_Cold open · teaser de apertura del episodio_
Alberto: ChatGPT nos ayudará a entender que la disminución de la emisión de Bitcoin no justifica las increíbles revalorizaciones que vemos cada cuatro años.
Luis: Alberto Toribio, estás en cripto desde 2013. Fundaste la primera empresa que utilizó Bitcoin como capital social.
Alberto: El escenario más preocupante para nuestro sector sería que tuviéramos un crecimiento plano durante diez años, porque en ese caso Bitcoin no habría triunfado ni tampoco fracasado. Y eso, en esencia, también es fracasar. Cuando yo empecé creía que Bitcoin era oro digital, y en aquel momento todos supimos que Bitcoin había fracasado en una de sus misiones principales: convertirse en dinero. Bitcoin es una memecoin. Si tuviera que explicar la valoración que Bitcoin tiene hoy, su comportamiento y las razones por las que las personas deciden adquirirlo, diría que es fundamentalmente por memética.
Luis: ¿Tú crees en Bitcoin?
Alberto: ¿En qué sentido? Es una pregunta muy abstracta: que si creo que Bitcoin va a seguir aquí en diez años, que si creo que va a cumplir su misión como oro digital…
_Presentación de Alberto Toribio (pionero desde 2013)_
Luis: Hola a todos y bienvenidos a un episodio más de Show Me The Bitcoin. Hoy vaticino que va a ser uno de los mejores programas que hemos tenido, por la calidad del invitado. Como sabéis, Show Me The Bitcoin es un podcast que hacemos los fundadores de Standard 21 y que tiene fundamentalmente tres objetivos. El primero, que sirva como diario de lo que es montar una tesorera de BitcoinTesorera Corporativa de BitcoinEmpresa que adopta Bitcoin como activo principal o significativo de su balance.Ver ficha → en España: queremos que la gente vea lo que es hacerlo desde dentro. No hay mucho contenido que cuente "hice esto, pasó esto, sucedió esto", y nosotros queremos dar muchísima transparencia a inversores, partners y colaboradores, y que en el futuro podamos ver lo que ha sido convertirnos en la tesorera referente del mercado hispanoamericano. El segundo objetivo es generar contenido interesante, y no solo de Bitcoin, sino de cripto en general, de emprendimiento, de IA y de finanzas. Y el tercero, aprender de los invitados, porque nosotros también estamos en un proceso de crecimiento. Así que, sin más dilación, damos la bienvenida a Alberto Toribio. Muchísimas gracias por estar con nosotros.
Alberto: Gracias a vosotros por invitarme. Y antes de empezar, un saludo a nuestro amigo en común, Ramón, que nos ha puesto en contacto.
Luis: Alberto, estás en cripto desde 2013, mucho antes que nosotros, y fundaste la primera empresa que utilizó Bitcoin como capital social.
Alberto: Así es. No lo hice por lo que estáis haciendo vosotros, para crear una tesorera, sino porque en aquel momento definir jurídicamente un Bitcoin era muy difícil, y hacerlo de esta forma nos ayudó.
Manuel: Vamos a entrar en eso. Además eres ex-CaixaBank y Head of Onchain en Bitso, pero también lideras un proyecto chulísimo en el que yo me metí cuando hablé contigo hace unas semanas: Onchain.cc.
Alberto: Así es.
Luis: Un crack total y muy buen divulgador; por eso decía que iba a ser un contenido buenísimo. Cuando hemos estado charlando fuera nos apetecía mucho grabar contigo. Así que vamos a empezar el podcast con un statement.
_El gran statement: ¿por qué Bitcoin es una memecoin?_
Luis: El statement es que Bitcoin es una memecoin.
Alberto: Así es. Si tuviera que explicar la valoración que Bitcoin tiene hoy, su comportamiento y las razones por las que las personas deciden adquirirlo, diría que es fundamentalmente por memética. Es muy controvertido, lo sé, pero podemos profundizar.
Luis: Claro que sí. Vi una entrevista que hiciste que me encantó, porque creo que tenías muchísima razón. Quizá no tanto centrándonos en Bitcoin, sino en otras monedas, otras comunidades y el mundo meme.
Alberto: Lo importante es esa cultura, esa comunidad que hay detrás. Es un patrón humano de siempre: el sentimiento de pertenencia, de identidad, de pertenecer a algo. ¿Viste la película La ola? Pues eso ha estado siempre ahí, y ahora quizá lo estamos viendo en los memes.
Manuel: Quiero que nos lo expliques bien, porque es la primera vez que alguien me habla de este concepto.
_El fracaso de Bitcoin como dinero y el cambio de narrativa_
Alberto: Créeme que es posible que no sea la última vez. Y no tiene que ver solo con la comunidad. Yo llevo aquí mucho tiempo, y no lo digo para usar un argumento de autoridad, sino para explicarte cómo he visto caer determinadas piezas en el tablero. Cuando empecé, creía que Bitcoin era oro digital. Estaba convencido; no me hacía falta leer el libro de Saifedean para comprar todos y cada uno de los argumentos. Pero en aquel momento se hablaba de algo más: Bitcoin era dinero. Y para ser dinero tienes que ser unidad de cuenta, reserva de valor y medio de pago. Bitcoin entonces era medio de pago: hacer transacciones en la red principal costaba pocos céntimos y se podían pagar cosas. Yo pagué muchas cosas, hasta que el entonces tech lead, Mike Hearn —pocos se acordarán de él, trabajaba en Google y compaginaba su trabajo con Bitcoin—, abandonó el proyecto. Saltó del barco porque propuso una modificación para incrementar el tamaño de los bloques, un tema muy controvertido. Y en aquel momento todos supimos que Bitcoin había fracasado en una de sus misiones principales: convertirse en dinero.
Alberto: Fracasada esa aventura, la gente empezó a buscar otra narrativa que encajase con lo que creía que era Bitcoin. La comunidad tuvo un momento convulso y entonces surgió la narrativa del oro digital, que es la que tenemos hoy: una red congestionada en la que apenas puedes transaccionar y, aunque exista Lightning NetworkLightning NetworkCapa 2 de pagos instantáneos sobre Bitcoin, diseñada para transacciones de bajo coste.Ver ficha →, las personas deciden no pagar con Bitcoin porque la carga cognitiva que implica la volatilidadVolatilidadLa amplitud de las oscilaciones del precio de Bitcoin en un período dado.Ver ficha → lo impide. Hoy nos encontramos en un punto en el que ser oro digital probablemente tampoco se va a cumplir, y estoy convencido de que en esta segunda transformación vamos a encontrar otra narrativa. A mí me encaja entender Bitcoin a través de las memecoins. A veces las entendemos como algo no sostenible, de broma, pero creo que la gente aún no es consciente de lo que son: es algo muy potente. Creo que llegará un momento en que Bitcoin lo abrace, y ese será el momento en que probablemente encuentre un estado más estable que el que hoy tiene, dado que su misión de ser oro digital es complicada.
