← Volver al episodioEp. 26Transcripción
Transcripción completa del episodio

De tocar fondo a una startup valorada en 100 millones — SMTB EP. 26

·1:05:00·Presentan Luis Gelado Crespo y Carlos Sánchez de Vivar·con Sergio Pérez Conde

Avances del episodio

Sergio: Creo que el emprendedor es muy solitario, es un lobo solitario, y vas buscando loquitos que piensen cosas muy similares a ti. Muchas veces el emprendedor no es bueno comunicando. Creo que estaba en depresión y no sabía cómo comunicarlo.

Carlos: ¿Cuál es tu capacidad para, una vez que has caído en un agujero negro, poder tener los resortes para salir de él una y otra vez, cuando vuelven esos mismos pensamientos?

Sergio: Creo que cuando alguien toca fondo es donde salen las mejores versiones, y nunca hay que perder la fe ni perder a las personas en las que confías. Comprendí que el ser capaz de pedir ayuda me hace más emprendedor, porque voy más rápido.

Carlos: ¿Tú estás construyendo entonces una farmacia o un sistema operativo de salud personal?

Sergio: Yo estoy construyendo el ecosistema más complejo para los pacientes. Complejo en el buen sentido: es todo lo que necesite, y yo quiero ser su solución.

Carlos: A día de hoy estáis entre la tercera y la segunda farmacia de todo México.

Sergio: En tráfico sí. Como ventas no hay un mercado, pero en tráfico debemos estar terceros. Yo creo que acabaremos el año segundos, y si todo nos va muy bien vamos a estar ahí cerquita del número uno. Y mi sueño, cueste lo que cueste, es cómo la tecnología puede hacer la vida de las personas más fácil en el mundo de la salud. Ese es mi por qué.

Emprender no es para todos, y emprender no es hacerte rico, y posiblemente emprender no es conseguir un éxito, porque cada uno define el éxito. Pero si no somos capaces de entender nuestros orígenes, de buscar ese niño interior, luego es difícil sostenerlo a lo largo del tiempo.

El lado más oscuro del éxito empresarial y el emprendimiento

Carlos: Hola a todos y bienvenidos a un nuevo capítulo de Show Me The Bitcoin, el podcast de Standard 21. Hoy hacemos el capítulo número 26. Veintiséis ya. Y hoy es un día muy especial, porque traemos, además de un invitado muy interesante, a un amigo de verdad, con el que coincidí en lo que para mí es la escuela de negocios de internet y de emprendimiento más importante de España, Grupo Intercom, y quizá una de las más importantes de Europa.

Dentro de ese ecosistema compartimos muchísimo, y vamos a tratar de hacer hoy una charla superinteresante acerca del emprendimiento, de todo lo que pierdes por el camino, de lo que también puedes ganar, de lo que puede llegar a haber tras una historia de éxito. Pero, sobre todo, vamos a conocer a un tío increíble que es Sergio Pérez Conde, más conocido como Checo Pérez. Corre bastante más que el piloto de Fórmula 1. Y además ha venido aquí a un espacio en el que esperemos que esté supercómodo y se divierta un montón con nosotros. Bienvenido, Sergio.

Sergio: Muchas gracias. Me siento ya en familia.

Carlos: Bueno, mi primera pregunta, ya empiezo bien: ¿en qué se queda Sergio Pérez Conde si le despojamos de la empresa, si le despojamos de su carrera laboral y si le despojamos de ese éxito que se puede llegar a leer en internet?

Sergio: Mira, yo creo que una de las cosas que he comprendido, y creo que compartimos aquí, es el por qué hacemos las cosas. Más allá de todo lo que haya podido lograr o no, de si he conseguido éxito o no, hay dos cosas que me mueven en la vida. Son varias, pero dos para mí son importantes.

Una es cómo dejar huella. No es solo ganar dinero, es cómo dejar huella en la sociedad. Y la otra, que tengo muy clara y que creo que es también el objetivo de lo que habéis hecho aquí, es cómo lo que a mí me costó cinco, diez, quince, veinte años, a otras personas les pueda costar la mitad de tiempo o mucho menos. El poder ayudar al otro, y más si es algo de emprendedor. Creo que esas son las dos cosas que, haga lo que haga, irían conmigo.

Y luego, para mí una parte importante es mi familia: mi mujer, mi hija, que me acompañan en una etapa muy diferente, cambiando de país hace ya más de una década. Ese es el tercer punto, porque creo que uno no emprende solo, emprende en familia.

Luis: Oye, no está mal para empezar, ¿eh?

Carlos: No está nada mal para empezar. Supéralo ahora, eso.

Carlos: Siguiendo un poco tu trayectoria: estudiaste periodismo, después hiciste un MBA en la Universidad de Navarra, de ahí entraste a Grupo Intercom, y de Grupo Intercom acabaste yendo a México con ya otras historias de emprendimiento variopintas. Lo primero que me gustaría entender es, oye, es verdad que te fuiste a hacer la expansión internacional a México, pero quiero saber también si estabas huyendo de algo.

Sergio: Lo puedo decir ahora, y creo que estaba en depresión y no sabía cómo comunicarlo. Para mí fue un método de huida, y lo puedo decir abiertamente, con mucho trabajo por detrás de conocerse uno mismo.

Los primeros domingos en México eran cabroncetes. Muchas lágrimas, muchos pensamientos negativos y sin basarse en nada. Pero luego la vida me enseñó que un ser superior, en el que creo, que para mí es Dios, me colocó en un camino que luego hizo que muchas cosas tuvieran sentido: el conocer a la que ha sido la mujer que más me ha apoyado en momentos muy complicados, y que aquellos sufrimientos o aquellos malos momentos me prepararon para los malos momentos que van a llegar en un negocio. Y sé que aquí es un término que utilizáis mucho, y me gusta, que es la resiliencia.

Entonces, creo que todo aquello que de inicio no supe explicar ha tenido mucho sentido para prepararme a lo que ha venido, y para romper muchos mitos y paradigmas míos. No sé si habrá otros caminos más fáciles, pero a mí me tocaron esos y no me arrepiento de nada.

Carlos: ¿Qué te pasaba ahí? ¿Qué te rondaba la cabeza, cuáles eran esos pensamientos? Y sobre todo lo que me interesa, y creo que también le puede llegar a interesar a los demás, porque yo contigo hago muchísimo espejo [?], ya lo sabes, y siento una profunda admiración por ti: ¿cuál es tu capacidad para, una vez que has caído en un agujero negro, poder tener los resortes para salir de él una y otra vez, cuando vuelven esos mismos pensamientos?

Sergio: Creo que el emprendedor es muy solitario, es un lobo solitario, y vas buscando loquitos que piensen cosas muy similares a ti. Y muchas veces el emprendedor no es bueno comunicando. Entonces encuentras mucha frustración de, oye, lo que te estoy contando, no sientes la empatía. Pero posiblemente no es porque la otra persona no te quiera ayudar: no te entiende. Hay charlas que puedo tener contigo, o que hemos podido tener estos días compartiendo, que mi familia no entiende, y no es problema de mi familia.

Muchas veces, cuando rompes... Yo soy el pequeño de cuatro hermanos, con el resto de mi familia viviendo con modelos más tradicionales, entonces te sientes un rara avis y vas buscando oportunidades, vas buscando crearte el camino.

Creo que en la vida se diferencian dos tipos de personas: uno que agarra un machete en la selva y te abre un camino, y te lo puede hacer circular y perder mucho tiempo; y otros donde ya hay una brecha, van y la aplanan. Yo he comprendido que a mí me gusta esa complejidad de poder abrir cosas donde otros no han estado, copiando muchas veces o simulando, pero a mí me gusta el aperturar.

Entonces, esos pensamientos aparecen cuando uno entra en su fase de comodidad, o cuando hay que repetir mucho las rutinas. Yo no puedo con eso. Mi cabeza está pensando en cómo esto lo revolucionamos, cuál va a ser lo siguiente.

Y cuando alguien toca fondo, yo creo que hay dos cosas en la vida que son relevantes. Una es que en algo hay que creer. Para mí es un ser superior, que cada uno le ponga el nombre que quiera. Y la otra, creo que lo decía también el bueno de Javier en Barry [?], cuando tienes pareja, como ha sido mi caso, aferrarte a la pareja.

Si algo he intentado construir en casa con Nancy, con mi mujer, con Jackis [?], ha sido que yo soy una única persona. No soy uno en el trabajo y luego llego a casa y soy otro. Es mi proyecto y lo vivimos todos, para lo bueno y para lo malo. Entonces, en momentos muy jodidos, he podido tener a Jackis [?] trabajando conmigo en momentos de alta carga en México, y para mí esa ha sido una de las grandes satisfacciones.

