_Cold open · teaser de apertura del episodio_
Jorge: No puedes no tener Bitcoin. No digo que tengas todo tu patrimonio en Bitcoin, pero no lo puedes no tener.
Luis: Jorge Soriano es arquitecto y cofundador de Criptan.
Jorge: Esto es algo binario: o deja de tener sentido, porque lo usamos cuatro gatos, o, si realmente viene esta adopción por lo que el activo representa —que yo creo que vamos a ir por ahí—, esto se va a ir para arriba.
Carlos: ¿Cómo visualizas eso de aquí a 10 años?
Jorge: A ver, yo creo que va a haber una concentración brutal. Mucha gente me pregunta: "Oye, ¿qué tiene que ver la arquitectura y el diseño con cripto?". Y para mí la parte de creatividad, de crear un nuevo banco, requiere pensar mucho en qué le hace falta al usuario. Ese alma cripto más purista se ha cambiado un poco la mentalidad: me dice "Oye, Jorge, es que esto empieza a ser ya mucho dinero y me da miedo perderlo". Y es que esto es sufrir todos los días, y tienes que estar preparado para sufrir.
Luis: ¿Recuerdas cuál ha sido vuestro error más garrafal y cómo lo solventasteis?
Jorge: Es que hemos tenido muchos, muchos.
---
Luis: Hola a todos y bienvenidos a un nuevo capítulo de Show Me The Bitcoin, el podcast de Standard 21. Siempre decimos que Bitcoin es el dinero fuerte y que es el futuro, pero, si nos ponemos sinceros, muchas veces encontramos barreras de accesibilidad y de usabilidad que complican la penetración de absolutamente todo el mundo. Por eso hoy, para aclarar un poco estas cosas y quitarle humo, hemos traído a un invitado muy especial: Jorge Soriano, CEO y cofundador de Criptan, que además es arquitecto y ha pasado del mundo de la arquitectura y el diseño al mundo cripto. Con todo esto, lo que tratamos de buscar es ver cómo podemos mejorar en esa usabilidad, en esa escalabilidad, y hacerlo para todos los públicos. ¿Qué tal, Jorge? ¿Cómo estás?
Jorge: Encantado de estar aquí. Muchas gracias por la invitación.
Luis: Muchas gracias a ti por venir. Y tengo que darte las gracias doblemente, porque es la segunda vez que vienes. La primera vez tuvimos un problemilla de comunicación y se presentó sin que tuviésemos nada preparado: era otra fecha, por un malentendido generado por nuestra parte. Así que el que hayas vuelto a venir es algo que te honra y que te agradecemos muchísimo.
Jorge: Nada, nada, cosas que pasan. Yo solo espero… La verdad es que mi mujer no ve los podcasts, así que no se enterará; pero si se entera de que vine aquí y me volví con las manos vacías, me va a matar.
Luis: Jorge venía desde Valencia, un día festivo, dejó a la familia, y nosotros le dejamos plantado. Así que, de verdad, Jorge, muchísimas gracias. Para romper el hielo, te quería preguntar: ¿qué crees que aportáis desde Criptan al ecosistema? ¿Qué os hace diferentes, cuál es vuestro valor añadido?
Jorge: Es una buena pregunta para empezar, así empezamos fuerte. Lo primero, creo que hay que remontarse un poco al origen. Como decías, yo soy arquitecto, del mundo del diseño. Esta es mi primera empresa. No he hecho ningún MBA, no tengo ni idea de montar empresas ni mucha idea de gestionarlas; lo que he intentado es encontrar a gente que sepa gestionarlas y que me ayude. No tenía ni idea de finanzas. Yo no había invertido nunca en mi vida en nada, porque no sabía. Venía de ese lado de pensar que el dinero, donde tiene que estar, es en el banco: la forma de ahorrar es tenerlo ahí, paradito, sin hacer nada. No sabía lo que era la inflación, no sabía lo que era una ronda de inversión, de verdad, menos cero. Venir de ese lado me ha permitido entender con mucha humildad y ponerme en el lugar de la gente que no tiene ni idea de esto, que tiene miedos, que no conoce. Yo empecé aquí en 2015 y he pasado por mil fases: desde pensar que me iba a forrar, pensar que era trader… Me acuerdo de que al principio me ponía a mirar las gráficas sin haber visto una gráfica en mi vida, sin saber lo que son las velas, habiendo visto algún vídeo en YouTube, y ya me pensaba que era trader, me hacía mis líneas. Por supuesto, todo lo que tenía lo palmé, porque no era el camino. Pasé por muchos caminos. Creo que lo que aportamos es haber aprendido mucho a base de equivocarnos muchísimo. Yo siempre lo digo cuando hablo con inversores: nuestra principal métrica es que seguimos vivos a día de hoy, en 2026, desde 2018 que fundamos la compañía. No todo el mundo puede decir esto, porque ha habido mucha gente que ha cogido muchos atajos, que ha ganado mucho más dinero, que ha gestionado mucho más dinero, y a día de hoy no existe. Esa perspectiva es lo importante, porque muchas veces la perdemos: entender por qué se crea Bitcoin, por qué existen los activos digitales, cuál es el ruido, y no dejarnos llevar por el clásico FOMO. A mí me cuesta a veces no tener el FOMO dentro del cuerpo, así que imagínate a gente que no está 24/7 aquí. El valor añadido es que yo combino las dos cosas. Mucha gente me pregunta qué tiene que ver la arquitectura y el diseño con cripto, y para mí la parte de creatividad, de crear un nuevo banco —por decirlo muy genérico—, o una nueva forma de interactuar con el nuevo dinero, requiere pensar mucho en qué le hace falta al usuario. Las empresas intentan ganar dinero, y eso está muy bien, porque si no, no puedes sobrevivir; pero muchas veces nos olvidamos de pensar en lo que necesita el cliente. ¿Quiere saber de blockchain, quiere ser experto en tokenización, o tiene suficientes problemas en su vida como para añadirle más complejidad y lo quiere fácil? Todo este proceso, ya de muchos años, nos ha permitido conocer mucho —y, obviamente, tenemos mucho que mejorar y seguimos mejorando— y entender muy bien la necesidad para la adopción que tiene que venir. Yo soy muy crítico, hago mucha reflexión conmigo mismo: "¿Por qué nos hemos equivocado pensando que la adopción iba a venir antes? ¿Por qué hemos sacado productos que luego hemos tenido que quitar porque no los usaba nadie?". Y nosotros pensábamos que habíamos dado en el clavo. Me acuerdo de que sacamos una pasarela de pagos que pensábamos que iba a ser la bomba, y no la usó nadie. Todo esto te permite ir asegurando las verdades universales que tú mismo te tienes que crear, porque al principio no tienes ni idea, y si te dejas guiar mucho por los gurús, por la gente que te asegura el precio y lo que va a pasar, muchas veces te desvías. El valor añadido que aportamos —me he extendido un poco, pero por resumir— es haber entendido lo que creo que la gente necesita hoy, no lo que va a necesitar en 2050, porque hasta 2050 queda mucho; y, con todo lo que sabemos de esta industria, simplificar aquello que de verdad le importa al cliente y acercárselo, eliminando todos los riesgos y todas las fricciones posibles. Y este es un camino que nunca para, porque, como sabéis, esta industria va a una velocidad acojonante: no te puedes dormir una semana, porque como pares te pierdes ya cosas. Esa es un poco la diferenciación de Criptan con otras plataformas. Muchas veces nos han confundido con un exchange, o nos meten en el saco. Al final, en Criptan puedes comprar y vender Bitcoin, pero un coche tiene ruedas y una bici también, y no tienen nada que ver. Nosotros vamos a un cliente muy diferente, que no quiere especular, que no quiere forrarse. Y ojo, yo estoy muy a favor de la especulación, la respeto, que cada uno haga lo que quiera; pero defiendo que Bitcoin no es para ganar dinero mañana, creo que es otra cosa. Cuando la gente que viene a Criptan entiende eso, le encaja mucho una aplicación que, a nivel de limpieza y de experiencia de usuario, es muy diferente a un exchange. No ofrecemos 50.000 tokens, tratamos de simplificarlo a cuatro, principalmente: stablecoins, Bitcoin y Ethereum. Y cuidamos muchísimo cada comunicación. Yo al equipo se lo digo: un email de confirmación de una compra es una oportunidad para demostrarle al cliente que cuidamos hasta la coma. Porque si ves a alguien que cuida hasta la coma, dices: "Si cuidan esto, es que cuidan todo lo demás". Todo eso —no solo el producto, sino lo que hay alrededor a nivel de marca, de comunicación, de cultura de empresa— es lo que creo que nos hace diferentes.