_El «efecto Michael Saylor»: ingeniería financiera y memes_
Luis: Te compro el argumento, pero ¿no crees que una diferencia con Bitcoin es la adopción institucional que está teniendo —reservas en empresas, en gobiernos, productos financieros—? O lo distingues, o me dirás que todas esas instituciones también tienen algo de esa memética que defiendes.
Alberto: Exacto, esa es la forma de explicarlo. Permíteme profundizar. MicroStrategy, por ejemplo, es una compañía que sentó tendencia. Vosotros entendisteis que había una oportunidad al ver lo que Michael Saylor estaba haciendo. Creo que Saylor dirigía una empresa que en algún momento quedó carente de rumbo: los inversores no compraban la acción de MicroStrategy por sus flujos de caja ni por su valoración fundamental. Y entonces decidió introducir memética en su acción. Esto no es nuevo; lo llevamos viendo desde los años 2000, concretamente desde 2008. Lo que ocurre cuando los mercados se aproximan a las masas es que dejan de comportarse siguiendo las normas anteriores —evaluar las acciones por sus ratios, por value investing—. Ahora ya no lo hacemos. Saylor convirtió una acción con baja valoración, porque los fundamentales no la apoyaban, en una acción de alto valor, introduciendo una memética muy fuerte.
Alberto: Los memetics no son algo nuevo. La razón por la que muchos compran acciones de Tesla, o por la que se va a lanzar la IPO de SpaceX, tiene un fuerte componente memético; si Elon Musk dejase la compañía, tendría un impacto evidente. Creo que es el resultado de que los mercados lleguen a las masas, y de un periodo de transición en el que los index funds —popularizados desde el 92 con John Bogle y los bancos comerciales como comercializadores— viven un momento de declive, mientras la gestión activa toma el control. Si mezclas todo esto con el retail y lo agitas, de esa coctelera salen las criptomonedas y fenómenos como GameStop.
_Invertir en movimientos sociales y el fin de los fundamentales_
Luis: Si crees que tienen tanta fuerza las memecoins, las comunidades, la cultura —y estoy bastante de acuerdo—, ¿crees que esto también se acaba institucionalizando, que las grandes empresas acaben adoptando memecoins porque la sociedad está detrás?
Alberto: Sí. De hecho, creo que las memecoins son una forma excelente de exponerte a movimientos sociales. Cuando compramos Bitcoin, lo que hacemos es exponernos a una subcultura de internet que, impulsada también por la administración Trump y el gobierno americano, se ha alineado mucho con valores occidentales. Del mismo modo puedes invertir en feminismo, en machismo, en casi cualquier cosa: existen memecoins de comunidades que representan precisamente eso. Cuanto mayor sea el movimiento, más personas habrá en esa comunidad, más recursos tendrán y más capacidad para alcanzar su "evento fin de culto". Hay una persona, Murad, que pone esto sobre la mesa; a mí me voló la cabeza, y al principio no simpatizaba en nada con su narrativa. Hoy reconozco que muchas de las cosas que planteó son acertadas, aunque es muy maxi con el tema de las memecoins —empuja constantemente SPX, dice que va a acabar valiendo trillions de dólares—.
Manuel: Yo entiendo que detrás de lo que dices existe esa necesidad humana: primero de pertenencia a algo, a una cultura; y luego que no nos gusta complicarnos: las cosas muy complejas de entender no acaban llegando a las masas. Quizá Bitcoin, cripto, blockchain se ha de alejar de la complejidad de la narrativa tecnológica inicial para ser adoptado masivamente, y ese concepto cultural, esos memetics relacionados con la pertenencia, es lo que puede hacer que llegue esa última adopción del "hockey stick", porque no estamos ahí: el número de personas que ha interactuado con wallets de Bitcoin todavía es muy pequeño.
Alberto: Yo no creo que sea algo que Bitcoin necesite. Bitcoin no necesita nada ni a nadie; simplemente es lo que es. Creo que siempre ha sido esto y que he hecho una lectura incorrecta a lo largo de toda mi carrera dedicada a cripto, los últimos 13 o 14 años.
Luis: Uno puede cambiar de opinión, es de sabios.
Alberto: No creo que me equivocara del todo, porque ciertamente hay un poco de todo en todo. Si decimos que la memética es lo que impulsa la valoración de una acción como Tesla, es cierto, pero también hay flujos de caja. En el caso de Bitcoin hay formas de valorarlo, el stock-to-flow y otros mecanismos. Pero cuando digo que Bitcoin es una memecoin, lo que quiero decir es que el principal factor que explica su comportamiento es la memética, y sostengo que siempre ha sido así, solo que no hemos sabido leerlo. He visto a inversores profesionales lanzar sentencias como que Bitcoin es "el juego del más tonto". No comparto esas lecturas, son demasiado simplistas, pero hay algo ahí que merece la pena entender. Creo que Bitcoin es principalmente una comunidad, una comunidad que puede crecer mucho.
Manuel: Pero si analizamos Bitcoin con ese framework, hay cosas que no encajan. Los halvings, por ejemplo, son parte de la cultura, ese evento fin de culto que señala Murad, pero es que están diseñados así.
Alberto: Es importante entenderlo: eso no lo ha decidido la cultura, estaba diseñado estructural y tecnológicamente en el protocolo. Pero es un fenómeno fascinante, porque aunque no se diseñó para eso —se diseñó para poner los bitcoins en circulación y para tener un sistema de recompensa a los mineros ajustado a la evolución del proyecto—, lo cierto es que se ha convertido en parte de la cultura. Todas las memecoins, todas las comunidades, tienen algún tipo de misión, y esas misiones suelen ser eventos de precio: SPX a un trillion, Bitcoin a un millón de dólares. En muchos casos se convierten en profecías autocumplidas, porque ayudan a la gente a entender cuándo se ha acabado el juego. Bitcoin tiene además misiones intermedias, misiones secundarias —como diríamos en el GTA—, y esas son los halvings. Una simple pregunta a ChatGPT nos ayuda a entender que la disminución de la emisión de Bitcoin no justifica las increíbles revalorizaciones que vemos cada cuatro años. Eso tiene que ver con que los halvings son parte de la cultura: se entienden como eventos fin de culto concretos y ayudan a que la comunidad se expanda. Así que creo que este framework explica el comportamiento de Bitcoin mejor que otros modelos.