Creo que cuando alguien toca fondo es donde salen las mejores versiones, y nunca hay que perder la fe ni perder a las personas en las que confías.

Luis: Esto que hablas me interesa bastante, el tema de la comunicación y de si somos o no capaces de transmitir los problemas. ¿No es también que el emprendedor, el empresario, el que está hecho a sí mismo como nosotros tres, siempre buscamos solucionar los problemas, y esa resiliencia está muy bien asociada al hecho de «no, esto lo saco yo para adelante, yo solo, por mis medios»? Y por eso, a lo mejor, antes de intentar ir a llorar decimos: «No, lo voy a sacar adelante. Este problema lo solvento yo».

Sergio: Creo que hay una parte de ego cuando iniciamos, y en todos los emprendedores hay una parte de ego importante, y queremos ser la solución al problema. Cuando te empiezas a conocer a uno mismo, y en mi caso cuando comprendí el propósito de vida, por el que estaba emprendiendo en una categoría como salud, que no puedo ver sangre, que me mareo con muchas cosas, comprendí que la ayuda, el ser capaz de pedir ayuda, me hace más emprendedor porque voy más rápido.

Pero eso, si me lo dices cuando me fui de aquí de España para allí, yo no lo entendía. Era «yo puedo con todas» y las emociones las retengo. El tema es que eso te lleva a estallar en situaciones muy incómodas y a quererlo tirar todo por la borda. Y te lo dice uno que lo ha vivido y que ha tenido la fortuna de poder apoyarse en personas que me han ido guiando. Ahora, cuando alguien me pide un consejo vinculado a burnout, o «ya no puedo más», lo que trato es decirle: tranquilo, todo va a pasar, pero ¿dónde puedes rescatar?

Luis: El mundo ha cambiado, ¿no? Porque ahora se da cada vez más importancia al tema de la salud mental. Yo creo que esto antes ni se hablaba. De hecho, tenemos un amigo tuyo, ¿no? Es amigo suyo también.

Carlos: Cuéntasela, la historia de este, lo que ha montado. Está hablando de Anclados [?].

Luis: O sea, que hay una categoría específica de servicio de ayuda a emprendedores que están a punto de llegar, o han llegado, a ese punto casi de no retorno.

Sergio: Una de las cosas que mi mujer y yo pudimos vivir es un curso con un doctor, se llama el doctor Alfonso Ruiz Soto. Y creo que mientras no tengamos una asignatura, y lo hablo de la educación en España o en cualquier país, de conocerte a ti mismo, va a ser cabrón darle la vuelta a las cosas que necesitamos.

Hoy tuve la oportunidad de estar con Diego, hacía tiempo que no le veía, y nos dimos cuenta de que emprendimos, en mi caso, porque yo fui el pequeño de cuatro hermanos: cuando yo iba con un diez en matemáticas, mis tres hermanos ya habían ido. Yo no tenía el reconocimiento de mis papás, o lo tenía en la forma en la que yo no le entendía. Entonces eso te hace buscarte caminos para lograr la adrenalina, la dopamina que necesitas.

Creo que eso es importante: emprender no es para todos, y emprender no es hacerte rico, y posiblemente emprender no es conseguir un éxito, porque cada uno define el éxito. Pero si no somos capaces de entender nuestros orígenes, de buscar ese niño interior, luego es difícil sostenerlo a lo largo del tiempo.

Por eso creo que hay muchos emprendedores de quedar bien en LinkedIn o en YouTube y «mira lo que he logrado», pero no sostenible. Y creo que lo que necesitan España y México son emprendedores que logren sostener la fuerza, la energía y los negocios a largo plazo. Y creo que aquí tenéis dos buenos ejemplos.

Carlos: Hay muchas historias que son pura fachada. El otro día, hablando con alguien que no voy a decir quién, me hablaba de un caso, una startup española que ahora está muy de moda, y de cómo a él le llegaron a escribir para pedirle cincuenta mil euros para pagar las nóminas. Y lo ves ahora, una ronda de no sé cuántos cientos de millones. O sea, que en la historia del emprendedor y en la historia de las startups lo normal es que pasen por momentos hipercomplicados, y tienes que estar preparado para ello.

Luis: Bueno, pero forma parte del juego, ¿no? Hay que estar en la montaña rusa.

Sergio: Para mí sí. El tema es alguien que no esté dispuesto.

Carlos: Entonces, pues vamos a montarnos ahora en tu montaña rusa. Mira, nos subimos en la primera parada, que para mí es cuando acabas el máster.

¿Cómo aprender a crear negocios digitales desde cero?

Carlos: ¿Cómo fue la entrevista de entrada en Grupo Intercom? ¿Qué esperabas encontrar? Me gustaría que nos contaras también cómo acabas haciendo de director de digital en Fanscup [?], y me gustaría que aprovechases el momento por si quieres agradecerle a alguien esa etapa allí y tu aprendizaje.

Sergio: Mira, yo llego a Grupo Intercom porque al máster viene Antonio González Barros a dar una charla. Creo que era todos los viernes, éramos doce o quince en clase. Y le vi y no me lo pensé. O sea, a mí no me gusta el trato con las personas, soy muy raro en eso. Y le vi y le dije: «Yo quiero trabajar contigo». Creo que diría «está loco». Pero es verdad que era de los pocos que llegaba a aquel máster pensando en el mundo digital, era el único.

Entonces llegué y yo elegí trabajar en Grupo Intercom. Creo que me recibió Mireia [?], que luego estaba en el proyecto de productos para bebés [?]. Entré como becario y mi primera tarea fue validar, no sé si eran quince mil o veinte mil fotos.

Carlos: Fotos que subían en aquel momento a Fanscup [?], que eran redes sociales de aficionados a equipos de fútbol. Como un Facebook, que en aquel momento no estaba, de cada uno de los equipos. Y te subían de todo.

Sergio: O sea, cuando te digo de todo, es de todo. Entonces, para mí fue de «wow». He estudiado un máster, pero nunca pensé «yo no tengo que hacer esto». Yo sabía que si acababa las veinte mil fotos, si lo hacía en una semana en lugar de en tres meses, iba a hacer cosas diferentes. Y así fue: retarnos. Incomodé mucho a las personas que había, porque era un proceso más lento, y se me veía de fuera como un loco. Para mí fue uno de los trabajos más divertidos, y pude comprender que no era solo validar, sino que yo pedía cosas para que para el usuario fuese más fácil y yo poderlo validar más rápido. Creo que ese fue un tema de aprendizaje importante.

Valoro muchas cosas de Grupo Intercom y a muchas personas. Creo que más allá de la compañía, las personas. Tuve la fortuna de estar contigo. Fuiste un ancla muy importante también en una etapa donde yo dejé Barcelona porque no me adaptaba, llegué a Madrid, y para mí fue por primera vez jugar, en el buen sentido, a ser emprendedor. Acabábamos el trabajo, Carlos de Jumping, yo de Fanscup [?], y dos o tres noches nos íbamos a las cuatro o cinco de la mañana haciendo cosas en internet. Algún proyecto funcionaba, pero era mucho aprendizaje.

Una de las cosas que creo, y más con la IA, es que no pagues un curso: ponte delante de la IA y ponte a practicar. No hay nadie que sepa lo que tú necesitas.

Carlos: Luego tocaremos temas de la IA, no nos vamos a adelantar. Pero solo una cosa: si pudiéramos volver a aquella época con las herramientas de hoy, no sé lo que hubiéramos hecho en esas noches sin dormir, que se te ocurrían cosas y sin depender de nadie, sin presupuesto, sin personas. No sé la que hubiéramos liado.

Pues nada, yo te apoyaba un montón en Grupo Intercom, pero decides irte a México con depresión, así que no creo que lo hiciera muy bien.

Carlos: Y entonces en México empiezas con la internacionalización de Fanscup [?], pero rápidamente montas... Por cierto, yo esa no me la conocía.

Sergio: Fans incondicionales, que eran redes de fútbol.

Carlos: Sí. Lo que pasa es que luego estaba Corazón Blanco, estaba la peña del Atlético, ¿cómo se llama? La de los colchoneros [?].

Sergio: Sí.

Carlos: Algunos de esos, digamos que había proyectos de según qué equipo de fútbol que triunfaron muchísimo, y luego había otros, pues, que a lo mejor eran menos conocidos.