Carlos: En este camino, ¿recuerdas cuál ha sido vuestro error más garrafal y cómo lo solventasteis?
Jorge: Es que hemos tenido muchos, muchos. Desde enviarle cripto a una persona equivocada y tener que pedírsela, "devuélvemela, por favor", y que nos costara muchísimo que nos la devolviera —porque en ese momento éramos tres, no teníamos dinero para abogados y tampoco puedes hacer presión—, hasta, me acuerdo, cuando todo el tema de la ley de protección de datos, que alguien que teníamos en prácticas envió un email a toda la base de datos sin copia oculta. Te puedo decir muchos. No hay ninguno que recuerde que me haya hecho un daño irreparable: mi cerebro borra los malos, se olvidan, normalmente. Mira, nosotros ahora hemos obtenido la licencia, la autorización de MiCAMiCAMarkets in Crypto-Assets: el marco regulatorio europeo para activos digitales, en vigor desde 2024.Ver ficha →, y el proceso ha sido un infierno. Creo que ha sido la primera vez en mi vida —y mira que las hemos pasado muy malas, porque somos una compañía que hasta la fecha ha vivido de levantar capital y, como todas las grandes compañías, ha estado a punto de quedarse sin dinero varias veces, momentos muy duros—, pero nunca me había planteado tirar la toalla hasta el último segundo. Y en esta fase de tener la licencia, que al final es lidiar con el regulador, que son lenguajes diferentes, es la primera vez que, después de salir de una reunión con el regulador, dije: "¿Sabes qué te digo? Que cierro la empresa". Es una sensación tan diferente, un choque tan grande, cultural, de velocidades, de pensamiento… Ellos nos tratan como si fuéramos delincuentes, y nosotros lo que queremos es construir, sumar. Fue la primera vez que me planteé cerrar la empresa. Te dura poco, pero esos momentos han sido difíciles. Y luego, intentar levantar dinero y que todo el mundo te diga que no, que lo que tienes es una mierda, que ahí no va a invertir nadie, uno detrás de otro. Levantarte todas las mañanas… con Estados Unidos, mientras tú duermes ellos te responden, te despiertas, lo primero que coges es el móvil: "Oye, Jorge, me encanta lo que hacéis, tiene una pinta increíble, pero pasamos en esta ronda". Y uno, y otro, y tu caja va bajando, bajando, bajando; y si encima el mercado no acompaña… De esas cosas te puedo contar diez mil, y es verdad que muchas se me olvidan, las borro.
Carlos: Pero esos son los estándares de cualquier startup tecnológica o digital, tenga que ver con cripto o no.
Jorge: Claro. Es que yo no monté esto para que me estuvieran pasando estas cosas; el objetivo que tenía no era pelearme por el camino con esto.
Carlos: Pero esos retos pasan en cualquier compañía digital o tecnológica. El tema de las fricciones que comentabas —resolver el problema del usuario y las fricciones que se encuentra—, que es verdad que en el mundo cripto son abruptas, pero cómo uno trabaja la experiencia de usuario en su plataforma es un trabajo constante. Cómo interactúan los usuarios en cualquier producto digital o web evoluciona con el tiempo, no te puedes quedar parado.
Jorge: Sí, sí. Pero al final cripto es un mercado que te afecta mucho, que es muy volátil, donde la narrativa cambia constantemente, donde un mensaje de Trump automáticamente te cambia todo lo que tienes alrededor y te afecta mucho, porque tus clientes viven de las noticias, y el mercado y la liquidez viven de las noticias, nos guste más o menos; todavía es así. Todo eso se suma al resto de componentes. El componente regulatorio es algo nuevo que ha venido hace nada, al que no estábamos acostumbrados. Sabemos que hay que pasar por ahí, pero requiere una serie de cosas que dices: "Jo, si yo lo que quiero es crear, construir". "Ya, ya, pero espera, mira esto de aquí, check, check". Nosotros hemos estado nueve meses donde mi CTO no ha picado una línea de código: ha estado nueve meses rellenando formularios, como aquel que dice. Todo eso, a la gente a la que le gusta estar al día, construir, pensar, te va minando la moral, te va quitando esa energía. Por eso, cuando nos dieron la MiCA, fue una sensación rara: no tienes ese "qué alegría", sino un "ya está, vale, next".
Luis: ¿No compensa todo lo que has pasado y sufrido?
Jorge: Te digo que mi cerebro lo va borrando, lo va quitando.
Luis: Lo que pasa, Jorge, es que, ya teniendo la licencia, la compañía vale mucho más, porque hay pocas, ¿no?
Jorge: Se supone, sí, porque hay pocas. Es un requisito obligatorio antes del 1 de julio.
Luis: ¿Y quiénes la tenéis?
Jorge: Bit2Me, nosotros, los bancos… Crossmint también la tiene, pero está más enfocada en B2B payments; Minos también, pero más enfocada en B2B. Con lo cual, B2C puro, como aquel que dice, somos Bit2Me y nosotros. No hay mucho más por ahí. Es un valor añadido: nos está viniendo mucha gente interesada después de la licencia, porque quieren entrar en Europa. Europa, aunque vamos muy lentos, es un sitio donde todo el mundo quiere estar —menos Tether, probablemente, que se salió—, y hay muchas compañías que tienen problemas para entrar por dónde están sus accionistas, y buscan formas de acelerar sinergias. Además, en Estados Unidos son muchos estados pero al final es un único bloque; en Europa, aunque se entiende como un único bloque, la fragmentación es total. No hay ningún líder europeo que esté en todos los países: está el líder alemán, el holandés, el francés, el italiano, pero no hay uno. Estos líderes, que son los exchanges más grandes y han vivido mucho del boom especulativo, se han dado cuenta de que el resto de la adopción que tiene que venir no quiere eso. La prueba está en que toda esa gente que tenía que haber entrado ha tenido el incentivo para hacerlo: Bitcoin ha tenido tres o cuatro subidas desde que se hizo más mainstream, en 2017. Ya no es un tema de que tenga que subir a 200.000; es que ha pasado de 3.000 a 20.000, de 20.000 a 60.000, de 60.000 a 120.000, la gente ya lo ha visto y no ha entrado. ¿Por qué no ha entrado? ¿Qué quiere esta gente? Hay algo que quiere, pero no es esa especulación en la que los exchanges han sido muy buenos: muchos activos, muchas gráficas, muchos productos. La gente no quiere eso. Estos exchanges —y esto lo cuento por lo que nos vienen a decir— nos dicen: "Oye, yo quiero llegar a un tipo de cliente diferente al que tengo, y me he dado cuenta de que vía marketing no llego. ¿Cómo llego? Buscando compañías que ya tengan ese tipo de posicionamiento y de clientes".