Luis: Mira, yo me he leído por encima el prospecto de la IPO de SpaceX y he visto los números de las distintas áreas de negocio: los satélites y datos, los cohetes, la IA, X… Son terribles, de dar miedo. Starlink es la única que se salva. Si me dices "¿invertirías en SpaceX por los números?", no, ni de coña, hasta que no vea que respira, y menos a las valoraciones a las que sale a cotizar.
Manuel: ¿Invertirías porque está Elon Musk detrás?
Luis: Seguramente sí. Es un tío que me inspira. Y tercero, la misión. ¿Cuál es la misión de SpaceX? Una civilización humana interplanetaria. Me vuela la cabeza. Esa parte cultural, ese alma de la compañía, es la que me haría invertir sin dudarlo. Esas grandes misiones, casi imposibles de conseguir…
Manuel: Volviendo al individuo: cuando hay dinero de por medio, ¿crees que el individuo deja de sentirse tan ligado a esas comunidades? Estás metido ahí, a tope con ellos, te peleas contra los otros porque no son de tu tribu; pero cuando hay dinero detrás, ¿el ser humano dice "yo pertenecía a esto por el feminismo, pero ahora hago mi salidita porque cojo mi dinero"? ¿Qué pesa más?
Alberto: Por supuesto. Que no se me malinterprete: no estoy diciendo que las memecoins sean comunidades de personas cuya misión es salvar a la humanidad o salvar gatitos. La misión es hacer dinero. El evento fin de culto suele ser un evento de precio, y a lo que juegan es a conseguir entre todos que se logre. El primer fenómeno memecoin que tuvimos, aparte de Dogecoin, fue GameStop, y el juego estaba muy claro: doblarle el brazo a Melvin Capital, y lo lograron; Melvin Capital tuvo que ser rescatado. En todos estos juegos, comunidades y fenómenos sociales hay un evento fin de culto, y el motivo por el que la gente pone dinero ahí es hacer dinero y alcanzar ese evento.
_La gran convergencia: inteligencia artificial y memecoins_
Manuel: En la entrevista que vi hablabas de los ciclos: Bitcoin, Ethereum, las ICOs de 2017, los NFTs, el DeFi Summer, las DAOs, las memecoins ahora… y hablabas siempre de un evangelizador. Nosotros seguimos mucho a Saylor —no sé si deberíamos seguirle tanto—. ¿Tienes una estimación de quién será el siguiente, el siguiente big trend o el siguiente evangelizador?
Alberto: Creo que el siguiente big trend tiene que ver precisamente con las memecoins y la inteligencia artificial, y compro bastante el discurso de Murad en esto. Murad sostenía que la inteligencia artificial destruiría una parte importante de los trabajos y que las personas se darían cuenta de que no van a poder salir de la "permanent middle class" —esto último lo leí en el paper AI 2027—, y que por tanto se echarían en brazos de las memecoins porque es la única forma de generar dinero. Creo que acertaba bastante. Estamos en un entorno fuertemente dominado por transformaciones sociales donde la IA es la razón, y hay que entender bien cómo impacta a nuestro sector, incluido Bitcoin. Lo que creo que va a ocurrir, y muchos forecasts lo señalan, es que una parte importante de lo que llamamos trabajo va a ser acaparado por empresas que ahora proporcionan ese trabajo: empresas de inteligencia artificial, modelos concretamente, Anthropic y OpenAI. Teníamos un modelo de redistribución de la riqueza, que es el trabajo: una parte importante del presupuesto de las empresas es pagar a sus empleados, y gracias a eso pueden invertir, emprender y construir su vida. Ahora esa parte de redistribución la van a acaparar las empresas de IA. A medida que eso ocurra, veremos cómo aumenta el desempleo, cómo afecta al consumo y cómo las personas quedan faltas de esperanza y recursos. Balaji lo llama "policrisis"; Murad habla de otros factores: hay más personas vírgenes mayores de 30 años que nunca, más soledad que nunca, la fe empieza a resurgir… Son síntomas sociales, y la falta de empleo y de propósito los va a acentuar. Así que creo que las memecoins van a jugar un papel fundamental: vamos a ver cómo las comunidades acaparan valor y cómo misiones ridículas o ambiciosas tienen realmente potencial de cumplirse.
Luis: Es un círculo no virtuoso, porque si las grandes empresas desarrollan tecnologías que le quitan el trabajo a la gente, la gente tiene menos dinero, fluye menos dinero hacia la sociedad y, al final, esa gente tendrá menos dinero para comprar productos y servicios a otras empresas. Quizá llega un punto en que no hay dinero ni para pagar a las propias empresas de IA. Si se acapara el dinero y no sale, no hay trabajo… ¿quién va a pagar las fees de las herramientas de IA?
Alberto: Los forecasts señalan una espiral: al haber menos personas que consumen tus servicios, cada vez que despides a un empleado despides también a un cliente. Las empresas tienen que ajustar precios porque venden menos, llegando, esperemos, a un punto de equilibrio. Pero el momento en el que esto realmente revienta es cuando ese "labor" gratuito —que recordemos no tiene IRPF, no está gravado— empiece a gravarse. Creo que ese es el momento en que la burbuja de la inteligencia artificial revienta.
_¿Cuándo explotará la burbuja de la inteligencia artificial?_
Alberto: En un momento dado, el gobierno de turno dirá: "Oye, tú antes tenías 100 trabajadores, ahora tienes 100 agentes que utilizan estas herramientas como si fueran personas". Creo que la licencia de Anthropic se va a gravar de alguna forma y eso se repercutirá a las empresas. Y el día que anuncien eso, espero tener mi short abierto en Anthropic.
Luis: Anthropic ha levantado esta semana una ronda enorme; ya vale más que OpenAI.
Alberto: Ha sido capaz de capturar toda la parte institucional del uso de la herramienta, sobre todo empresas, que son las que más dinero gastan. Han ganado la batalla del modelo: utilizaron inteligencia artificial para mejorar el propio modelo, y Opus lo cambió todo.
_El peor escenario para Bitcoin: 10 años en línea plana_
Luis: De hecho, hoy he empezado a utilizar Claude Design. Esto ya es una broma, tío. [risas]
Alberto: El peor escenario para Bitcoin y las criptomonedas relacionado con la inteligencia artificial no es que Bitcoin se vaya a cero —creo que la probabilidad de eso es muy baja—. El verdadero problema es que estas empresas acaparen gran parte del capital.
Luis: Es lo que ha pasado en esta última parte del ciclo. La gente veía que el sector tecnológico e IA americano subía mucho y empezó a vender posiciones en activos digitales, porque no hay color entre los gráficos de las acciones americanas y los del resto, incluido Bitcoin.