Sergio: Yo llego a Fanscup [?] y realmente iba por un mes, y como el que se fue por tabaco, llevo dieciséis años, y conocí a mi mujer y una hija que cierra todo el proyecto. En teoría era «monta un equipo comercial allí y te vuelves». Aquí había bastante trabajo.

Y yo siempre, y ahora me hace mucho sentido en la fe, llegué al aeropuerto y con mi visión de periodista compré una revista de fútbol, se llamaba Fútbol Total en aquel momento. Creo que ya no la editan.

Carlos: Me acuerdo de esa.

Sergio: Entonces abrí la revista, me metí en la web y digo: «Si esto no tiene nada». Para mí fue un deal muy fácil: yo les pongo el tráfico digital, para qué voy a montar un equipo, y aprovecho la parte comercial que tiene la revista. Y literal, creo que aquí también es obligatorio, en la revista se tiene que poner quién es el director. Era Pablo Krill [?]. Le mandé un mail y a la hora me contestó, y le vi al día siguiente. Fue mucho por carambola.

México me sorprendió. Muchos españoles piensan que en México se habla el mismo idioma y que lo que haces aquí te va a funcionar allí. Me costó meses, años. Todavía sigo aprendiendo.

Carlos: ¿Te siguen viendo como un tío de fuera?

Sergio: A mí ya no tanto. Les es gracioso que haya un español, pero el acento allí me identifica muy rápido. Aquí parezco ya de México. Pero sí hay una parte, creo que es más de respeto, aunque sepan que llevo ahí mucho tiempo.

Carlos: Tienes que ganarlo, ¿no?

Sergio: Ahí el respeto te lo ganas, como todo. Que nadie piense que es fácil, tiene sus complejidades. Lo único es que el público al que llegas es masivo. Igual aquí hablas de miles, allí tienes que hablar de millones.

Carlos: Claro. ¿Cuándo decides dar el salto y montar Guazo Media [?]?

Sergio: Cuando se acababa una etapa, cuando ya se repetía lo que tenía que hacer, dije: pues hay que probar otras cosas. Y para mí era algo fácil: hay sitios en España que tienen mucho tráfico en México. Lo que yo viví de montar un equipo, pues yo les corto el camino. Y ahí empezamos.

Nuestro sueño guajiro, que no se logró, era ser una incubadora de negocios. No estábamos preparados, no era el momento, pero fuimos haciendo cositas y se fueron dando relaciones con personas que a día de hoy mantengo.

Carlos: De ahí saltas a GoTrendier. Historia de a lo mejor un poco de decepciones, también de aprendizaje, también de estar en la incubación de algo relativamente nuevo. Cuéntanos un poco qué pasó ahí.

Sergio: Mira, yo estuve un poco en esa visión de montar negocios. Trendier, para quien no lo entienda, es la parte de Chicfy, que ahora es Vinted, en México.

Carlos: Sí.

Sergio: Creo que hay cosas de la historia que no se pueden contar, entonces me iré por la más simple. En ese modelo de incubar negocios montamos en aquel momento una plataforma que se llama Trendier. Ahí estaba David, que lo lideró con Nancy, con mi mujer. De hecho, toda la primera carga de ropa era ropa de mi mujer que no utilizaba. Eso nos ha cortado bastante el camino.

Yo estuve muy poco tiempo, porque había kilos y kilos de ropa, había un buen volumen de prendas como para salir y ser los números unos en prendas a corto tiempo, y fue la gasolina del proyecto. Yo estuve muy poco. Entendí que no era mi momento, no lo supe leer, buscaba otras cosas, y a partir de ahí mi mujer estuvo más vinculada.

Es un proyecto que tengo mucha estima, que sigue vivo. De hecho, Trendier se convierte en GoTrendier y acaba adquiriendo, creo, una parte de la compañía, y está muy fuerte en México y en Colombia. Y tengo grandes amigos.

Carlos: Y es lo mismo que Vinted, ¿eh?

Sergio: Sí, con un enfoque más latino, más personalizado, más métodos de pago, pero son un competidor directo. Yo creo que en México y Latinoamérica debe ser más fuerte GoTrendier.

Carlos: Que es un gigante, macho.

Sergio: El tema es cuando te especializas. Porque México es otra guerra.

Carlos: Ya, ya, ya. Como te has escapado por completo, como bien introducías, después de esa experiencia, ¿confías igual en la gente o inevitablemente has puesto un muro de protección de cara al futuro?

Sergio: No. Aprendes, pero no me arrepiento. Una de las cosas que comprendí es que cuando eres capaz de eliminar resentimientos, que muchas veces son temas individuales, desde la otra persona fluyes. Y a día de hoy, con todas las personas con las que estoy vinculado, siempre tengo mi lista negra, pero es pequeñita. Debe haber cuatro nombres. Pero puedo mirar a los ojos y ayudar a personas con las que igual no salieron los negocios, y te das cuenta de que el dinero va y viene, que el éxito va y viene, pero hay un principio de lo que soy, que me decías al inicio, que no quiero perder: si alguien me pide ayuda, en mi esencia está ayudar. Porque creo que no merece la pena dedicarle tiempo a pensamientos de rencor, de venganza.

Carlos: Creo que es perder el tiempo. ¿De qué sirve que yo le desee el mal a este, que no le ayude? No, tú céntrate en lo tuyo, construye, y el pasado y las mochilas déjalas por ahí por el camino y olvídate, ¿no?

Sergio: Tal cual.

Contratar mal: el error que puede hundir tu negocio

Carlos: ¿Qué pasó después con el proyecto de seguros? Tres años que se fueron al garete, ¿o de ahí también sacamos una superhistoria de aprendizaje?

Sergio: No, muy buena historia. Yo no estaría ahora en Prixz, que es la compañía en la que estoy, si no hubiese pasado por los seguros. Y yo no estaba preparado. Me tocaba una cura de humildad, que era tocar fondo y volver a empezar.

Carlos: ¿Cuántas veces has tocado fondo, Sergio, tío?

Sergio: No sé, pero como todos, ¿no? El tema es que el tocar fondo, y esto lo he hablado bastante con Hugo, con mi coach personal, es que muchas veces genera tanta adrenalina el salir que muchas veces uno se lo autoinfunde. Entonces, en la etapa en la que vivo ahora es ser consciente.

Carlos: ¿Quieres decir que te sientes hasta cómodo ya en este punto cuando tocas fondo?

Sergio: No quiero tocar fondo, ¿vale? Pero creo que hay muchas personas que, de forma inconsciente, y seguro que en una etapa de mi vida he podido saber de tocar fondo porque sientes que ya lo has vivido, y la adrenalina de salir es fuerte. Entonces, una de las cosas que tengo es: no quiero tocar fondo muchas más veces. Hay desgaste, evidentemente hay peajes. Pero creo que muchos emprendedores nos armamos esta idea de tocar fondo para luego resurgir.

Carlos: Cuéntanos un poco qué hacíais en lo de los seguros de salud y por qué crees que no salió bien.

Sergio: Mira, los seguros era convertirnos en un broker digital mucho antes de la digitalización. Hubo un sismo importante en México en el diecisiete y todo el valor de las pólizas se disparó, y yo no lo supe gestionar. En aquel momento fichaba gente que podía, no la gente que necesitaba.

Carlos: Para que la gente lo entienda, era un Rastreator de seguros de salud, siendo brokers: en lugar de solo ponerte el seguro, yo te vendía la póliza.

Sergio: Entonces fiché con mucho cariño, pero estuve muy solo. Mucha mediocridad de mi lado, mucho aprendizaje, pero mucha mediocridad. Fichaba casi personas que eran baratas, pero no me solucionaban los problemas y me daba la falsa sensación de que estaba avanzando. Le puse toda la galleta, todos los ahorros que habíamos hecho en Guazo [?] se los puse ahí, todo lo que tenía. Y no salió. Me acuerdo de que decidí cerrarlo en diciembre del 2019.

Afortunadamente apareció José Miguel Ramos mucho antes, con Jesús Monleón. José Miguel Ramos tenía una incubadora de negocios en México. Uno de esos negocios era el de los seguros [?]. Luego tenía Prixz como un operador logístico, tenía unas redes de gimnasios. Y yo siempre digo que cuando decidí cerrar me dice: «Oye, pues sigue ayudándome en el grupo». Y yo elegí los gimnasios.

Carlos: Donde pega todo.

Sergio: Durante una semana. Llegué a casa y le dije a Nancita: «Voy a cerrar los seguros, amor, pero elegí los gimnasios». Venía uno dolido de cerrar el emprendimiento, y mi mujer me dijo: «¿La estás cagando?». «No». Y a la semana, gracias a Dios, me cayó el veinte, y yo entro en Prixz el 7 de enero del 2020.