Carlos: Yo creo que la gente, en general, busca consenso. Consenso en cuanto a los activos: que la opinión generalizada de la sociedad sea "invertir en real estate es guay", que es lo que pasa mucho en España con el ladrillo, o con el oro. Si no hay ese consenso, a la gente le da mucho miedo. Buscas el concepto de seguridad, básicamente.
Luis: ¿Tú crees que con la ley MiCA se da madurez al sector, o por otro lado se pierde una parte del alma cripto?
Jorge: Es que el alma cripto ya está en cripto, y buscará por otros sitios si quiere mantener esa parte de privacidad o no quiere entrar. También creo que ese alma cripto más purista, incluso los más puristas, se han cambiado un poco la mentalidad. A nosotros nos viene gente con mucho dinero que lo tiene en un Ledger y me dice: "Oye, Jorge, esto empieza a ser ya mucho dinero y me da miedo perderlo, que se queme mi casa, que me muera y entonces mis hijos qué hacen". Esa gente, que antes era de "yo quiero que esto esté fuera de cualquier tipo de control", poco a poco dice: "Es que está tan fuera de control que, si a mí me pasa algo, mis hijos no lo pueden disfrutar". No es 0 o 100; es diversificar, una parte aquí y una parte allá. La parte regulatoria, sin duda, ayuda a que aquellos que todavía no estaban del todo convencidos entren. Pero yo siempre digo: nosotros nunca vamos a convencer a nadie de que compre Bitcoin. Le va a convencer BlackRock, le va a convencer que Estados Unidos haga una reserva nacional en Bitcoin, le va a convencer que el precio se vaya a 200.000 o 250.000, que su entorno le diga "¿cómo que no tienes Bitcoin?". Eso es lo que le va a convencer para entrar. Y eso todavía no lo estamos viendo a gran escala, ni a nivel retail ni, mucho menos, a nivel institucional. Hay mucho ruido institucional, pero tampoco es que sea una barbaridad: el valor total del mercado cripto es nada comparado con el conjunto.
Carlos: Y, volviendo a lo del consenso, yo creo que la adopción que tiene que venir va a venir mucho más rápida, porque en la gráfica de la adopción tecnológica de toda la vida primero llegan los early adopters, luego la mayoría temprana, la tardía… Yo creo que la mayoría temprana, media y tardía entra toda de golpe, porque al final vamos un poco borregos, siguiendo lo que dice el resto. Ese consenso.
Jorge: Hay una frase que me gusta mucho: cada uno entra en Bitcoin al precio que se merece.
Carlos: Una cosa que te quería preguntar: ¿qué estamos haciendo tan mal para que, cuando la gente de nuestra edad —hablo de Luis y de mí, que tenemos 43 años— se junta con otras personas que controlan de cripto, tengan Ethereum, tengan Bitcoin; pero cuando hablas con gente más joven y saben que te dedicas a algo de cripto, te dicen "yo también estoy en cripto", y les preguntas qué tienen y te dicen "pues tengo Fartcoin, tengo Shiba, tengo Pepe"?
Jorge: Es que hay un tema cultural del activo. Ahí el valor es el tamaño de la comunidad: es como tokenizar el valor de una comunidad que, junta, puede conseguir muchas cosas. No sabes la capacidad y el alcance de visibilidad que tienen esas comunidades a través de las redes sociales; es alucinante. Poner en valor, a través de un token, cómo muchas personas se ponen de acuerdo en torno a una misión.
Carlos: Eso lo entiendo. Lo que me quieres decir es que una comunidad de Twitter tiene mayor potencia con la gente joven de la que podemos tener nosotros, que llevamos mucho más tiempo, que entendemos el activo, que ya nos hemos pegado de leches, y no tenemos la capacidad de seguírselo explicando a los demás. Sigue habiendo ahí un componente que ya no es ni especulativo: es comprar algo hoy para forrarme mañana, no puedo esperar más que a mañana.
Jorge: A ver, hay mucho bullshit por ahí, y la realidad es que todo el mundo, en última instancia, lo hace por ganar dinero. Esa es la realidad. Por mucho que la gente diga "no, yo creo"… Mira, yo tengo muchos amigos que compraron Bitcoin en 2010, o Ethereum en la ICO, o sea, que tienen mucho dinero, y es verdad que esta gente me dijo: "Tío, yo jamás compré Ether para ganar dinero, lo compré porque me fascinó lo que me contaban". Pero esa mentalidad es muy incipiente, de esos dos activos, Bitcoin y Ethereum, porque a partir de ahí todo lo demás es gente que entró tarde en Ethereum y, como es una réplica de Ethereum, compra barato "el nuevo Ethereum". Esa gente lo hace por ganar dinero, porque Ethereum está caro. Y cuando tu mentalidad es entrar en algo porque lo otro está caro, mal vamos, porque en el momento en que se pongan feas las cosas vas a vender rápido, ya que lo haces por ganar dinero. La gente joven tiene un punto, que es la madurez: hay gente que madura más rápido y gente que madura más despacio —estamos generalizando, y seguro que hay gente joven que opina diferente—, pero la realidad es que no le tienen miedo al riesgo. El dinero les quema las manos, les da igual perderlo, porque "ya me buscaré la vida". No tienen experiencia del pasado, de cosas que han sucedido, como igual tienen nuestros padres de otras épocas, otras crisis. Esta gente quiere inmediatez, ganar dinero rápido, y es verdad que cripto ha fomentado eso durante muchos años: la gente ha ganado mucho dinero muy rápido, y luego lo ha perdido muy rápido también. La gente más adulta sabe lo que cuesta ganar el dinero, sabe que hay que mantenerlo, cuidarlo, diversificarlo, hacerlo crecer poco a poco, y sabe que hacer un 10x, si suena demasiado bueno para ser cierto, normalmente no es cierto. Es un tema cultural, y esta gente lo va a ir aprendiendo poco a poco; espero que no a base de perder el dinero. En nuestra plataforma, la media del usuario está entre 35 y 55 años: gente que ya gana dinero, con cierta experiencia profesional y cierta madurez.
Luis: ¿Y nunca atacáis a la población más joven con contenido generado por usuarios, influencers, nada de eso?
Jorge: Intentamos ser muy honestos. Yo soy el primero que, en cada charla, en cada panel, digo: "Por favor, no traigáis todo vuestro dinero a Criptan". Y eso a la gente le choca: "Este es el primero que me dice que no lleve todo mi dinero a su plataforma". Pero es que no lo lleves a ningún sitio: no tengas todo tu dinero en ningún sitio, aunque sea algo superseguro que funcione de maravilla y te dé un 15% al año. Siempre va a acabar pasando algo que rompa eso; nada es eterno, y eso tienes que aprenderlo, así que diversifícalo. Ahora, yo siempre digo: no puedes no tener Bitcoin. No digo que tengas todo tu patrimonio en Bitcoin, pero no lo puedes no tener; ninguno de los extremos. Defendemos ese concepto de "si quieres comprar Bitcoin para venderlo mañana, no compres Bitcoin".
