diez días para quitar la palabra banco del nombre. Y la decisión de 2023 de apostarlo todo a cripto antes de los ETFs y del halvingHalvingReducción a la mitad de la recompensa de minería cada 210,000 bloques (~4 años).Ver ficha →, con el mercado todavía por los suelos.
En la segunda mitad entra lo demás: cómo funciona la cadena de custodia de un exchange regulado, por qué un banco nunca va a listar una memecoin, por qué el Santander entrando en cripto le importa más por su padre que por la competencia, y un test rápido de dieciséis preguntas en el que se moja. También hay un bloque de SEO que se sale del guion, sobre entidades, menciones y qué queda del posicionamiento cuando la gente deja de buscar y empieza a preguntar.