Me dan un recurso. En aquel momento éramos la logística de última milla de cadenas de farmacias. La salud en México, las cadenas de farmacias, no es como aquí, independiente. Son grandes grupos de farmacias.

Carlos: Tienen muchas, tienen miles de sucursales.

Sergio: Entonces nosotros hacíamos en ciertas ciudades la última milla.

Carlos: ¿Pero la última milla para entregarles a ellos?

Sergio: Para entregarles a ellos, en el 2020. Y pues me dan un recurso. Yo había visto la oportunidad en Mercado Libre. Ahí empezamos a publicar, y buscando camino en la selva se nos ocurrió montar un blog enfocado en medicamentos, porque yo analizaba Google y digo: esto, las respuestas no son buenas. Aparecen muchos portales intermedios que no son farmacias.

Y llega una pandemia y aquello se nos disparó en tráfico.

¿Cómo conseguir 3 millones de usuarios en solo dos meses?

Sergio: De hecho, lo montamos el día de mi cumpleaños, 30 de abril: lanzamos un portal con un dominio expirado, que aquí Carlos es bueno en eso. Se llamaba Smart Club MX. Y en junio ya teníamos tres millones de usuarios únicos. Yo no lo he vuelto a ver en la vida. Era un scraper.

Carlos: O sea, la antítesis. Cuenta lo que es un scraper.

Sergio: Un scraper era un agregador. Tomábamos los productos de otras farmacias y los publicábamos, y era así, lineal: si a mí me cuesta uno, le subo el 15 %. Y conseguimos dos, tres millones de usuarios únicos. Y en junio del 2020 fichábamos gente, y durante muchos meses la gente decía que trabajaba en Smart Club, no en Prixz.

Carlos: ¿Cómo puedes expresar en palabras lo mucho que te divertiste durante esa época?

Sergio: Buah. Fíjate que no me divertí tanto, porque venía con mucha vergüenza. Para mí ese fracaso de los seguros, yo no me sentía merecedor, me pesaba mucho más: he fracasado y me he llevado dinero de inversores.

Carlos: Y te costaba mucho. Y te lo habías llevado, se había gastado, no te lo habías llevado tú.

Sergio: Cuando fallas y tu autoexigencia es fuerte, no lo ves así.

Carlos: Bueno, de esto he discutido mucho con Luis recientemente, la semana pasada. La corresponsabilidad con respecto al que ha perdido es obvia, evidentemente. Pero, joder, que todos somos mayorcitos y vamos a lo que jugamos, y mientras que no te lo hayas metido en tu bolsillo y te hayas pagado un sueldazo, y por tanto tú no hayas perdido nada... pero tú perdiste tu dinero también.

Sergio: Sí, es difícil verlo.

Carlos: Pero bueno, entiendo las dos perspectivas.

Sergio: Sí. Y también según qué inversores. Hay gente que te toca más, gente muy cercana, y hay gente que es un inversor profesional, que es un business angel o lo que sea, que sabe a lo que juega perfectamente y que jamás te va a decir nada.

Luis: Yo a las empresas les meto obsesión y sentimiento.

Carlos: Que sí, que sí, ¿vale?

Luis: Y si son buenas, cuando son buenas, porque hay ocasiones en que el sentimiento y la obsesión son buenas, también lo tienen que ser cuando el momento es malo. Y por eso yo siento una profunda lealtad con las personas que invierten en mí, y trato de devolvérselo en formato de plusvalías. Lo que no quita para que entienda perfectísimamente a qué estamos jugando, pero inevitablemente yo me siento en esa responsabilidad.

Carlos: Sí, pero lo que quiero decir es que si tú lo has dado todo, tú puedes perder un partido, pero si has salido y te has dejado todo, todo lo que podías, tío...

Sergio: Lo siento en el alma, pero yo en aquel momento no tenía las herramientas, no lo sabía ver. Y no solo con los inversores: me tocaba fichar gente y, a la hora de guiarlos, perdí mi esencia. Era «cómo te voy a guiar».

Carlos: Yo veo que por ahí es el síndrome del impostor, ¿o qué?

Sergio: Mucho. Y suceden cosas.

Carlos: Eso está muy de moda ahora, el síndrome del impostor, todo el mundo lo dice.

Sergio: Sucedieron cosas en mi vida, inseguridad, en octubre de ese año. Y ahí es donde yo empecé a entender lo que yo era y mi esencia. Y me costó, empecé a disfrutarlo meses después.

Carlos: Y a creértelo, ¿no? ¿Por qué dices que está muy de moda, si seguro que tú también lo has sentido muchas veces?

Luis: No, como que se verbaliza ahora y se le ha puesto nombre.

Carlos: Sí, pero tú en muchas ocasiones, a lo mejor cuando te has confundido en algo, a pesar de que seas alguien experimentado en eso, incluso te diría que experto, cuando te confundes se te tambalean todos los cimientos y dices: «Oye, de verdad, yo sé de esto». Pues esto es como cuando juegas al golf, que estás jugando de la leche y de repente un golpe se te va para un lado y dices «ostras», y de repente te notas descompensado, ya no sabes ni cómo darle, dices «ya no me sale ni una».

Luis: Que sí, que sí, si entiendo lo que decís, pero que ahora se verbaliza más y se le ha puesto ese nombre. Y claro que es igual dudar de uno mismo en determinados momentos. Y cuando dudas, además, la gente lo percibe. Y en cambio, cuando estás con el hype este, con la mano caliente, y metes desde cualquier lado, dices: «Tío, es que la gente me va a seguir al fin del mundo».

Carlos: Es tan malo eso como lo otro, porque como te vaya bien, encima te crees que vas a saber más que los demás, que vas a saber más que todos porque ya lo has hecho. Y anda que no hay emprendedores en serie que montan luego una tercera, una cuarta, una quinta empresa y se meten el batacazo del siglo. Casi que es peor, porque esto es como los salarios: a todo el mundo le gusta que se lo suban, pero a nadie le gusta cuando se los bajan.

Luis: No sé, claro, si te lo van a bajar, te van a echar seguramente.

Carlos: Bueno, y cuéntanos qué pasa entonces después en Prixz, porque ahí estamos en octubre, que ya se lo empieza a creer.

Sergio: Octubre del 2020. Hay un consejo y decidimos convertirnos en lo que ahora somos, una farmacia nativa digital. Empezamos a crecer, superamos una barrera que para mí era mental, que es vender un millón de dólares en un mes.

Carlos: A ver, para que lo entienda la gente: pasáis de una logística de última milla que lleva medicamentos. ¿Quién os surtía los medicamentos?

Sergio: Es que no tenía que surtirlo, porque yo iba a la farmacia y le llevaba los pedidos que tenía. Y en Prixz lo que iniciamos, la hipótesis, era modelo Glovo: voy a las farmacias, lo compro. No daba los unit economics, y en medio de la pandemia empezamos a desarrollar proveedores, tanto laboratorios como mayoristas. Entonces crecimos muy rápido, muy muy rápido.

Carlos: ¿Os metisteis en la fabricación del propio producto o qué?

Sergio: No fabricamos, pero con distribuidores y con los laboratorios empezamos a adquirir producto para conseguir más margen. Si no, no te dan. A día de hoy los márgenes de medicamentos en México son muy pequeños, apenas llegas entre veinte y veinticinco puntos, con los genéricos un poco más, pero baja el ticket. Y nos posicionamos.

Carlos: Y siendo México un país con una distribución muy elevada de farmacias físicas, la prueba de concepto era que la gente empezara a pedir online sus medicamentos.

Sergio: Nos aceleró la pandemia.

Carlos: Cuéntanos un poco cómo, siendo México un país que está tan atomizado y las distancias son tan grandes, ¿cómo puede compensar a nivel logístico todo esto? Porque me cuesta entender que podáis repartir a tantas zonas como repartís, incluso algunas que están muy alejadas. Hay algunas con las que perdéis dinero, pero por presencia preferís mantenerlas. Y supongo que te pasará lo mismo en función de la tipología del medicamento, que habrá algunos con los que tengáis más margen que con otros.

Sergio: Sí. La P de Prixz tiene su sentido: es el paciente. En Prixz no hay clientes, hay pacientes. Y la responsabilidad que tenemos es que con la tecnología yo tengo que solucionar problemas a personas. Esto no es esperarte unos tenis. Si yo te puedo dar una esperanza, voy a hacer lo que tenga que hacer. Eso me cambió la vida. Hay una historia.