Luis: El otro día, con una invitada que teníamos aquí, hablábamos de lo que representaba cripto, y en concreto Bitcoin, sobre el conjunto de los activos invertibles del mundo: un 1 o 2%. Cualquier cartera convenientemente diversificada debería tener sí o sí un poco de Bitcoin y algo de cripto; si no, estás infraponderando la diversificación. ¿Te acuerdas que lo decía María? Cualquier persona sensata, con dinero, con cultura de inversión y de acumulación, tiene que plantearse, a través por ejemplo de Criptan, tener una representación en su cartera de lo que está pasando en este sector.
Jorge: Sí, totalmente.
Carlos: En tu exposición anterior has dicho que Ethereum está caro.
Jorge: No, que la gente dejaba de comprar Ethereum porque estaba caro e igual compraba Solana, Polkadot en su momento, o Cardano, porque "Ethereum está caro y esto está saliendo a céntimos, esto va a ser el nuevo Ethereum; el upside que tengo comprando Ethereum es mucho menor que el que tengo comprando estas copias". Ahí, para mí, una cosa muy importante que tiene Ethereum, que tiene Bitcoin y que no tiene nadie más, es el efecto red, el network effect. Yo siempre lo repito: la gente que inició estas dos comunidades es como la banda de música del Titanic, se hunden con el barco. Esta gente no va a vender en su vida, porque cree en esto más allá del dinero, con lo cual es un suelo muy importante a partir del cual no cae, no tanto en Bitcoin como en concepto, es un tema más filosófico. Pero si te vas a las otras, donde la gente ha entrado simplemente para especular y ganar dinero, esa gente se va a salir del barco enseguida para salvar su vida.
Luis: Hay gente que dice "no le pienso vender mis bitcoins a los bancos" y se los guarda ahí. Hay de todo. Y entiendo que a la gente le cambia la vida, le cambian las prioridades, los momentos vitales… Oye, el tema de los bancos y cripto: BBVA, Santander con Openbank, ya lo han sacado.
Jorge: Yo hablo con muchos consejos de muchos bancos, y lo que les digo es: si lo que queréis es copiar, o lo hacéis simplemente porque el de al lado lo está haciendo, no lo hagáis. Dar el acceso y la custodiaCustodiaServicio que guarda Bitcoin en nombre de un tercero bajo estándares de seguridad institucional.Ver ficha →, si el motivo es "el de al lado lo tiene, yo tengo que tenerlo", no lo hagáis. Ahora, si lo hacéis porque realmente habéis detectado un problema del cliente, entendéis lo que quiere y os apoyáis en gente que sepa para ver, dentro de lo que hay en cripto, cómo ayudar al cliente a resolver su problema, eso es otra cosa: sentémonos y os explicamos qué se puede hacer y qué no. Pero, de otra forma, te vas a pegar una hostia, no te va a impactar en el P&L, no tiene ningún sentido. Y esto funciona mucho por eso, por el "como el de al lado lo tiene, yo voy tarde". Nosotros hemos hablado con más de 12 bancos, y todos decían: "Nosotros no queremos ser el primero, queremos ser el segundo más rápido". Todos a correr.
Carlos: Entonces, ¿crees que Revolut ha cogido una distancia brutal sobre los demás bancos?
Jorge: Desde luego. Revolut creo que se va a comer a muchos bancos, sin ninguna duda. De la parte cripto estoy un poco más alejado de cómo lo hace; creo que es una compañía fiat-native que ha saltado al mundo cripto. Hay margen para diversificar en otras que son crypto-native y que pueden ofrecer servicios mucho más personalizados, entendiendo mucho mejor el espacio, porque Revolut ha metido la parte cripto a lo bestia, porque tiene el músculo y la capacidad, pero eso a veces no te permite ir al detalle. Yo creo que el problema es que la gente no quiere todo lo que hay. Es como cuando vas a una panadería: yo tengo la de mi casa, voy y quiero comprar el pan normal, "ponme tres panes", y no me pongas tres de los que hay raros.
Luis: Claro, el de semillas, el de espelta, el de masa madre… "Quiero pan, que me haga una tostada, ya está".
Jorge: Oye, si un día vienen invitados, igual me apetece ver un poco más; pero entre semana, lo que quiero es hacer una tostada. No me hagas que al final me vaya y no compre pan.
Carlos: Y entendiendo que este punto de equilibrio es complicado, ¿qué tendría que pasar para que Criptan tuviese una nueva criptomoneda dentro de la plataforma?
Jorge: Ofrecemos otros activos, y tenemos también temas de cestas, de rebalanceos, pero están separados de la parte core de la compañía, que es la cartera principal, donde tenemos Bitcoin, Ethereum y stablecoins. Esto es algo que siempre hemos debatido: "Oye, saquemos más, que ahora hay mucho FOMO, es dinero". Pero va un poco en contra de nuestra esencia. Es como sacar nuestro token. ¿Tú te crees que no se me ha pasado por la cabeza 150.000 millones de veces sacar un token propio? Dinero gratis: no me diluyo, levanto pasta. Pero, en última instancia, los que compren el token van a perder dinero, todos lo sabemos. Yo voy a ganar dinero, voy a financiar mi compañía, no me voy a diluir, pero que todo el mundo sepa ya que van a ganar dos personas y 200.000 van a perder dinero, porque esto es así y pasa en todas, no hay ninguna que no pase.
Carlos: Exchanges que no… BNB, por ejemplo, o el token FTT en su momento.
Jorge: Pero es que BNB tiene una blockchain, no tiene nada que ver, no es el token de una plataforma. Aun así, estoy seguro de que mucha gente ha perdido mucho dinero con BNB.
Carlos: Probablemente sea uno de los tres o cinco con mayor valor, pero seguro que 50.000 o 100.000 personas lo han perdido todo.
Jorge: Y para mí el problema —esto lo he discutido mucho y es mi opinión, hay gente que piensa diferente— es que, da igual que tengas los mejores tokenomics sobre tu token: si en última instancia el que lo compra lo compra para especular, pierdes el control sobre por qué la gente lo usa, y lo que quiere es especular. "Ah, estos sacan un token; espera, han hecho un acuerdo con no sé quién, va a estar en Binance, va a subir, pego el pelotazo y vendo". Me notificaron el otro día lo del token de Binext, por ejemplo: han cerrado la aplicación y ahí se han quedado colgados un montón. Lo hicieron para ganar dinero ellos y financiarse, no tenían otra manera; pero ¿cómo miras luego a un cliente a la cara? Sinceramente, es algo que me quita el sueño.
