Javier Arambarri se define como un cowboy comercial: vendió líneas de móvil puerta a puerta por los polígonos de Villalba, hizo cold calling en Michael Page, vio cómo Bodas.net se llevaba por delante a Bodaclick desde dentro, se enamoró de Latinoamérica y se mudó a México con cinco hijos y cuatro días de aviso.
En este episodio contamos la historia completa de Pulpo: cómo Parkiller, una app de parking B2C, no encontraba modelo de negocio; cómo al saltar a B2B los clientes empezaron a pedir otra cosa —oye, tengo 200 vehículos, ¿me ayudas a gestionarlos?—; y cómo mataron un producto para montar el otro. Hoy Pulpo factura más de 5 millones, gestiona más de 250.000 vehículos y ha lanzado PulpoPay, una tarjeta de combustible de red abierta que en México funciona como caballo de Troya. Javier explica por qué abrir varios países en vez de comerse México entero fue probablemente un error, cómo se reparten las decisiones con su socio, y por qué el foso de un SaaS B2B de enterprise no es el software —que se replica en dos días— sino las integraciones manuales y la capa humana que todavía funciona a base de WhatsApps.
Y está la historia que da la vuelta al episodio: descubrió que su hija llevaba seis meses sin pisar la universidad que él pagaba, así que la mandó cinco meses a trabajar a México, al gimnasio a las seis de la mañana, y le pagó el sueldo íntegro en Bitcoin. Han pasado diez años, el wallet lo sigue guardando él, ella no sabe lo que tiene, y va a servir para dar la entrada de una casa.