Alberto: El escenario más preocupante para nuestro sector sería un crecimiento plano durante diez años, porque en ese caso Bitcoin no habría triunfado ni fracasado, y eso en esencia también es fracasar. Empezarían a caer empresas como MicroStrategy, que han tomado más riesgo y han construido productos financieros que necesitan el crecimiento de Bitcoin, y después otras empresas tendrían problemas. Ese es el peor escenario.
Luis: Pero eso me molesta, ¿eh? El mercado del venture capital en Estados Unidos mueve cantidades enormes al año, con tesis de lo que creen que va a pasar. De cada 100 empresas en las que invierte el venture capital americano se caen 98, una es regular y otra es la leche, y nadie dice nada: es parte del juego de las apuestas arriesgadas que buscan los dos o tres winners. No entiendo por qué no se aplica el mismo análisis al mundo de los criptoactivos, que también son apuestas en torno a layers, tecnología y casos de uso. Y pasa con Bitcoin: si un día Bitcoin se cayera —que yo creo que no va a pasar—, no es más que otro proyecto.
Manuel: Ahora mismo vale 1,4 trillions, casi lo que vale Anthropic. SpaceX saldrá valiendo 1,8; Anthropic, 1. ¿Por qué genera tanto ruido, por qué hay tantos creyentes y haters, por qué desde que valía nada ha habido tantas ganas de tumbarlo y las sigue habiendo? No tienes más que meterte en LinkedIn o en X. Y con Strategy pasa lo mismo: si Strategy falla en su tesis y Bitcoin se cae, habrá sido una apuesta que le ha salido mal, y no pasa nada. ¿Cuántas apuestas empresariales hay en España y en el mundo cada año en las que se invierte mucho dinero y se caen? Es parte del juego.
Alberto: ¿Y no crees que la respuesta está en la cultura, en que invertimos en criptomonedas de una forma más parecida a cómo elegimos equipo de fútbol que desde los fundamentales?
Luis: Pero invirtiendo con fundamentales en la bolsa española también te equivocas. Ha estado totalmente retrasada respecto a las europeas en la última década; todavía ahora hemos tocado los máximos de hace diez años. Acciones del Santander: todavía estamos recuperando el precio medio de compra de hace quince años, y el banco siempre ha ganado dinero, ha repartido dividendos y ha cotizado por debajo de su valor en libros. Con los fundamentales yo nunca entendía nada. No sé cómo se ha de invertir; no hay una fórmula mágica.
Alberto: Tu pregunta era por qué la gente evalúa un mismo resultado de forma distinta según el caso. Y lo que te digo es: ¿no crees que la respuesta está en que, cuando invertimos en criptoactivos, de alguna forma lo hacemos con el corazón, desde el culto?
Luis: Sí.
_Polymarket y la verdad sobre los mercados de predicciones_
Luis: Hablando del culto, tengo que sacar un tema que desde mi punto de vista lo acentúa muchísimo más, y que está tan de moda: los mercados de predicciones, Polymarket. Sabéis que un tío ganó decenas de miles de dólares apostando solo en contra de los fanáticos de Elon Musk.
Manuel: ¿Quién plantea las preguntas en Polymarket?
Luis: La casa. Pero la gran diferencia con una casa de apuestas es que, en una casa de apuestas, juegas contra los bookies, que saben las cuotas; en deportes, por ejemplo, fijan la cuota del Madrid-Barcelona según su expertise, y apuestas contra la casa. Aquí no: apuestas entre los propios usuarios, con un sistema parecido a un trading donde las "acciones" del sí o del no salen a cotizar según la pregunta. Compites contra la gente, no puede ser más cultural. Decía que hubo gente que ganó dinero solo apostando en contra de los fanáticos de Elon Musk: ante una pregunta tipo "Elon Musk va a hacer esto", por sentido común sabes que no va a pasar jamás, pero la probabilidad del "sí" cotizaba al 95 %. Solo con apostar contra ellos sacabas un buen porcentaje.
Manuel: Un tío que sigo mucho, José Luis Cava, tiene la teoría de la opinión contraria.
Luis: A eso iba. Hay una forma de invertir así: te levantas y todos los titulares dicen A, pues tú vas a por B.
Alberto: Forma parte de la tendencia, sin duda. Sin embargo, a mí no me gusta llamarlo "mercados predictivos", porque la diferencia entre un mercado predictivo y un mercado de apuestas es que el predictivo está diseñado para intentar anticipar la verdad. Los mercados predictivos originales no tenían nada que ver con lo que es Polymarket hoy o con lo que va a lanzar Hyperliquid: eran mercados donde el karma jugaba un papel importante; no importaba cuánto dinero pusieras, sino cuántas veces habías acertado antes sobre un tema concreto, y así se ponderaba mejor quién tiene información o quién anticipa mejor. En Polymarket eso no ocurre: es simplemente un mercado de apuestas, y la gente no lo entiende. No está diseñado para anticipar la verdad. A veces me dicen "esto va a ocurrir porque mira cómo van las apuestas", y no tiene nada que ver.
Manuel: Las elecciones de Estados Unidos las clavaron.
Alberto: En algunos casos sí y en otros no. Cuando hay mucho mindshare es probable que funcione un poco mejor, pero Polymarket no está diseñado para buscar la verdad.
Luis: En Metamask ya tienes predicciones integradas; entras y aparece el partido de la final, etc. Integran Polymarket.
Alberto: Sí, integran mercados existentes; no lo han desarrollado ellos.
Manuel: Están comiendo a las casas de apuestas precisamente por eso, porque no compites contra la casa. A mí me da pena, porque me parece un poco blanquear la ludopatía bajo el término de "mercados predictivos". Lo pones tan cerca de la gente y tan fácil…
Alberto: Yo no entro a juzgar, porque "ludopatía" es una palabra con connotaciones negativas. Simplemente lo enmarco en el mismo fenómeno: un fenómeno social que ya existía, que se acentúa y que las congregaciones sociales, los cultos y las comunidades amplifican. Y Polymarket está aquí para quedarse, sin duda. Saldrán competidores: Kalshi es muy potente, y Hyperliquid entra muy fuerte en escena. De hecho, lo que integraremos nosotros será Hyperliquid.
_¿Qué es Onchain.cc? Trading profesional sin KYC_
Luis: Cuéntanos qué hacéis. Entramos en Onchain.cc, que me parece un proyectazo. En la otra entrevista hablabas de las trincheras, de los "trenches".