Carlos: Pero esa parte es porque no has tenido la capacidad de darle utilidad al token. Si solo lo haces por levantar pasta y marketing, entiendo que no quieras; pero si tienes la capacidad de darle una utilidad…
Jorge: Pero es que estas plataformas suelen ser tokens de incentivos: un token que regalas, que además reduce tus márgenes porque das menos comisiones. Es complicado. No digo que no esté bien tirado, ¿eh? Pero mi primer punto es: ¿por qué se crea Bitcoin? Se crea para parar la impresión de dinero, está en contra de la impresión de dinero desbocada. Y crear un token es imprimir dinero literalmente de la nada: "¿Cuántos queremos? Mil millones. Venga, y vamos a regalar 500 millones, que la gente haga ruido, marketing". Ya, pero ¿ese marketing es de calidad? Para mí es ir a la esencia, al porqué hago esto. La parte de utilidad… hombre, en Binance, que está muy enfocada en traders, el token tiene utilidad: si lo tienes, te dan menos fees. Pero yo le he dado mil vueltas a qué utilidad de verdad, no forzada, le puedo dar al cliente, porque siempre puedo buscar la forma de meterle una utilidad, pero hace falta que no me haga trampas al solitario, y por eso nunca hemos sacado token. Creo que añade una capa de complejidad innecesaria, incluso negativa, porque metes un tema de mercados, de liquidez, de exchanges, y tú no te dedicas a eso: te dedicas a crear un producto que resuelva problemas sin fricciones para los usuarios, a la custodia, a la seguridad, a que nadie te robe. Yo creo que es mejor ofrecer menos cosas y ofrecerlas bien.
Luis: Hablando de la seguridad, ¿cómo tenéis montado el tema? Es algo que también a nosotros nos preocupa como tesorera, y nos gustaría saber cómo lo tenéis vosotros.
Jorge: Mira, ahora, con la parte de MiCA, hay un bloque gigante que es ciberseguridad. Nosotros utilizamos un subcustodio, BitGo, donde están todos los activos, con sistemas de multifirma, whitelisting, videollamadas… Hay toda una historia cada vez que se sacan fondos. Esto siempre lo digo, por si alguien se piensa que yo tengo acceso a las criptos de Criptan: yo no tengo acceso ni a la cuenta de Twitter. Y esta mañana me ha pasado una cosa muy rara, que lo cuento aquí: me ha llamado mi padre y me dice: "Oye, Jorge, me ha llamado un número preguntando por ti, por si le podía dar datos de dónde vives; eran unos juzgados de Cádiz". No he hecho nada, obviamente; qué raro. Al rato me llama mi hermano, lo mismo. Ahí ya me empiezo a preocupar, miro el número, me habían llamado a mí también por la mañana. Muchas veces nos pasa que, como el juez no tiene ni idea, cuando a alguien le estafan y ha comprado los bitcoins o las stablecoins en Criptan y luego se los ha enviado a un estafador… Yo le hago el KYC, el onboarding, todo bien; si luego él se lo envía a alguien que le estafa, yo no tengo la culpa, pero como sale nuestro nombre en medio, el juez mira y dice: "Que venga este a declarar". Nos ha pasado varias veces. Entonces llamé, y normalmente, cuando llamas a unos juzgados o a la Policía Nacional, te contestan "buenos días, juzgados de no sé dónde"; pero era un poco raro. Me dice: "No, mire, soy del juzgado". Digo: "Ya, pero como no sé quién es usted, no puedo darle mi dirección". Y me dice: "No, esto es la Policía Nacional". Digo: "Ya, y yo soy Superman; no me vale". Eso me mosquea, porque luego llamo a la Policía Nacional y me dicen que ellos jamás piden datos por teléfono. Empiezo a preocuparme: "¿Por qué quieren saber dónde vivo? ¿Qué se piensan que tengo yo? ¿Cómo saben el teléfono de mi padre, de mi hermano?". Porque el problema no es que yo tenga o no acceso —que no lo tengo—, el problema es que alguien se piense que sí lo tengo. Toda esa parte de seguridad la hemos delegado completamente en BitGo, precisamente por esto: para que esté totalmente segregado, para que nadie tenga acceso. Los firmantes están en diferentes países, no son públicos, y yo, como soy la parte más pública de la compañía, no soy firmante; con lo cual, aunque alguien quiera, yo no puedo sacarlo. Nos intentan hackear, te diría que todas las semanas: ataques de denegación de servicio y demás. Hemos ido añadiendo capas y capas de seguridad. Cuando éramos más pequeñitos probablemente éramos más fáciles de hackear, pero entonces no había interés, porque no manejábamos nada.
Carlos: Por darle un poco de chicha al asunto: me dices que en Criptan solo hay USDT, Bitcoin…
Jorge: USDT no, porque el USDT en Europa está prohibido.
Carlos: Vale. ¿Y tu cartera personal la tienes también en estas?
Jorge: Es que yo casi no tengo nada de cripto, porque tomé una decisión: "Si Bitcoin va bien, mi empresa tiene que ir bien". Tener Bitcoin y tener mi empresa era poner todos los huevos en la misma cesta. Hice mucho esfuerzo para meter el poco capital que tenía en Criptan. Mi upside es Criptan, que espero que valga más de lo que habría valido la revalorización de haber comprado Bitcoin en ese momento.
Carlos: Bueno, ya estás apostando por Bitcoin, indirectamente.
Jorge: Indirectamente, sí: si Bitcoin va bien, el mercado va bien, Criptan va bien. En su momento, cuando empecé, sí tenía de todos los tipos y colores, que se fueron a cero, porque es la realidad: cada vez que ha habido un mercado bajista, la sangría en las altcoins es brutal. Y lo hacía por ese FOMO, ese "ya, pero el upside de Bitcoin es menor que si lo tengo en no sé qué". En aquel momento parecía la leche, pero luego pasa lo de siempre: se desinflan, o llega un fundador y roba el dinero, o las hackean. Como lo que pasó el otro día con Polkadot, creo. Yo he hecho muchas cagadas en el pasado, he invertido en startups que se han ido a cero porque los fundadores han sido unos sinvergüenzas. Por eso ahora ya huelo un poco quién puede llevar esto a buen puerto, porque, como decíamos, esto es sufrir todos los días, y tienes que estar preparado para sufrir. No es fácil, sobre todo si tienes familia, o si de repente tienes familia cuando al principio no la tenías; son cambios en los que es normal que el ser humano diga "me cambia la prioridad, ya no quiero esto". Es muy duro. Ahí se me ha ido mucho dinero.
Luis: ¿Y cómo ves el sector de las plataformas de acceso a las criptomonedas? Hoy hay la de Dios de plataformas, evidentemente no todas con licencia, pero siguen operando. ¿Crees que habrá una concentración, una agregación de plataformas hacia grandes instituciones financieras? ¿Cómo lo visualizas de aquí a 10 años?
Jorge: Yo creo que va a haber una concentración brutal, porque tiene todo el sentido: cada vez es más complicado, necesitas más dinero, más recursos, la regulación, etcétera. Cada vez hay menos. En el registro VASP del Banco de España había 112, 115, cien y algo; de licencias MiCA españolas hay tres, cuatro, cinco, seis. Imagínate las que se quedan fuera: toda esa gente no tiene capacidad. Nos han venido varias compañías diciendo: "Jorge, igual con suerte obtengo la licencia, pero no voy a poder mantenerla, o paso de mantenerla, porque me obligan al reporting". Porque la obtienes y luego hay una revisión constante, como una auditoría constante: primero autorizaciones y luego supervisión, y la supervisión viene a mirar que todo lo que le dijiste a autorizaciones sea verdad. Estás jugando el juego de los bancos, pero siendo una compañía mucho más pequeña. Va a haber mucha competencia, mucha consolidación; la gente se quiere juntar en grupos de compañías que tengan el mismo sentido para tener más fuerza contra los más grandes. Y van a desaparecer muchas, no solo por MiCA: viene la de entidad de pagos. Si no te has sacado la de entidad de pagos antes del 2 de marzo, tienes que dejar de operar con stablecoins. El Banco de España ya está mandando notificaciones para que la gente deje de operar con stablecoins. Va a haber una lucha interesante, y empezarán a caer multas. La CNMV y el Banco de España ya no andan con tonterías: ahora es una industria regulada, ya no vale "es que somos pequeños"; o cumples, o multón. Y tienen ya un departamento específico para todo lo que tiene que ver con criptoactivos, con gente que sabe, que se han puesto las pilas, y esto va a ir a más. Va a haber una limpieza importante. Se lleva viendo desde hace años; es verdad que vemos menos estafas a gran escala, pero lo que va a haber ahora es una concentración y una consolidación.