Y tú no puedes ser una ONG, pero no puedes crecer sin ser responsable con lo que quieres solucionar. Creo que por encima del balance está el propósito, y creo que desde el propósito tendremos que solucionar las cosas.

Carlos: ¿Y qué es la historia que ibas a contar, la que te cambió la vida?

Sergio: La pandemia, otra vez.

Carlos: Otra vez la pandemia.

Sergio: La primera persona que tuve se confundió con la compra. Había unos botecitos [?] que en aquella época se pusieron de moda. En lugar de comprar cien, compró diez mil.

Carlos: ¿Pero para qué eran?

Sergio: Son desinfectantes de manos.

Carlos: Vale, vale.

Sergio: Compró un envío de diez mil piezas. Nos llegaron un día, un sábado. Yo acababa de cerrar el negocio, venía muy dolido.

Carlos: Y le dijiste: «Cariño, nos vamos a vivir a Miami».

Sergio: Yo, como siempre, busqué a mi mujer y le dije: «Ha pasado esto, lo voy a devolver». Y me dijo: «No, aguántalos». Era un sábado, y el que teníamos empacando... eran palets, veinte palets. En aquel momento teníamos un almacén en una plaza comercial, era para lo que nos daba para pagar. Y pues, como todo, la familia soluciona: mi suegro me dijo: «Yo te ayudo, Checo». Y ahí fuimos a descargar esa madre.

Y a las dos semanas fuimos los únicos con ese producto. Los únicos.

Carlos: Os podíais haber vendido al precio que hubierais querido.

Sergio: Yo intenté hacer eso, hasta que llegué un día a casa y comprendí que mi responsabilidad no era solo mover productos: es que en mis manos y en mi toma de decisiones estaba la esperanza de muchas familias. Y ahí mi mujer me dijo: «Abusado, qué bueno, pero también tienes una responsabilidad».

Yo coloqué las últimas piezas a un precio justo, pero a la semana se llevaron por delante varias denuncias a farmacias que estaban jugando con eso. Y ahí, en ese momento, yo estaba en piloto automático, sobreviviendo. En ese momento yo comprendí por qué estaba en Prixz y por qué había pasado todo lo que tenía que pasar. Y a día de hoy mi sueño, cueste lo que cueste, es cómo la tecnología puede hacer la vida de las personas más fácil en el mundo de la salud. Ese es mi por qué.

Carlos: Bueno, pues ya cuéntanoslo del todo, porque yo sé que todas las letras tienen un sentido, ¿no? Cuéntanos el resto de letras.

Sergio: La P es de paciente, la RX de receta completa. Nosotros manejamos quince mil SKUs. Una farmacia normal suele manejar tres mil. En México, para cumplimentar tu receta tienes que ir casi a tres sucursales, con el tiempo de espera y el tiempo de tránsito. Más o menos un pedido promedio en México son noventa minutos. Cada vez que pides en Prixz, yo te estoy regalando de tu tiempo ochenta y nueve minutos. La I latina es la persona en el centro de nuestro nombre, para toda la toma de decisiones. Y la Z es hasta dónde estamos dispuestos a luchar por los pacientes, que es hasta el final.

Carlos: Qué bonito.

Luis: Tú, ¿qué te parece? Igualito que los nombres de tus empresas, ¿eh?

Carlos: Ya, es que no soy muy imaginativo en esa parte. Yo prefiero poner, en plan, descargardriversgratis.com.

¿Cuándo cerrar un negocio que lleva tres años sin funcionar?

Carlos: Vamos a hacer un cambio de tercio un ratillo, ¿vale? Ahora te voy a molestar como en el resto de la entrevista. Es un test picadito, ¿vale? No vale «depende». Tienes que contestar una de las cosas, y si quieres, al final del test, siéntete libre de defenderte si algo no crees que haya quedado suficientemente bien puntualizado.

Sergio: Vale.

Carlos: Un negocio que no funciona después de tres años, ¿qué hacemos, persistir un año más o cerrar mañana?

Sergio: Cerrar mañana.

Carlos: Te quedan quinientos mil euros en caja. ¿Crecer o proteger la caja?

Sergio: Proteger la caja.

Carlos: Depender muchísimo de Google, ¿es para ti una bendición o una irresponsabilidad?

Sergio: Una irresponsabilidad.

Carlos: Dentro de cinco años, ¿dominarías antes Google o ChatGPT y los LLMs?

Sergio: Los LLMs.

Carlos: ¿Contratas antes a un genio que no sepa manejar la inteligencia artificial o a una persona notable que la domine?

Sergio: Persona notable que domina la IA.

Carlos: Una decisión sanitaria importante: ¿humano ayudado por IA o IA supervisada por humano?

Sergio: Humano supervisado con IA.

Carlos: ¿Qué te preocupa más, una inteligencia artificial con demasiada libertad o una regulación con demasiado miedo?

Sergio: Una regulación con demasiado miedo.

Carlos: Un millón de euros tuyos. Solo puedes elegir una: Prixz, S&P 500 o Bitcoin.

Sergio: Siempre con Prixz.

Carlos: Empezar completamente desde cero. ¿Desde dónde lo harías, desde España o desde México?

Sergio: México.

Carlos: ¿Te dolería más vender Prixz demasiado pronto y verla multiplicarse por diez, o no venderla y verla fracasar?

Sergio: Verla fracasar.

Carlos: ¿Ser recordado como gran empresario o gran líder?

Sergio: Gran líder.

Carlos: Prixz número uno para Sergio y Sergio ya no está. ¿Es un éxito o es una cabronada [?]?

Sergio: Es un éxito.

Carlos: Genial. Vamos a entrar en la parte de la inteligencia artificial, porque aquí, sabes qué pasa, que como yo comparto contigo muchísimo conocimiento de esto, y ahora se pone muy de moda toda la parte de GEO, que para mí sigue siendo SEO y no ha cambiado absolutamente nada, y no entiendo por qué todo el mundo habla de cosas que nosotros llevamos tratando desde siempre, y lo único que cambia es el look and feel de dónde se está buscando. ¿Qué te está pareciendo a ti? ¿Qué está pasando con todo esto? ¿En qué crees que va a acabar? ¿Qué cosas sí crees que realmente han cambiado con respecto a todas las cosas que nosotros hacíamos antiguamente? ¿Qué hacéis vosotros para aparecer bien posicionados en los LLMs actualmente?

Sergio: Mira, puedo comparar México con España. Creo que en México estamos más avanzados. Creo que el tema regulatorio que hay en España y Europa, de protección, es muy diferente. Sí puede poner a algunas empresas en situación crítica.

Creo que los LLMs han llegado para quedarse, y los sitios van a ser muy relevantes, pero no tan visitados. Creo que van a ser relevantes para poder alimentar a los LLMs, que se pueda transaccionar. Creo que va a ser cada vez más agéntico, más autónomo. Creo que en algún momento se van a conectar los agentes de Prixz con los agentes de cualquier consumidor que ya sabe que tiene un padecimiento. Yo creo que vamos hacia allá.

Y mi visión más futurista: creo que va a haber menos consultas de doctores y que posiciones como enfermeros se van a desarrollar mucho más. Creo que donde el ser humano es inteligencia vamos a poder quitar posiciones, no sé si para bien o para mal, pero se van a quitar. Y donde el ser humano ejecuta cosas que no pueden hacer los robots, esas posiciones se van a revalorizar. Y creo que no vamos a tardar mucho en convivir con un robot en casa para hacer ciertas tareas.

Carlos: Pero ¿tú estás construyendo entonces una farmacia o un sistema operativo de salud personal?

Sergio: Yo estoy construyendo el ecosistema más complejo para los pacientes. Complejo en el buen sentido: es todo lo que necesite, yo quiero ser su solución. Quiero ser un facilitador para el paciente desde la tecnología. Por eso quiero digitalizar ciertos aspectos que son muy rudimentarios, como una consulta, como el acceder a un hospital, como el acceder a medicamentos o incluso acceder a información médica.

Carlos: ¿Cómo estáis haciendo esto ahora mismo con los LLMs? ¿Y qué cosas estáis pensando hacer a futuro, si se puede contar alguna?

Sergio: Mira, lo más cercano se llama Claudia, es tu asistente de salud y va a vivir en WhatsApp.

Carlos: Entonces, detectamos ciertos mexicanos... Claudia, ¿eh?

Sergio: Sí, sí, en honor a nuestra presidenta.

Carlos: No hemos dejado explicar lo que es Claudia.