Alberto: Es un proyecto que actualmente es la plataforma de trading profesional on-chain de Bitso. Bitso es un exchange latinoamericano, el mayor de Latinoamérica, el primer unicornio de allí. Creamos esta plataforma en septiembre del año pasado y hoy estamos creciendo a un 50 % mes sobre mes, una locura. Es un DEX, un agregador: ofrecemos una plataforma de pro trading donde puedes encontrar perpetuos, mercados predictivos en breve, trenches, spot en más de 14 redes y un montón de herramientas para hacer social trading.
Manuel: ¿Lo hicisteis porque en Bitso visteis que había gente demandando este tipo de productos?
Alberto: En realidad no. Lo hicimos porque vimos que el mercado existía. Empezó como un side project, una prueba de concepto a ver qué pasaba, y luego fuimos viendo. La presión era alta y lo sigue siendo, pero lo creamos porque vimos una oportunidad. De hecho, tenemos poca intersección con los clientes de Bitso: la mayoría de nuestros clientes están en lugares como Vietnam, Estados Unidos o Kenia. Es una plataforma global, al ser on-chain y sin KYC.
Luis: ¿Llego y me conecto con mi wallet?
Alberto: No es necesario: haces login con tu correo electrónico.
Manuel: ¿Como un exchange, pero sin pedir KYC?
Alberto: Si no es necesario en este momento, no. Hoy la regulación no obliga a ello en ningún país del mundo que yo sepa. Ofrecemos, por ejemplo, derivados en muchos países, no en Estados Unidos —ahí ese producto no se puede ofrecer—, pero el resto sí, a nivel global, y sí está disponible en España.
Luis: Mañana me lo miro, que no lo he hecho.
_Las empresas tesoreras de Bitcoin y la geopolítica de Trump_
Luis: Hablemos un poco de tesoreras. Fuera de cámara vimos que tenías una opinión muy contraria a la tesis que tenemos.
Alberto: Después de escucharme un minuto ya tenéis una idea de por dónde van los tiros. Creo que las tesoreras son un fenómeno que se inicia con empresas como Tesla comprando bitcoins, añadiendo memética de otro tipo. SpaceX también tiene; ha salido en el prospecto que tienen unos 18.000 bitcoins. Creo que las tesoreras son el máximo exponente de eso. Las acciones, hoy en día, no son solo la representación de una empresa y la forma de exponerte a su crecimiento: la acción en sí misma es un producto, y las empresas que entienden que su acción es un producto que venden, independientemente de la empresa, tienen mucho más éxito colocándolo. Tesla es un claro ejemplo, pero hay muchas otras, principalmente las siete magníficas. Crean proyecciones, anhelos, visión… Y el fenómeno de las tesoreras es el máximo exponente: una acción cuyo principal componente es memético, no hay ningún otro.
Luis: Eso lo habla mucho Saylor. Si ves los parámetros de las siete magníficas frente al resto de compañías que cotizan en mercados públicos en Estados Unidos, la diferencia es abismal en volumen, liquidez, mercado de opciones… Acaparan casi todo. Al resto Saylor las llama "zombie companies", porque intentan competir por un espacio en el mercado y es imposible. Y es increíble cómo, por meterle ese componente memético a la compañía, de repente se hace mucho más interesante, para bien y para mal. Strategy hay días que genera más volumen en la bolsa americana que Google.
Alberto: Claro, pero es un arma de doble filo, especialmente porque está ligado a una comunidad y a su futuro. Si entendemos cómo ha crecido Bitcoin, nos daremos cuenta de que se ha alineado demasiado con Occidente, y eso tiene tradeoffs. La administración de Donald Trump y el movimiento MAGA han jugado un papel fundamental en Bitcoin, y eso ha hecho que muchas otras personas dejen de simpatizar con el movimiento. Las decisiones que se toman de forma orgánica y la evolución del proyecto van a afectar no solo al propio proyecto, sino también a las empresas que han invertido en él.
Luis: Me acuerdo, en las elecciones americanas, cuando Musk se acercó mucho a Trump y una gran parte de la sociedad americana empezó a destrozar los Teslas, a tirarlos por barrancos, a venderlos. "No quiero que se me asocie con la persona que dirige esta compañía", y dejaron de comprar la acción, que es lo más preocupante.
Alberto: Exacto.
Manuel: Pero tú crees en Bitcoin, ¿no?
Alberto: ¿En qué sentido? Es una pregunta muy abstracta. ¿Que si creo que va a seguir aquí en diez años, que si va a cumplir su misión como oro digital? ¿Cuál es la pregunta exactamente?
Manuel: Sabemos que no como moneda de cambio, sabemos que no como medio de pago… pero todos esos componentes le van a dar un valor determinado a Bitcoin, un market cap representativo. Si permanece plano durante diez años con crecimiento cero, no habrá cumplido su propósito. Pero ¿crees que Bitcoin tiene opción de convertirse en lo que yo creo que ya es: una asset class diferencial dentro del conjunto de activos invertibles del mundo? Ya ocupa un 1,5 % del conjunto de activos invertibles, y creo que va a ir a más.
Alberto: Sí, creo que esa asset class tiene futuro, pero no como oro digital; esa misión Bitcoin no será capaz de alcanzarla. Creo que Bitcoin debutará dentro de su propia categoría, que será la de los movimientos culturales y sociales. Bitcoin es, sin duda, un movimiento; es imposible negar que existe y que va a seguir aquí muchos años. Lo que cabe poner en duda, igual que si alcanza su misión de ser oro digital —que en mi opinión es muy difícil—, es si seguirá creciendo al ritmo al que lo hace. Creo que tiene topes, y esos límites son culturales. Además de que ya no tiene tanto "throughput" cultural como antes, compite con otras tendencias que van a drenar atención y liquidez, como la inteligencia artificial. Así que el escenario de que permanezca plano durante diez años tiene, en este momento, probabilidades significativas.
Luis: ¿Por qué crees que tiene un cap ahora mismo, y por qué contra la inteligencia artificial?
Alberto: Tiene un cap porque no es capaz de ser global. Una de las principales economías y poblaciones del mundo es, por ejemplo, India o China. Tienen muchísima población y, a pesar de que el consumo interno en China esté muy deprimido, cierta capacidad de mover la aguja. Y Bitcoin no está siendo capaz de conectar con los valores asiáticos; ha estado vetado mucho tiempo, por muchas razones. En el momento en que alguien lo reclama y se alinea con ello, otras personas deciden dejar de hacerlo; esto pasará también con partidos políticos. Creo que podemos enmarcar a Bitcoin dentro de una serie de muros, los de Occidente. Puede seguir creciendo, pero sus límites están muy bien dibujados. Y sostengo que, durante los próximos diez años, si los muchos forecasts independientes son ciertos, vamos a ver cómo el capital se vuelve muy escaso, porque habrá muchísima demanda de capital por parte de la transformación del trabajo por empresas de inteligencia artificial. Y eso va a afectar también a Bitcoin.