Carlos: O sea, que tú crees que Criptan, que es un player grande a nivel español pero pequeño a nivel europeo, lo más lógico es que vaya hacia una integración.
Jorge: Sí. A mí el ego de ser yo el que tal se me fue hace muchos años. Me gusta mucho lo que hago, me lo paso muy bien, y lo que quiero es seguir construyendo, tener la capacidad de seguir construyendo. Y hay que ser realista: por mucho que tengamos x volumen y x capital, te hace falta mucho más para ir a competir ahí. Nosotros somos buenos siendo muy eficientes con pocos fondos; no sé si seríamos igual de buenos teniendo mucho dinero, habiendo levantado una ronda inmensa. No está mal juntarse con otros. Lo que he aprendido en esta industria es que hay mucho pirata y que cuesta mucho encontrar buena gente de verdad; cuando encuentras gente con esa visión y esas ganas de seguir construyendo, mola juntarte con ellos, compartir tecnología, intercambiar ideas, mercados. Y, obviamente, todos queremos ganar dinero —a mí me gustaría sacar una buena tajada, sobre todo para mi familia, y compensarles por estos últimos siete años de locura—, pero no lo hago por eso. Yo no tengo reloj, no tengo coche, me lo paso muy bien, y eso para mí es lo más importante.
Luis: No eres uno de esos cripto bros que va con los Ferraris y los Lamborghinis.
Jorge: No entiendo el coche tampoco.
Carlos: ¿Qué reto tenéis ahora mismo encima de la mesa?
Jorge: Todo el tema de la licencia es un reto: adaptarnos bien a todo lo que piden, que no es fácil. El reto del mercado, porque este año ha sido la incertidumbre más grande, con las guerras, el cambio, el apalancamiento; nadie esperaba que fuéramos donde hemos ido. Y luego hay un reto de adopción, que no sabemos cuándo va a venir. Nosotros llegamos con nuestra cantinela, nuestra idea de make it simple: ofrece cuatro cosas, hazlas muy bien, da rentabilidad sobre esos productos, y ya está. Nos ha costado mucho que la gente lo entienda y que no nos meta en el mismo saco de todo. No sé si va a tardar un año, dos, tres o cinco.
Luis: Cuando pasan estas cosas a nivel de guerras, o de que un exchange se va a freír puñetas, ¿tenéis fuga de usuarios, o vuestro cliente ya entiende de qué va?
Jorge: Afortunadamente, creo que hemos conseguido limpiar tanto que, en ese sentido, estoy muy contento: la base de clientes no se va, son clientes muy fieles. De hecho, lo contrario. Lo comentábamos el otro día con el equipo: desde octubre, con toda la caída, desde el all-time highATHAll-Time High: el precio máximo histórico que ha alcanzado un activo.Ver ficha →, no han hecho más que entrar bitcoins en Criptan. Salen USDC, EURC o stablecoins para comprar Bitcoin, y entran dentro de los productos de rentabilidad de Bitcoin, con lo cual la gente los bloquea a un año. La gente ha entendido que esto es para largo plazo. El que viene a Criptan ya sabe que Bitcoin es para esto, no para otra cosa. Yo nunca voy a poder competir con un Binance, nunca le voy a poder dar ni la liquidez ni el orderbook. ¿Cuál es nuestra métrica más importante? El AUM: cuántos activos estamos gestionando y cuántos están generando rentabilidad, no parados en custodia, sino generando rentabilidad. De ahí sale nuestro mayor margen. El broker también: cuando la gente compra y vende, le ganamos, y cuando hay más volatilidadVolatilidadLa amplitud de las oscilaciones del precio de Bitcoin en un período dado.Ver ficha → ganamos más.
Carlos: Sí, las plataformas muy orientadas al trade del día, al volumen, cuando las cosas se ponen feas y el volumen casca un 90% mensual, sufren la leche. ¿Podrías explicar un poco más en profundidad la parte de las cestas, donde hay varias criptomonedas dentro de Criptan?
Jorge: Nosotros arrancamos con Bitcoin, Ethereum y stablecoins: compra, venta, custodia. Funcionamos con BBVA como partner bancario; haces una transferencia, llega en 90 segundos, y eliges: comprar, vender, custodiar. Una vez tienes el activo, ya sea stablecoin, Bitcoin o Ethereum, lo puedes poner a generar rentabilidad, tipo depósito a plazo fijo, con diferentes periodos de bloqueo del principal. Lo puedes tener en una cuenta remunerada sin bloqueo de fondos —pagamos menos rentabilidad, pero se paga diariamente—, ideal para gente que todavía no sabe qué hacer y lo deja ahí generando. Y luego las que tienen periodo de bloqueo: 21 o 23 días, 90 días, 180 días y un año (360 días). En función del periodo de bloqueo, pagamos una rentabilidad, y se paga proporcionalmente cada semana, que está muy guay, porque al cliente le llega un poquito de dinerito todas las semanas. Puedes hacer autocompounding: imagínate que pones a generar en el producto de rentabilidad en euros, y con lo que te pago los viernes automatizas una compra recurrente de Bitcoin el sábado, con lo cual vas haciendo un DCA en Bitcoin con lo que te genera tu euro estable. Y, para añadir otras criptos, lo que sacamos fueron unas cestas (baskets): puedes elegir una que sea una play determinada —top blockchain, top DeFi, lo que sea— o hacértela tú personalizada: "Quiero 50% USDC y 50% Bitcoin", y activas, si quieres, el autorrebalanceo semanal. Cada viernes la plataforma mira el peso: si Bitcoin ha subido y pasa a ser el 70%, vende Bitcoin para volver al 50/50; si ha bajado, compra. Pero puedes meter 25% de Matic, 25% de Solana, 25% de Bitcoin, 25% de USDC, lo que quieras, y te lo hace. Recientemente hemos sacado también otras altcoins, simplemente para comprar y vender por separado. Y tenemos un producto de Borrow: la gente que tiene Bitcoin con nosotros dice "quiero pedir prestados euros o dólares", lo deja como colateral y se lo prestamos.
Carlos: Cambiando radicalmente de tema: ¿por qué piensas que la fuerza relativa de Ethereum no ha sido la que muchos esperaban durante este último ciclo?