Sergio: Claudia es un asistente de salud, como están saliendo ahora, pero la diferencia es que yo tengo los datos. Hay ciertos problemas: en México hay un serio problema de enfermedades crónicas o enfermedades largas, y el principal problema es el apego a los tratamientos. Entonces lo que buscamos es cómo unimos al doctor con el paciente y que se tome lo que necesita cuando lo necesita.

Luis: Hay una dualidad complicada, ¿no? Porque es verdad que tienes que tratarlo como paciente, pero también es como el cliente bueno, ¿no? Esto genera recurrencia solo.

Sergio: Sí. Lo único es que si utilizamos en Prixz «clientes» es motivo de despido.

Carlos: ¿En serio?

Sergio: Sí. Es parte de las culturas que tenemos.

¿Cómo mantener la cultura de una startup después de recibir inversión?

Carlos: ¿Y esto cómo lo hacéis, tío?

Sergio: Nos tocó vivir una serie B, y parece que el dinero te soluciona muchas cosas, y ahí dejamos de lado lo que era el paciente. Con flujo en caja todas las empresas nos volvemos estúpidas. Entonces se nos ocurrió cómo poder bajar esto y montamos unas reglas de oro en Prixz. Cualquier persona que entra se tiene que comprometer con esas reglas de oro.

Carlos: ¿Nos las cuentas?

Sergio: Sí, son muchas, son diez. Para mí se basa en transparencia: si la cagas, la cagas. Honestidad, que puedas recibir feedback y darlo, seas quien seas, estés en el nivel que estés. Si hay una decisión con la que no coincides, lo tienes que decir en el momento, directo, frontal.

Carlos: Sí que se nota el curso con el coach.

Sergio: Viene de antes, pero sí. Un tema de empatía con el paciente: no puedes unirte a nuestro propósito si no tienes esa empatía. Y nuestro propósito no descansa, es 24/7. Si un día estás en una comida familiar y te toca solucionar un pedido de un paciente, no es negociable, te toca hacerlo seas quien seas. Y si no lo logras solucionar, que es otra de las reglas, lo tienes que escalar. Mi teléfono y el del equipo directivo está abierto para cualquier persona.

Les decía que en la parte de seguros fichaba a quien podía, no a quien necesitaba. Y el proceso de contratación en Prixz yo creo que no es fácil. Creo. No estoy seguro de que no sea fácil. Son muchas charlas, charlas muy incómodas, porque creo que es un acto de fe de dos partes: que no solo sepas lo que tienes que hacer, sino si compartimos los valores, el por qué estamos en Prixz. Y en Prixz no estás para vender más, no estás para mover cajitas de medicamentos, estás para ayudar a los pacientes. Entonces, si en la esencia tú a alguien le llamas cliente, vas a ver que hay buleo fuerte, y si no eres capaz de cambiarlo, posiblemente nos hemos equivocado.

Carlos: Si digo «cliente» la primera vez, no me echas.

Sergio: Pero si habitualmente... no te van a echar, el equipo te va a bulear, te va a corregir, estés donde estés, porque es nuestra esencia.

Carlos: Lo respeto mucho, me encanta cómo lo queréis trasladar, pero creo que es porque tenemos una mala concepción de la palabra cliente. Para mí todos los clientes deberían ser algo equivalente a un paciente, obviamente mucho más cuando se está hablando de salud, pero obviamente tienes que hacerlo desde un respeto, como si el que estuviera comprando fueras tú.

Sergio: Es parte de la cultura. Creo que podemos hablar de lo mismo, pero cuando estás tocando un tema delicado como la salud, sí somos muy radicales.

Carlos: Seguro que hay otros métodos para elegir. No me has llegado a contestar si para ti el SEO realmente ha cambiado y ahora tenemos que llamarlo GEO.

Sergio: Es lo mismo. Cambian, simplemente es leer los algoritmos, pero sigue siendo lo mismo. Mucha gente se está volviendo loca, pero es de dónde toma la información Google o cualquier otro LLM, y trabajarlo.

Carlos: ¿Y es exactamente el mismo sitio donde lo tomas siempre y con exactamente las mismas cuestiones?

Sergio: Creo que puede haber cosas más fáciles.

Carlos: A ver, cuéntanos qué cosas crees que han cambiado.

Sergio: Creo que cómo estructuras la información ya es importante, todas las fichas.

Carlos: Esta parte ya estaba de antes, ¿no? Toda la parte del esquema, toda la parte de dejar claramente identificado a qué se refiere cada numerito que va delante de una palabra.

Sergio: Depende para quién. Creo que eso es importante. Y hay ciertas cosas donde... hablaba con una persona a la que le pone nervioso que los LLMs entren en su sitio, pues los bloquea.

Carlos: Creo que ese tipo es inteligente, ¿no?

Sergio: Muy inteligente. Depende. Entiende su negocio, es generación de contenidos. Pero creo que hay cosas que hay que poner la casa limpia para los LLMs e ir trabajándolo. Y creo que el reto es cómo están cambiando. Ahora, por ejemplo, se han puesto de moda, aunque lo llevan haciendo ya, todos los asistentes personales. De repente hay un boom ahora del asistente personal. Es lo mismo, mismos LLMs, hacen lo mismo que antes te costaba dos días montarlo y ahora lo tienes en diez minutos.

Creo que el estar atento al cambio de tendencias en la etapa en la que estamos es algo divertido. Creo que aquí no llegan, no se pueden utilizar, pero las Ray-Ban [?], las de Meta, las que se pueden grabar. Entonces, por ejemplo, que le hagas la foto a un libro y que enseguida lo tengas en tu cesta de compra, creo que eso es un cambio de tendencia que no sé cuándo, pero van a llegar. Creo que ahí es a lo que nos tenemos que adaptar.

Carlos: Vale. Habiéndote metido en uno de los negocios más complicados a nivel de Google, que es el sector salud, que forma parte del Your Money, Your Life, ¿qué tal duermes por las noches?

Sergio: Duermo poco, pero bien. Creo que a día de hoy me puedo ir a dormir tranquilo todos los días.

Carlos: Vale, fenomenal. Ahora quiero saber, porque creo que ya ha pasado en alguna ocasión: cuando te levantas por la mañana y ves una caída radical del tráfico, y luego te das cuenta, con las cuatro búsquedas que todos tenemos interiorizadas en la cabeza y que haces todos los santos días de forma obsesiva, de que ya no apareces, ¿qué haces, tío?

Sergio: Hace no mucho era malestar, y me llevaba por delante muchas cosas, muy irascible. Y ahora es...

Carlos: Bueno, pero quiero saber tu plan de ataque. Cómo te sientas tú en este caso me da igual. Yo quiero saber: ha pasado esto, ahora voy a hacer esto.

Sergio: Lo que trato de hacer es tomarme una hora para mí, entender dónde está la solución y empezar a entender qué ha pasado y cómo se soluciona. Antes era impulsivo, fuego, y ahora es «okay, esto cambia».

Carlos: Si solo tardas una hora, deja esto y monta una consultora.

Sergio: Al menos la primera hora intento apaciguar los ánimos, porque sí era megaimpulsivo y me ponía muy nervioso, porque sabía que estaba tocando una de las partes importantes del negocio. Creo que ahora es más reflexión. Llamo. Antes hablábamos de la ayuda: posiblemente te llamaría a ti para entender cómo iba, tres o cuatro personas, y a partir de ahí tomar decisiones. Pero sí intento aclarar, entender dónde está el problema. Muchas veces, y más en el mundo de la tecnología, no es fácil identificar dónde está el problema.

Carlos: ¿Qué criterio utilizarías a la hora de empezar a buscar patrones?

Sergio: Miraría Estados Unidos, cómo está y qué ha cambiado allí, que suelen llegar antes los cambios de algoritmo, tanto de Google como de los LLMs. Y ver otras categorías y, sobre todo, competidores.

Carlos: ¿Hay algún negocio equivalente al vuestro en Estados Unidos?

Sergio: Cambia por la regulación, pero los hay. Lo único es que son más enfocados en el branding. Una de las cosas que ha cambiado en mí es el posicionamiento de marca, que es algo que no valoraba tanto.

Carlos: Yo tampoco.

Sergio: Pero es que ahora estás comprando salud, entonces no lo compras en cualquier marca. Sí trabajamos mucho en posicionamiento de marca. Tenemos la fortuna de tener un buen acuerdo para salir en tele. Invertimos ahora más en generación de buenos contenidos para redes, que si me preguntas hace un año no le había dado importancia, y ahora creo que es crítica. Y veo a mis competidores que tienen un setenta u ochenta por ciento de búsqueda de branding, que para mí es una oportunidad.