Manuel: ¿Cómo asocias Bitcoin a nivel político? Puede ser un prisma más liberal en el sentido americano, más socialista, o más libertario. ¿Crees que se aproxima a ser "para todos" o justamente al revés?
Alberto: Creo que Bitcoin no es para todos. Un movimiento cultural se caracteriza precisamente por identificar claramente quién es parte del movimiento y quién no. Si es para todos, no es un movimiento, es simplemente un bien público, y en ese caso no triunfaría de la forma en que lo hace. Para triunfar tiene que tener enemigos, necesita ser sectario, saber identificar claramente los valores de su propia comunidad. Eso Bitcoin lo hace muy bien. Por eso digo que ha llegado a un punto en el que veo difícil que se expanda, por ejemplo, entre la cultura asiática.
Luis: Pero eso choca un poco con el concepto de moneda global, entendida como el recurso de reserva de valor aceptado por el conjunto de los bancos centrales del mundo. Yo creo que hay un proceso transformacional del mercado financiero. No creo que todo lo que tiene que ver con las finanzas descentralizadas, o los raíles por los que corren, vaya a absorber el mercado financiero tradicional —que lleva funcionando igual los últimos 50 o 100 años—, pero creo que va a ser transformacional. Crypto y blockchain se van a comer el mercado financiero actual: o se adaptan o mueren. Y se adaptarán, porque las grandes financieras no se van a dejar comer el terreno: aglutinan y adoptan. En ese escenario en el que todo el dinero del mundo pasa a correr por los raíles de las tecnologías descentralizadas, el ancla siempre va a ser Bitcoin, como el máximo exponente de una nueva capa de valor, por un conjunto de efectos de red, de legado y de tiempo. Creo que va a ser siempre el ancla que ponga en orden esa nueva capa de valor.
Alberto: Has descrito algo que yo también creo que va a pasar, solo que creo que Bitcoin no va a tener un papel relevante. Lo que describes es una transformación del sistema financiero, una batalla que se está librando ahora mismo en Estados Unidos con la Clarity Act, donde el centro de todo son las stablecoins. Ese activo que defines existe, está ahí, pero no es Bitcoin, sino USDC. Creo que esa transformación que estamos viviendo es una en la que la deuda de los estados, que cada vez tiene más riesgo, especialmente la de Estados Unidos, es transferida desde las reservas de países como Japón al público retail. Es el público retail el que se está quedando con lo que los países no quieren. Si el día de mañana Estados Unidos quiebra, esas T-bills donde USDC pone el dinero no valdrán nada o valdrán muy poco, y será el público retail el que se coma la patata caliente. Esta transformación tiene un actor muy relevante, pero no es Bitcoin, es USDC. Ahí discrepo contigo.
Luis: Respeto la visión, pero me falta encajar dónde está Bitcoin ahí.
Alberto: Cuando hablo del ancla, no lo tomes como que la infraestructura de Bitcoin se va a usar. Es un componente de ancla, de legado.
Luis: ¿Por qué los bancos centrales siguen teniendo la mayor parte de las reservas en dólares, sabiendo lo que es el dólar?
Alberto: Dilo: el dólar es una basura.
Luis: No es el mejor tipo de reserva. Lo mantienen porque se quieren llevar bien con el país. Por eso creo que, en el mundo descentralizado de las stablecoins y de los productos financieros tokenizados —que está pasando porque los bancos están empezando a experimentar—, todo este movimiento de "todo se va a tokenizar" me parece en parte una absurdez, porque hay cosas que no tiene ningún sentido tokenizar. El otro día hablaba con alguien sobre tokenizar fondos de private equity, y no le veo mucho sentido: ¿cómo das liquidez a un fondo de private equity cuyo periodo de inversión son diez años, si no sabemos lo que vale al 100 %? Pero en ese mercado siempre hay una luz al final del túnel, una gran estrella que sigue todo el mundo, y puede ser una parte cultural. Por eso hablo del concepto de ancla: un punto desde donde se ha construido todo, por ese concepto de legado, y creo que eso le va a seguir dando valor. Con la Clarity Act, mucho dinero va a ir al mundo blockchain a través de las stablecoins, y creo que una gran parte va a ir a Bitcoin a tener una representación, no muy grande, pero que el 1 % de las grandes fortunas quieran tenerla. Porque el siguiente análisis es: cuando ya representas un 1 % y quieres una cartera diversificada, si no tienes exposición a Bitcoin, estás infraponderando una parte del mercado.
Manuel: Quizá soy un romántico de Bitcoin.
Alberto: Estás definiendo más un anhelo que una tesis. Has tocado muchas cosas. Por ejemplo, la razón por la que los bancos entran en Bitcoin —y yo lo vi desde dentro de CaixaBank— no es porque crean absolutamente nada; les da igual. Si Bitcoin fueran tulipanes, hubieran entrado igual. La única razón es que la forma en la que los bancos recomiendan a sus clientes gestionar la cartera es, habitualmente, la gestión pasiva, que consiste en exponerse a todo. Cuando Bitcoin alcanza un valor representativo en la sociedad, no puedes no exponerte a él. Esa teoría la trajo John Bogle en el 92 con los mutual funds: te tienes que exponer a todo, porque lo único que tenemos claro es que el mercado crece; no dejas de exponerte a Rusia porque no te guste lo que hace en Ucrania, ni a Bitcoin porque creas que son tulipanes. Eso por un lado. Y la transformación del sector financiero te la compro al 100 %. Pero si me dijeras que Bitcoin se va a usar como colateral, ahí me planteas una teoría.
Luis: Cuando sea menos volátil.
Alberto: Claro, cuando vaya creciendo y esa volatilidad vaya bajando. Yo no cogería un colateral de Bitcoin si tiene meneos del 60 %.
Luis: Se usan los inmuebles como colateral y también tienen su volatilidad, pero, en fin, entiendo lo que planteas; me parece más un anhelo, pero pudiera ser.
_Analizando el producto Stretch de MicroStrategy: ¿genialidad o riesgo?_
Luis: Volviendo a otros productos financieros, en el caso de las tesoreras como Strategy, Saylor está empujando totalmente Stretch. Es un competidor de la renta fija; el otro día me mandaste por WhatsApp un artículo que hablaba justo de las tres fases que ve Saylor respecto a esto. Nos encantaría saber tu opinión sobre todo lo que ha sacado y, sobre todo, sobre su foco en el producto Stretch, que está dando un 11 %.