Jorge: Es una buena pregunta. No sé si alguien tiene respuesta, porque, normalmente, cuando toda la gente coincide en algo, no pasa. El tema de Ethereum es que estamos hablando de intentar actualizar o cambiar algo que está en funcionamiento: es como cambiarle el motor a un coche en marcha. No te puedes equivocar. Como con Bitcoin, cuando dicen que los cambios son como una operación a corazón abierto: el más mínimo error te mata. Ha habido muchos cambios, muchas dudas, retrasos en el roadmap, de lo que se decía y lo que no, y mi sensación es que se ha perdido fuerza. Ethereum sirve para utilidad real, para construir cosas descentralizadas, pero creo que no se está creando nada; hay mucha promesa de lo que se puede hacer, pero cuando miras "¿quién ha hecho algo tangible, que funcione ya, casos de uso que no sean especulación, aplicables a donde está la pasta, a las grandes compañías?", pues poca cosa. Tokenización, sí, pero no hay mucho más. Y, aparte, en el último ciclo el hype de los memes y todo el volumen que generó se lo ha llevado casi todo Solana, porque era más rápida y más barata. El gaming, el DeFi, las meme coins, ahí se fueron. Pero esa adopción, para mí, es muy peligrosa, muy mala: es gente que entra y sale, y si pierde el dinero se va muy enfadada de esta industria, diciendo que "esto del cripto es una estafa". ¿Conoces Pump.fun? Pues creo que el 98% de las wallets que han interactuado con esa plataforma han perdido dinero. Todos en plan "los memes, nos vamos a forrar, lanzas tus monedas", y el 98% ha palmado pasta. En cripto, el dinero ni se crea ni se destruye, se transforma, se mueve: si alguien no lo tiene es porque otros lo tienen, ese 2%.
Carlos: Que estarán encantados de haber entrado ahí en su momento. ¿Y qué piensas de Strategy?
Jorge: No lo entiendo, de verdad. Bueno, sí lo entiendo: acumulan Bitcoin. Pero toda la ingeniería financiera, con todos los productos tan complejos que hay, no la entiendo. Está para estudiarla en profundidad; he leído lo que he leído, pero no lo entiendo. Y como hay tantas opiniones tan dispares de gente que respeto —uno está aquí y otro allá—, digo: "¿Qué hay aquí que me estoy perdiendo?". Lo que sí creo es que todo el tema de las tesoreras de Bitcoin es Michael Saylor: creo que tiene 700 y pico mil bitcoins, es el 80% del total de las tesoreras. El siguiente está con 40.000 o 43.000, que no sé si es Metaplanet, con lo cual la diferencia es brutal. Si este señor no tuviese el acceso al capital que tiene, no podría estar haciendo lo que hace. No creo que sea un esquema ponzi; creo que detrás hay una ingeniería financiera que probablemente mucha gente no entienda. Pero no sé si esto puede ser el siguiente cisne negro de la industria o no. Yo en su momento pensé que Tether también podría serlo, y si algo le pasa a Tether… porque creo que es un actor al que se le puede atacar. Creo que ha hecho muy bien intentando aliarse con Estados Unidos, porque a ambos les interesa: todo lo que es la GENIUS Act o la Clarity Act, a ver cómo acaba, pero al final va enfocado a que puedan comprar bonos del Tesoro americano con el colateral que se deje en fiat para emitir la nueva que han sacado, la USAT. Hubo mucha rumorología de "estos tíos no tienen backing". Una vez me leí —me he leído un montón de artículos que dicen que Bitcoin es una estafa— uno que fue el único que me hizo pensar "coño, esto no está tan descabellado". Hablaba de que Bitcoin se crea para resolver el problema del gambling, de que era imposible usar dinero fiat para entrar al gambling, y de que el número de 21 millones de bitcoins no es aleatorio, sino por el 21 del blackjack, y de que detrás había mucha manipulación: que quien había impulsado el precio de Bitcoin hacia arriba había sido Tether, porque imprimía dinero en stablecoin y compraba Bitcoin como loco por detrás. No había pruebas de que fuera totalmente real, pero no me sonó descabellado. A mí me divierten mucho las historias de conspiración, me encantan. No te puedo decir que sea una verdad universal, pero cuando lo leí dije "no es una locura lo que dice este tío". Es un artículo muy largo, tengo que rebuscarlo.
Carlos: Al hilo de esto, y de lo que hablábamos de las tesoreras, mi miedo es que la escasezEscasezOferta máxima fija de 21 millones de Bitcoin, imposible de alterar bajo el protocolo actual.Ver ficha → que tiene Bitcoin se vea alterada de alguna forma por todo el apalancamiento que se está produciendo: no solo emitir deuda y comprar Bitcoin, sino que se crea mucho más dinero alrededor de Bitcoin —en futuros, en derivados, en ETFs—, y es como si estuviéramos perdiendo esa esencia de la escasez, donde antes lo que movía el precio eran las métricas on-chain.
Jorge: No tengo respuesta. No sé si es sí, no, o intermedio, pero creo que son cosas que están cambiando un poco el concepto que hace años teníamos en la cabeza.
Carlos: ¿Crees que cabe la posibilidad de que el precio de Bitcoin, en los próximos 10 años, sufra un aplanamiento dentro de un mismo rango y se mantenga estable?
Jorge: Yo creo que no. Porque, como hablábamos, si realmente entra la adopción, esto es algo binario: o deja de tener sentido, porque lo usamos cuatro gatos —que es hoy en día; por mucho que pensemos que esto está superadoptado, somos cuatro gatos—, y entonces irá perdiendo fuelle, una siguiente caída sacará a mucha gente, otra caída sacará a los institucionales y así irá desapareciendo; o realmente viene esta adopción por lo que el activo representa —que yo creo que vamos a ir por ahí— y esto se va a ir para arriba. ¿Qué quiero decir? Si realmente piensas que vamos hacia un mundo totalmente digital, con el tema de la IA, donde el dinero fiat, con la impresión y los techos de deuda cada vez más altos a nivel mundial —y ahora, con las guerras, hay que pagarlas, así que vamos a imprimir más dinero—, y ves lo que aporta Bitcoin —no sabes quién hay detrás, no depende del ser humano, no se puede apagar, no se puede cerrar, es dinero finito (no es que sea escaso, es que es finito), se puede transferir—, con esas propiedades, para mí es un no-brainer que esto acabe siendo un activo de referencia, una reserva de valor en el futuro. Tiene toda la lógica. Pero no sirve que la tenga solo para mí: la tiene que tener para todo el mundo. Yo creo que irá para arriba; ahora, no sé si pasará en 2027, en 2030 o en 2035.
Luis: Quitando la capa de la ingeniería financiera, lo que acabas de expresar —muy bien, por cierto— es un poco la tesis de las tesoreras de Michael Saylor, lo que está intentando hacer por detrás. Nosotros siempre decimos: lo que queremos para nosotros mismos, para nuestros amigos, para nuestros familiares cuando les explicamos lo que es Bitcoin, es lo que queremos en la empresa. Si aceptas la tesis con la que se construye el concepto de valor de Bitcoin a largo plazo, donde encapsules el Bitcoin debería darte un poco igual: una estructura jurídica o personalmente. Con la estructura jurídica eficientas la captación de dinero y la capacidad de conversión hacia Bitcoin: aspiras fiat, lo conviertes en Bitcoin. Son aspiradoras de fiat.