Carlos: Pero total, porque te quita dependencia, ¿no?

Sergio: Tal cual.

Carlos: Hombre, además de que te suben todas las demás posiciones.

Sergio: Esto lo hablamos, ¿te acuerdas, tú y yo, hace como veinte años?

Carlos: Sí, sí. Es que creo que ha cambiado mucho, tío.

Sergio: Que lo sé, pero yo le decía a Carlos: «Tío, levanta diez kilos y ponte a hacer tele», o sea, que la gente no busque. El tema es eso, que la gente no busque «paseos a caballo», que la gente busque Jumping. Jumping, directamente, me meto en Jumping.

Carlos: El tema es que tienes que tener el recurso, y es una apuesta.

Sergio: Ya lo sé, ya lo sé.

Carlos: Conozco un montón que se han ido a freír puñetas, y conozco otras tantas que no han tenido la capacidad de medir el retorno real y han dado un montón de equity, y esto es lo que ha pasado, que se han ido al garete después. Es que no es tan fácil luego medir el retorno de este tipo de cosas, y nosotros que además estamos muy acostumbrados a tenerlo todo con métricas perfectas.

Sergio: Claro, claro, tío. A mí me cuesta todavía. Me cuesta porque llega un momento en el que dices: «Ya me he gastado tanto, veo retorno, no lo paro».

Carlos: Entonces, ¿qué pasa? Que no lo pares. Lo acaba de decir Checo, ¿eh? Yo, tío, Jumping, por hablar de Jumping hoy, es un espacio al que la gente va para pasárselo bien, de experiencias superdivertidas al aire libre, que te da el aire, la montaña. Cuánto contenido muy inspiracional para compartir con la gente y que la gente entre por ahí.

Sergio: Y tú eso nunca lo has trabajado mucho.

Carlos: La realidad es que no.

Sergio: Yo sí creo, y cuando hablabas de YouTube, que como empresas deberíamos estar pensando en cómo montar nuestro canal de distribución de contenidos. Y creo que ahora este podcast va muy relacionado con eso.

Carlos: Total.

Sergio: Creo que este sí es un buen canal, sin llegar a la tele y a grandes inversiones. El ir probando cómo posicionáis la marca. Y estoy seguro de que os va a ir bien, y ya hay muchos casos de éxito en varias partes del mundo.

Carlos: ¿Y cómo es de guay pensar que a lo mejor dentro de veinticuatro meses ya no tienes dependencia de ningún tipo de canal externo para transmitir lo que quieres, cuando quieres y como quieres? Y tú te construyes no solo el canal, sino la comunidad y el alcance. Es que eso es un activo de tanto valor para la compañía, monetices o no luego.

Luis: Gran error por tu parte si piensas que no nos tienen controlados con el podcast, porque ahora la dependencia la tenemos en YouTube.

Carlos: ¿Cómo? A ver, repite eso, que no te he entendido.

Luis: Sí, al fin y al cabo dependes. Ahora mañana cogen y dicen: «Oye, no se puede emitir ningún espacio que hable de finanzas», y entonces empiezas a dejar de aparecer, igual que ha pasado históricamente en Meta o en X.

Carlos: Claro, pero en Google algún riesgo de contrapartida tiene siempre.

Luis: Claro, no me voy a construir mi propio...

Carlos: Si lo haces por marca, no es lo que justo estamos viendo ahora. Si tú vas a marca o vas a tu app, está ahí el usuario que te está consumiendo. ¿Vosotros tenéis app directa?

Sergio: Tenemos app directa. Yo creo que uno de los retos que tenemos todos es cómo tenemos mayor tiempo, no solo tiempo, atención de nuestro paciente barra cliente final. Y eso creo que es el reto.

Carlos: Paciente barra cliente. ¿Qué tal va el retorno de la aplicación? ¿Estáis contentos?

Sergio: Funciona bien. Para nosotros es fundamental. Ya es el cincuenta por ciento de los ingresos.

Carlos: Qué guay. Y sin invertir en coste de descarga.

Sergio: Correcto.

Carlos: Vale. A día de hoy estáis entre la tercera y la segunda farmacia de todo México.

Sergio: En tráfico sí. Como ventas no hay un mercado, pero en tráfico debemos estar terceros. Yo creo que acabaremos el año segundos, y si todo nos va muy bien vamos a estar ahí cerquita del número uno.

¿Qué necesita una startup para valer 100 millones de dólares?

Carlos: ¿Habéis realizado valoraciones públicas de la compañía hasta de cien millones?

Sergio: Correcto.

Carlos: ¿Creéis que estáis todavía en ese punto? ¿Ha habido en su momento un boom a la hora de realizar valoraciones, o realmente crees que es una valoración adecuada para el momento en el que estáis viviendo?

Sergio: Yo creo que es una valoración... los últimos que han entrado ya han subido la valoración de la compañía. Creo que es un negocio de volúmenes [?] y, sobre todo, no es lo que vendemos, sino el potencial del usuario a futuro con tratamientos crónicos, donde ya sabemos cuándo compra y qué compra. Tenemos la receta del doctor, tenemos una parte ya importante de suscripciones.

Carlos: Creo que el valor y el data que tenéis ahí, eso es un valor incalculable.

Sergio: Sí, tiene su tema delicado por protección, que somos categoría de salud, sí somos muy cuidadosos. Pero hay un potencial hacia delante importante, y creo que por cómo estamos leyendo, por diferentes acuerdos que hemos podido hacer confidenciales, cómo estamos leyendo el impacto de la IA y cómo lo estamos utilizando, sí es una compañía de mayor valoración.

Carlos: ¿Creéis que tenéis capacidad en este momento de predecir movimientos de enfermedad previos a que ocurran en el mercado, por la tipología de compra que se realice?

Sergio: Sí.

Carlos: O sea, llega hasta ese punto. O sea, que a lo mejor os compran no por lo que facturéis, sino por el data que manejáis, que me parece mucho más fundamental.

Sergio: Vamos, yo no. En Prixz no es la compra o la venta de la compañía, es qué podemos hacer con eso, cómo podemos dejar una huella en la sociedad, y eso es lo que nos mueve. Hay empresas que nacen para venderse. En Prixz no es ese el debate. De hecho, es la compañía rentable, ir creciendo, y si podemos acelerar sin necesidad de tener de terceros, perfecto. Si aparece un tercero y nos suma al objetivo, lo haremos. Pero la visión no es vender la compañía, es cómo aportamos valor a la sociedad.

Carlos: ¿Y cómo vas montando barreras de entrada cuando mi producto lo tienen quince más? ¿Hasta qué punto creéis que no podéis tener aquí un problema gubernamental a futuro porque manejéis todos esos datos?

Sergio: La verdad es que, como todos, puede haber riesgos, una categoría compleja. Pero a día de hoy somos una alternativa para muchos ciudadanos donde su farmacia más cercana está a kilómetros. Antes me preguntabas de la distancia, por qué nosotros vendemos en zonas recónditas. No es lo mismo comprar en Ciudad de México, Guadalajara o Monterrey, donde el abasto de las farmacias es amplio, que irte a un pueblito donde tu farmacia más cercana está a doscientos kilómetros o a cincuenta. Es ahí donde estamos llegando. Hay una tarea no solo de dato, sino de qué estamos haciendo en la sociedad y solucionando una vida a muchas personas, o haciéndosela más fácil.

Carlos: Pero esta misión es perfectamente extrapolable al mundo entero, ¿no? A Sudamérica, me refiero: México, Colombia, Argentina. Quiero decir que el momento a lo mejor en que dominas México no está encima de la mesa.

Sergio: Cambia mucho la regulación. Nosotros debemos tener alrededor del uno por ciento del mercado de salud en México. En digital sí ya nos vamos a ir a doble dígito acabando el año, pero todavía somos muy pequeñitos para todo.

Carlos: O sea, hay mucho margen de crecimiento antes de valorar estar presente en otros países.

Sergio: Probamos Colombia y fue un error, un error mío además. Si alguien lo puede hacer, eres tú, porque yo me desfocalizaría rápido. Pero nosotros, cada vez que lanzamos un país, siempre dices: «No, si es lo mismo». Ni de casualidad es lo mismo. Tienes el triple de paneles, tienes el triple de métricas, una funciona, la otra no funciona, intentas que funcione, sacas dinero de la que funciona y lo metes.

Carlos: Bueno, conoces mucho la cultura también.

Sergio: Claro, pero no es lo mismo. Y hay un tema regulatorio.