Manuel: El otro día voté, que lo sepas, al doble, para hacer los 15 días en vez del mes.
Alberto: Me parece que Michael Saylor está innovando mucho y lo está haciendo bien. Otra cosa es que el riesgo que está tomando es muy alto. Muchos han comparado STRC con Terra-Luna y el protocolo Anchor, que daba un 20 %, ¿os acordáis? Aquello funcionaba porque Terra tenía sus reservas en un activo que se apreciaba muy rápidamente y entregaban parte de ese yield a través de Anchor; igual que crecía rápido, decreció rápido. Es como si el Banco Santander tuviera su tesorería en sus propias acciones: se apalanca en sí mismo. En cierto modo, Michael Saylor está haciendo esto al asumir que Bitcoin va a crecer un 40 % de media cada año. Y lo que no explica es que la volatilidad de sus productos, que habitualmente se gestiona mediante swaps —que son muy transparentes y transfieren el riesgo a otra persona; ahí tienes a Pendle, por ejemplo, en la blockchain—, él no la gestiona así: crea una estructura de preferentes donde son los tenedores de MSTR los que absorben el riesgo. Eso es quizá lo que Michael Saylor no explica de forma muy transparente, pero tampoco hace falta que lo explique: creo que la gente que compra sus productos es suficientemente inteligente como para darse cuenta.
Alberto: Creo que está innovando, que es interesante, y que si Bitcoin tiene un desempeño positivo durante los próximos diez años —ni siquiera hace falta que sea del 40 %—, va a construir algo realmente potente. Lo que plantea con STRC es ese producto de yield donde te dice: "No compres Bitcoin si no quieres; yo te doy parte del crecimiento que va a tener Bitcoin y te lo aseguro, más parecido a un bono". Y propone que ese producto se utilice como colateral de los emisores de stablecoins. Las stablecoins tienen su colateral en activos que generan yield, y habitualmente, sobre todo en Estados Unidos y en Europa, tienen que ser T-bills, deuda en su mayor parte; pero en otros lugares no tiene por qué ser así. Él sugiere deuda de empresas, y ¿por qué no?, porque lo que tiene detrás es simplemente Bitcoin, que es puro y transparente. Me parece un modelo muy interesante.
Manuel: Podemos criticarle muchas cosas, y va a ser una tesis, como toda la vida. Si no pasa lo que dijiste, "es que eres tonto"…
Alberto: No me veréis decir que lo que hace es algo parecido a un esquema piramidal. Señalo los riesgos que tiene, que entiendo que todo el mundo que compra sus productos también entiende, pero hay que reconocer que, si la tesis que pone sobre la mesa se manifiesta cierta, la innovación financiera que está construyendo es brutal.
Luis: Es brutal. Y lo que me parece muy interesante es que él vive por y para acumular Bitcoin y generar yield creciente en Bitcoin para sus accionistas. Cuando en algún momento el flywheel falla, porque ya no valoran tu Bitcoin muy por encima de su valor real, y esa bolsa de capital se agota, él tiene que seguir generando valor para sus accionistas porque quiere acumular más Bitcoin. Entonces ataca bolsas de capital: va al mercado y dice "¿dónde hay dinero?". Aquí hay 300 trillions; ¿qué puedo ofrecerle a estos tíos para que se vengan conmigo? Mucho colateral. Y es una forma curiosa de hacer el mercado de renta fija, porque cuando compras deuda de empresas, en todos los casos la empresa te dice "préstame dinero", y tú preguntas "¿cómo me vas a pagar?", y te responde "voy generando un negocio, flujos de caja, y te voy pagando poco a poco". Saylor no dice eso: dice "el dinero para devolvértelo ya lo tengo, el colateral ya lo he comprado, y además con el dinero que tú me das compro más colateral". Es una forma distinta de afrontar la renta fija, porque el dinero para devolver la deuda, en teoría, ya está en el balance, no lo tienes que generar. Me parece apasionante que busque atacar bolsas de capital y absorber dinero de otros sitios, y estará encabronando mucho a los del mercado de renta fija.
Alberto: El mayor riesgo de MicroStrategy es el propio Michael Saylor, porque se ha convertido en una figura pública y vender bitcoins ahora es un problema. Creo que, junto a Balaji, ambos están escribiendo lo que para mí es el Nuevo Testamento de Bitcoin. Si habéis leído The Network State, os lo recomiendo: Balaji sienta las tesis de lo que son las comunidades digitales, bastante alineado con la tesis de los movimientos culturales que os he puesto sobre la mesa. Tanto Balaji como Michael Saylor se han convertido en los autores de ese Nuevo Testamento. Bitcoin ha pasado por diferentes fases, y en cada una ha evolucionado; lo está haciendo una vez más, y ese es el mayor riesgo que tiene: vender ahora Bitcoin es un problema precisamente por la posición que ha adoptado.
Luis: El primer problema viene de la venta que ha hecho.
Alberto: Lo que pasa es que compró menos de lo que vendió, pero también compró la semana pasada. ¿Es malo vender un activo? No, en absoluto. El problema es cuando por cultura dices que Bitcoin es algo que se compra y no se vende nunca. Ha sido tan tajante con eso —"no se vende nunca, no se vende nunca"— que ahora le pesa.
Luis: Financieramente hay que defender su ingeniería, pero su discurso ha sido muy agresivo.
Manuel: Cuántas veces, desde que estás en tu empresa actual, habéis cambiado un poco el rumbo. El accionista tiene un equipo gestor capaz de tomar decisiones ante circunstancias distintas del mercado.
Alberto: Claro, pero volvemos al argumento con el que hemos empezado el podcast: Bitcoin tiene un fuerte componente cultural. Esto no sería ningún problema en ningún otro tipo de tesis de inversión, fondo o negocio. Pero es que esto no es un negocio, es un culto.
Luis: ¿Sabes lo que he leído esta semana? Él tiene muchos problemas con las agencias de rating, no tanto para Strategy como para los productos preferentes. Si compras un activo para jamás venderlo, pase lo que pase, se convierte en un activo que para la agencia de rating puede no tener valor. Entonces, la forma de demostrarle que el activo puede hacerle ganar dinero es demostrar que, cuando quiera, lo puede vender y el mercado lo absorbe. Creo que ha querido inocular al mercado, decir: "¿Que no os creéis que lo voy a hacer? Venga, ahí lo tenéis. ¿Ahora qué?". Inocular es decir: id acostumbrándoos a que yo, con mi activo, hago lo que me dé la gana, y si en un momento fiscalmente me interesa, por créditos fiscales o por lo que sea, tengo que poder jugar con una parte de mi balance.
Manuel: Pero entiendo que a mucha gente le ha reventado.