Jorge: Yo creo que no es sí o no: hay que diversificar en varias. Tienes que tener Bitcoin, Bitcoin, porque al final es una de sus características: yo no sé lo que puede pasar en España. Igual es ponerse muy pesimista, pero que le pregunten a Argentina si pensaban que iban a ir donde fueron, o a Venezuela. Nunca sabes lo que puede pasar, hay mucha incertidumbre. Tener algo de activos sobre Bitcoin… y fíjate que esto va un poco en contra de Criptan, porque al final nosotros somos custodios, no se aleja mucho de que lo encapsules dentro de una empresa como Criptan o dentro de una tesorera. Pero creo que tener un poco en cada sitio, por lo que pueda pasar, es sensato, y creo que un poco irán por ahí los tiros. Ahora, por ejemplo, el ETF de BlackRock sacó la parte in-kind, de retirar los bitcoins, y eso da un extra de valor: aunque tengas el ETF, puedes retirar el Bitcoin fuera en algún momento.
Carlos: Después de tu andadura en el desierto, que la estamos viviendo nosotros ahora en primera persona, ¿qué nos recomendarías hacer? ¿Qué tips nos dejas en el camino, después de toda la parte de levantar pasta, de ir profetizando en el desierto? Porque, como decías, no nos engañemos: cuando hablamos con despachos de abogados, les parecía que estábamos hablando en chino; y cuando hablamos con bancos de inversión, algunos nos dicen que ellos sí invierten a lo mejor en Stretch (STRC), por ejemplo, pero que lo que les contamos no es para sus clientes.
Jorge: Yo te diría que todo tiene solución. Todo tarda más o tarda menos, pero todo tiene solución. Si te mueres, no tiene solución; si tienes una enfermedad terminal, no tiene solución, y alguna cosa más; pero todo lo que vayas a sufrir en el camino tiene solución. Vas a tener días de mierda, días horribles y días peores, pero tienen solución. Y, al final, esto no va de que seas más listo ni de que tengas más dinero: va de que tengas más aguante. Es un tema de seguir, seguir, seguir, y cuando piensas que no puedes seguir, tienes que seguir. Para mí, ese es el aprendizaje: las compañías que tienen éxito no son las mejores, ni las que tienen las mejores ideas, ni la gente más lista; son las que más aguantan. Y disfrutar del dolor, saborearlo: "Tengo un problema. Vale, vamos a cogerlo, no me voy a ir por el lado, no pasa nada, vamos a ver cómo se soluciona; no puedo entrar en pánico". Eso lo vas tolerando cada vez más. A mí me pasa: mi mujer dice que me he vuelto un poco adicto al dolor, a la montaña rusa, al sufrimiento. No sé si es bueno o malo, porque el día que pare, igual llego al fin de semana y me falta algo. Disfrutar de los problemas. Suena un poco raro.
Luis: No es raro. Nosotros también hemos emprendido varios negocios previos a este, y yo diría algo muy parecido. La experiencia me hace convivir con el estrés y con los problemas como un día normal, y la gente se agobia mucho por cosas que… "Macho, yo llevo 25 años pensando que no llego a final de mes con mi empresa, que cómo voy a pagar". Y añadiría hacer deporte: para mí es una salvación brutal, cuando acabo de currar hasta que llego a la cama, porque me hace tener un break que me limpia un poco todo, y cuando me meto en la cama puedo dormir sin seguir pensando en lo mismo.
Jorge: Yo tuve un momento muy chungo, una de las veces que nos quedamos sin pasta y en el último momento lo salvamos, con varios sustos por el camino, y ahí me ayudó mucho la meditación, para despresurizar la cabeza. A partir de ahí cogí el hábito, y ahora hago meditación visualizando lo que quiero conseguir. Parece una tontería —algunos me llaman chalado—, pero se cumple más de lo que parece, y con eso me he quedado alucinado. Ahora, cuando me voy a dormir, me duermo visualizando lo que quiero hacer y cómo lo quiero hacer, para que mi cabeza, cuando esté durmiendo… Yo creo que el subconsciente tiene mucho más poder del que pensamos, y toda esa parte de intuición que a veces suena aleatoria no lo es: esa intuición lo que hace es ir contra algo que tienes ahí detrás y analizarlo a toda leche, y lo que te sale no es una frase, es una sensación. Todo lo que le pueda dar a ese subconsciente para enfocar hacia dónde tiene que ir… Es como cuando vas a venderle a un cliente y, antes de llamarle, empiezas a decir "no me va a coger el teléfono, si me lo coge no va a tener tiempo, no tiene dinero". Si ya te estás diciendo esa conversación, ¿cómo crees que va a salir? Va a salir mal. Esto se lo digo a mucha gente del equipo: cuando vas a una reunión, el 60% lo tienes hecho antes de abrir la boca. Es cómo entras, cómo vas vestido, cómo saludas, si le miras a los ojos o no, cómo le das la mano, si vas con una sonrisa o no. Esos primeros dos minutos son el 60% de la reunión. A partir de ahí, obviamente, tienes que tener algo que funcione, pero esa otra parte es superimportante.
Carlos: Ya para terminar, a las personas que nos están viendo y piensan que llegan tarde al sector, les pedimos a todos nuestros invitados que nos recomienden un libro y que nos den un consejo.
Jorge: Mira, libro, tengo ese que tenéis ahí, Sapiens, que lo estaba viendo antes; lo tengo en la mesita de noche, y es un libro que me he leído un montón de veces. A mí me gusta mucho entender al ser humano, porque somos muy diferentes pero muy iguales, y hay veces que lees cosas que dices "esto debería leerlo todas las mañanas, porque se me olvida": me lo leo por la mañana, "qué razón tiene", y llega la tarde, "mierda, se me ha olvidado, he hecho lo contrario". Sapiens me encanta. Y luego, hablando de la intuición, hay uno que me leí hace muchos años, Blink, de Malcolm Gladwell, que habla de esa parte de intuición: de que tu vida depende mucho de las experiencias con las que la nutras, experiencias de cualquier tipo, desde irte al extranjero tú solo. Yo he viajado mucho a conferencias hablando un inglés que al principio era casi nada, con gente que no conocía: búscate la vida, pierde la vergüenza, todo eso se te va metiendo en la mochila. Ese libro me abrió mucho la mente para entender cómo funciona parte de nuestra mente. Te recomiendo esos dos. Y un consejo para los que piensen que llegan tarde a cripto: te cuento lo que me pasó con un colega. Cuando montamos Criptan, Bitcoin estaba a 1.000 dólares; me encontré a este colega y le dije: "Tío, compra Bitcoin, que esto se va a 100.000". No me hizo ni caso. Hace poco, cuando estaba a ciento y pico mil, me lo encontré y me dijo: "Joder, me acuerdo mucho de ti, porque me dijiste lo de los 100.000 y no te hice caso". Y le dije: "Bueno, no te preocupes, porque ahora se va a un millón". Y me dijo lo mismo que la otra vez: "Ya, pero es que ahora ya está a 100.000". Entonces le dije: "No pasa nada. Cuando esté en un millón nos volvemos a encontrar y me volverás a decir lo mismo". Para mí, no es la mentalidad de si llegas tarde o no: es un tema de acumular, de formar parte del activo y tener algo de exposición. Hay que tener algo, da igual el precio al que esté.
Luis: Pues aquí queda dicho. Jorge, tío, muchas gracias por todo. Doblemente gracias. Esperamos que hayas estado tan a gusto como nosotros, un saludo a Valencia, y esperamos volver a traerte en un tiempo para que nos vayas contando novedades.
Jorge: Encantado de haber estado aquí y de volver la próxima. Muchas gracias.
Luis: Muchísimas gracias, y a todos vosotros os esperamos en el próximo capítulo de Show Me The Bitcoin. Muchísimas gracias por estar ahí. ¡Hasta luego!