Carlos: La cultura, me refiero, de México.

Sergio: Entonces, ¿por qué, si puedo pasar del uno al diez?

Carlos: Es que es un reto formidable pasar del uno al diez.

Sergio: Sí. México es un país todavía pequeño, tenemos un mercado pequeño para todo lo que podemos lograr, y la categoría crece.

Carlos: No, que me refiero a que es una misión universal. Quiero decir que esa gran misión que tenéis es perfecta. Pasaría también aquí en España, que hay cantidad de zonas despobladas, pequeños pueblos donde la gente no tiene acceso ni a salud, ni a servicios, ni a medicamentos.

En tu día a día, ahora mismo, ¿qué haces? ¿Llevas gente o haces cosas de estas que molan a nivel reto?

Sergio: Tuve la fortuna de encontrar mi sustituto con David, un tipazo. Dedicamos mucho tiempo a la contratación. Le sigo acompañando, pero mi día a día me la vivo con mi agente, con Kiro [?], y construyendo.

Carlos: ¿Tú cómo lo categorizarías? ¿Que tu trabajo ahora es Prixz Labs?

Sergio: Es innovación cien por cien.

Carlos: ¿Y eres tú solo?

Sergio: Monté un equipo de cuatro personas. Dos chicos de veinte y veintiún años que me ayudaron mucho a comprender cómo estaban trabajando, y me obsesioné. Tengo un arquitecto de software, porque creo que una de las hipótesis es que desarrollar mucho código sin una visión arriba te puede llevar a problemas a futuro. Entonces desarrollamos muy rápido, pero siempre con la visión del arquitecto. Y una parte ejecutando o vendiendo, y mi lado coordinando.

Carlos: Tú eres builder, tío. En cuanto te metan con otra cosa, di que no, porque a ti lo que te gusta es construir cosas nuevas, macho.

Sergio: Sí, de hecho, para mí es el puesto. El área de innovación, en la mente, lo puedo decir, estamos probando también si replicamos esto para mascotas. Viene una parte de estudios, viene una parte con otra categoría importante del sector de salud. Para mí es emprender desde una empresa que vi crecer y que tuve la fortuna de cofundar en la parte de transacción. Doy gracias a la vida de poder estar en el puesto en el que estoy. Estoy muy feliz ahora.

Carlos: Yo soy igual que tú a nivel de intensidad laboral, también a nivel de meritocracia, también a nivel de obsesión. ¿Cuántas personas te has cargado tú por el camino que no han podido seguirte el ritmo, porque no lo entienden?

Sergio: Muchas, y posiblemente con muchos errores míos. Tengo la fortuna de que el equipo que tengo ahora directo son siete personas, llevan conmigo, te diría, de promedio más de dos años, y me he dedicado a explicar lo que soy y lo que espero de la persona, y le he dedicado mucho tiempo a esa parte.

Puedo ser igual yo el que no da ni los buenos días, me clavo mucho con lo negativo. Pero si en algún momento me necesitan, voy a estar. He construido esa cultura con mi equipo, y eso me llevó mucho tiempo, quitarme vergüenzas, porque cuando alguien entrevista le cuentas lo mejor. En mi caso, ahora que me lo puedo permitir, les pongo a ver un par de películas y un par de libros. Me siento muy identificado con el director de orquesta de Whiplash, que guía a un chamaco que quiere tocar la batería, y explico eso. A estas alturas es difícil que me cambien, me puedo adaptar, pero el punto de partida es cómo te sientes cómodo con como yo soy. Y si soy muy claro, es lo que yo espero de ti. Y si ahí machea las dos cosas, felices. En mi caso no es una charla de una hora, le dedico mucho tiempo.

¿Por qué un emprendedor tecnológico todavía no invierte más en Bitcoin?

Carlos: Vale, una última pregunta, porque ya llevamos un buen rato y me hacen señales siempre a estas alturas, ¿vale? Quiero saber, porque no lo entiendo, ¿cómo no te has metido muchísimo más de cabeza en toda la parte de Bitcoin y blockchain, con lo tecnólogo que tú eres? Porque estoy completamente convencido de que si lo hubieras conocido un poco más en profundidad te hubieras enamorado.

Sergio: No es un tema de conocimiento, es un tema de confianza. Los conocí por ti. Ha sido el timing económico en el que vivía. Y cuando tienes familia, y cuando tocas fondo varias veces y toca salir hacia adelante, hay veces que toca apretar. Ha sido un tema de timing financiero, no de creencia.

Carlos: Fenomenal. ¿Y a qué estás esperando ahora?

Sergio: A podernos recuperar un poco más y avanzar, pero estamos en esas. Además, teniéndoles a ustedes, no se preocupen que algo vamos a hacer.

Carlos: Bien, cuando quieras ya sabes dónde estoy.

Y ahora, para terminar, dos preguntas que hacemos a todos nuestros invitados. La primera, que nos digas un consejo, una herramienta o algo que les pueda llegar a ser de utilidad, que hayas probado tú mismo y que digas «oye, esto es espectacular». Y un consejo para todo aquel que esté emprendiendo. Pero no quiero despedirme sin antes pedirte que no te quede nada en los bolsillos, por si quieres contar algo que yo no te haya preguntado todavía.

Sergio: Va, les traje una sorpresita, porque para mí esto es importante. Son dos huevitos Kinder, y les voy a explicar el por qué. De lo que he comprendido en la vida, en los momentos más complicados, nunca debemos perder el niño interior, y eso se lo recomiendo a todos.

A mi equipo, cada uno de ellos en México, en la rosca de Reyes viene un niñito, un niño Dios blanco. A mis personas, a las que quiero y amo, les regalo ese niño. Aquí no lo encontré, pero sí encontré un huevito Kinder, que espero que guarden, y en los momentos complicados que hagan lo que quieran, pero quiero que la sorpresa la tengamos encima de la mesa para acordarnos.

Creo que lo importante es que la vida es demasiado corta como para llevarnos malos momentos, amargados. Hay que jugar responsables, pero hay que jugar. Mi consejo es: sigamos jugando. Porque cuando éramos niños no había problemas, y creo que ahí un niño tiene grandes sueños que muchas veces no caben en mentes pequeñas.

Carlos: Muchas gracias, Sergio. Tío, pues oye, el consejo está claro, ¿eh? Ahora, si quieres, cuenta un poco algo que les sirva de utilidad o algo a lo que se puedan agarrar, para que tengan un Kinder sorpresa digital o algo parecido.

Sergio: Sí, creo que el que no esté con la IA, que no espere más, no es algo opcional a día de hoy. Creo que canales de comunicación como lo que estáis haciendo en YouTube, no solo de formación, sino ponerse delante de la cámara. Y aquí mi autorreto: antes de que acabe el año quiero montar mis tutoriales, para que jóvenes de habla hispana que igual están saliendo de la universidad les pueda guiar en esos primeros pasos. Me comprometo también, me habéis animado aquí, entonces lo voy a hacer.

Y la verdad es que, en los momentos complicados, aferrarse a la fe, en lo que cada uno crea, pero hay que luchar por lo que creemos. Y una parte importante que yo veo y que comparto con ustedes es que esos sueños muy grandes hay veces que no caben en mentes pequeñas, pero no nos debemos frenar.

Felicidades por lo que están logrando. Son innovadores, muchas veces nos van a ver con cara de loquitos, pero siempre va a haber un loco que crea en ustedes. Creo que ustedes son un buen ejemplo para lo que quiero transmitir. Así que, encantado de haber estado aquí y de haber compartido un poco las ideas.

Carlos: Muchísimas gracias, Sergio. Yo te quiero agradecer igualmente. Ya sabes que eres un tío al que respeto un montón, al que admiro, al que quiero, y al que sé que en un momento dado, si le llamo por teléfono, me va a descolgar siempre. Y eso es algo supervalorable, porque no hay muchas personas así en el mundo. Espero poder compartir muchos más momentos contigo. Para mí tenerte aquí ha sido superespecial. Y nada, espero volver a tenerte por aquí pronto.

Sergio: Volveré, volveré seguro.

Luis: Nos ha encantado tenerte, Sergio, de verdad.

Sergio: Muchísimas gracias a ustedes. Y nada, igual que ha sido muy especial para mí, espero que lo haya sido también para vosotros.

Carlos: Muchas gracias por habernos acompañado hasta aquí, y esperamos veros en un próximo episodio de Show Me The Bitcoin. Hasta luego.

Sergio: Hasta luego. Gracias.

Comparte esta transcripción:
CompartirLinkedInWhatsApp