En abril de 2024, Simon Gerovich, CEO de Metaplanet, anunció algo que en cualquier otro contexto habría parecido una locura: su empresa, que gestionaba dos hoteles en Tokio, iba a adoptar Bitcoin como activo de reserva estratégico.
Metaplanet tenía entonces 117 BTC. Era una empresa pequeña, prácticamente desconocida fuera de Japón, con una capitalización de mercado de menos de $10 millones. Nadie esperaba que en doce meses se convertiría en la mayor tesorera corporativaTesorera Corporativa de BitcoinEmpresa que adopta Bitcoin como activo principal o significativo de su balance.Ver ficha → de Asia y en el ejemplo más extraordinario de acumulación de Bitcoin que el mundo empresarial había visto.
La estrategia de Metaplanet tiene una ventaja estructural que la diferencia de Strategy: el entorno macroeconómico japonés. En Japón, los tipos de interés llevan décadas en territorio negativo o cercano a cero. El Banco de Japón ha mantenido una política de relajación cuantitativa extrema durante años. Para una empresa japonesa, emitir bonos en yenes para comprar Bitcoin es casi gratuito en términos de coste de capital.
Mientras que Strategy tiene que pagar entre el 0% y el 1% de coste en sus bonos convertibles y entre el 8% y el 11,5% en sus preferentes, Metaplanet emite bonos en yenes con cupones de entre el 0,5% y el 2% anual. Si Bitcoin se aprecia un 30% en un año, la diferencia es abrumadora.
El resultado de este arbitraje de tipos es el BTC YieldBTC YieldMétrica de performance de tesoreras: variación del ratio BTC por acción diluida.Ver ficha → del 310% que Metaplanet registró en 2024. Cada trimestre, la empresa anunciaba una nueva ronda de bonos, nuevas compras de Bitcoin, y un BTC por acciónBTC per ShareBitcoin por acción totalmente diluida: el denominador del BTC Yield.Ver ficha → más alto. Los inversores japoneses, acostumbrados a rendimientos de prácticamente cero en sus depósitos bancarios, respondieron con entusiasmo.
La acción de Metaplanet (3350.T en la Bolsa de Tokio) subió más de un 800% en doce meses, convirtiéndose en una de las acciones con mejor rendimiento del mercado japonés. Fondos de inversión de todo el mundo que no podían comprar Bitcoin directamente compraban Metaplanet como proxy.
El modelo se está replicando en otros países asiáticos. En Corea del Sur, varias empresas han anunciado estrategias similares. En Singapur, fondos institucionales están estudiando el caso Metaplanet como plantilla. La idea de que el MicroStrategy de cada país puede ser una empresa local con acceso a financiación en moneda local está calando.
Lo que Metaplanet ha demostrado es que el modelo Saylor no es americano. Es universal.