Alberto: Está claro que ha hecho un experimento, porque la cantidad que ha vendido es ridícula. Pero Bitcoin tiene una cultura muy fuerte. Hasta ahora Michael Saylor la estaba usando a su favor, y creo que la cultura le va a jugar una mala pasada.
Luis: Esto también lo hacen mucho los políticos, ¿eh? Y hoy la hemeroteca es tan potente… Antes no se guardaba nada, pero ahora, cuando has visto a Michael Saylor aquí, tiene mucho peso. [risas]
_IA, robots y Renta Básica Universal: el fin del empleo tradicional_
Manuel: No me gustaría acabar sin un tema, porque me pasaría tres horas hablando aquí. Volviendo a Elon Musk: tu opinión, ya no sobre Marte, sino sobre la renta básica universal y la IA. La idea de que la IA va a producir tanto para la sociedad que no va a haber trabajo para nosotros y el Estado nos va a tener que sostener. Y otra pregunta: me gusta mucho la longevidad y el biohacking, y me encantaría saber tu opinión sobre lo que va a pasar a nivel social. Empecemos por la renta universal.
Alberto: Creo que el desempleo estructural —que es la razón por la que la renta universal se pone sobre la mesa— va a ocurrir, y por tanto la renta universal es inevitable. Dicho esto, matizo que mi opinión, alineada con algunos forecasts, es que el desempleo estructural no va a ser tan alto como algunos dibujan. Es verdad que tenemos aún la robótica por desplegarse, y lo está haciendo muy rápido; las manos son el principal inconveniente, y ahí están avanzando a un ritmo increíble. Creo que incluso los blue collar van a tener problemas en los próximos doce meses.
Manuel: ¿Doce meses, blue collar?
Alberto: Sí, eso creo. Ya estamos viendo en España fábricas enteras con cámaras en la cabeza.
Manuel: Hay muchos líderes de opinión que dicen justo lo contrario: que los únicos que se protegen de la IA son los blue collar, precisamente porque la robótica no va a ser tan avanzada para sustituirles. Yo creo que sí va a tener un impacto, no tan fuerte como en el ámbito de oficina, pero lo va a tener.
Alberto: Creo que el impacto no va a ser tan alto como nos pintan. Por tanto, la renta universal, si bien va a existir, no va a ser una renta universal de "te doy 400, 500 o 1.000 euros y no trabajes". Creo que se va a tratar simplemente de programas de ayuda al desempleo: países que no tenían cobertura por desempleo la van a empezar a tener, y los países de Europa van a incrementar su escudo social. Creo que va a ser más bien algo así.
Manuel: Y luego, yo personalmente —adelanté que me gusta mucho el biohacking y la longevidad—, creo que hay muchísima literatura científica que indica que vamos a vivir mucho más y mucho mejor. Se está trabajando no solo en combatir el cáncer, sino en el rejuvenecimiento celular, porque al fin y al cabo el envejecimiento es una enfermedad; si curas la enfermedad, dejas de envejecer. Si vivimos más, económicamente de inicio es insostenible. ¿No acentúa esto el problema? El hecho de que vivamos más, que nuestros hijos vivan muchísimo más por defecto, implicará que habrá que trabajar más años. Cuando tengas 70 será como cuando tenías 40, y vivirás hasta los 150. Hay que recomponer la forma en la que estructuramos nuestra vida.
Alberto: Lo que estamos a punto de ver en los próximos 30 años es algo tan parecido a cuando se eliminó la esclavitud que probablemente sea eso, o no sea nada. Cuando se eliminó la esclavitud, la gente no se imaginaba cómo se iban a construir casas sin alguien a quien no pagábamos —al que dábamos un pesebre para dormir y un par de cosas para comer—. Y después nos dimos cuenta de que, pagando a esas personas, la sociedad incluso funciona mejor. El modelo capitalista, al final, es una forma de relacionarnos, de construir constructos sociales y de coordinarnos, que es de lo que va todo el ecosistema cripto. Creo que estamos a punto de vivir una revolución como esa, y parte de lo que no entendemos es cómo vamos a generar valor y a crecer. Muchos forecasts señalan ratios de crecimiento de dos dígitos en países europeos y de Occidente, algo que ahora no vemos ni siquiera en China. Lo que quiero decir es que no estamos acostumbrados a dos cosas: a que el trabajo sea escaso y no sea un problema, y a un entorno de superabundancia. Vamos a un entorno en el que muchas cosas que hoy consideramos problemas dejarán de serlo, y tendremos otros problemas nuevos que hoy no imaginamos.
Luis: Yo creo que el tema de la jubilación, y en general de sostener a una parte de la población que no trabaja, no va a ser un problema en un entorno de superabundancia. Ojalá. Qué bonito.
Alberto: Suena distópico, ¿eh?
Luis: Me encanta acabar así. [risas]
Manuel: Lo distópico también lo decía uno de nuestros primeros invitados, que el escenario de internet era distópico, ¿te acuerdas?
_Recomendación de «The Network State» y consejo final_
Manuel: Qué gozada. Nos encantaría contar contigo dentro de unos meses para hablar de otros temas, porque nos encanta cómo piensas y que nos eches challenges, quizá a nivel social más amplio, no necesariamente Bitcoin y tesoreras. Mil gracias por venir. ¿Algo para acabar?
Alberto: Sí, para acabar. Os dejo una recomendación y un consejo. Uno de los mejores libros que he leído en el ámbito cripto es The Network State; si no lo habéis leído, os lo recomiendo. Lo definiría como el Nuevo Testamento de Bitcoin, y a Balaji como ese mesías que reescribe la historia e impulsa Bitcoin unos cuantos años más. Y en cuanto a un consejo: me gustaría recomendar a las personas que están viendo este podcast que, si aún no han empezado a transformarse, a aprender o a posicionarse en el mercado sobre la inteligencia artificial, lo hagan, porque va a ser rápido y va a ser duro. En el ámbito de las inversiones, donde estoy lanzando Onchain.cc, es importante entender que los inversores ya no se mueven por ratios ni por análisis de fundamentales. Hay que entender que cosas como los puntos en Revolut, los programas de fidelización, los KOLs y los influencers son hoy mucho más importantes que el valor fundamental de las acciones. Y añado que he atendido esta entrevista —últimamente no atiendo muchas— porque creo que lo que estáis haciendo va a tener trascendencia. Espero que este podcast envejezca bien, y estoy muy orgulloso y agradecido de que me hayáis invitado.
Luis: Encantados. Contaremos contigo otra vez. De verdad, un placer, muchísimas gracias por venir. Un abrazo y nos vemos en el próximo episodio.