Avances del episodio
Juan Antonio: Yo creo que la inteligencia artificial lo está revolucionando todo. Y en todos los años que he vivido de tecnología, creo que es la disrupción más radical que vamos a vivir en mucho tiempo.
Luis: ¿Hay riesgo de que podáis estar formando a gente para puestos que luego la IA va a sustituir?
Juan Antonio: Yo creo que no. Y te digo por qué.
¿Cuál es el reto al que nos vamos a enfrentar ahora? Yo creo que es el ser visibles. Producir un videojuego antes era un año, dos años. A lo mejor ahora alguien que vea tu idea la puede duplicar en semanas. ¿Y quién va a ganar la batalla? Pues posiblemente quien tenga más capacidad de hacerse visible. La persona que sea más visible en redes sociales, quien tenga un canal en YouTube con más potencia, posiblemente sea el que va a conseguir que su idea se vea más rápido y cuaje en el mercado.
Carlos: ¿Qué error durante tu emprendimiento has detectado que sigan haciendo los jóvenes emprendedores de hoy en día?
Juan Antonio: Yo creo que hay dos. El primero es el de comunicar, que ya te digo que creo que fallamos mucho.
Carlos: Después de nueve años tocando videojuegos, me gustaría saber si para ti TikTok e Instagram son el videojuego más sofisticado y más adictivo que se ha podido llegar a crear.
Juan Antonio: Wow, esa pregunta me encanta. De hecho, es algo que a mí me preocupa mucho.
Inteligencia artificial: ¿la mayor revolución tecnológica?
Carlos: Hola a todos y bienvenidos a un nuevo episodio de Show Me The Bitcoin, el podcast de Standard 21. Hoy tenemos con nosotros a Juan Antonio Muñoz-Gallego, que lleva veinte años surfeando las distintas olas a nivel tecnológico. Ha montado un estudio de videojuegos y ha pasado por telecomunicaciones, por publicidad, por el grupo PokerStars, por Unidad Editorial. También ha tocado temas de blockchain, temas de data, y en esta última etapa está muy vinculado a toda la parte de inteligencia artificial. Así que hoy vamos a ir recorriendo un poco toda su carrera y nos va a dar un montón de datos interesantes sobre todo lo que ha hecho. Bienvenido, Juan Antonio, al podcast de Show Me The Bitcoin. Muchas gracias por venir.
Juan Antonio: Un placer estar aquí con vosotros, y a ver qué podemos contaros.
Carlos: Pues así, para romper el hielo, me gustaría saber, tú que has estado tan vinculado con todo el tema tecnológico desde siempre, qué es aquello que has visto en estos veinte años que iba a ser superdisruptivo y finalmente ha resultado un bluf. Y si hay algo actualmente que te parezca que pueda tener exactamente las mismas características.
Juan Antonio: Yo creo que lo que estamos viendo que está explotando más es el tema de la inteligencia artificial. Mucha gente me dice: «¿Va a ser un bluf?». Pues no lo sabemos. Pasó lo mismo cuando llegó la edad de internet, con las puntocom, que decían todos: «Ostras, tal», luego hubo una burbuja, explotó y demás. Yo creo que la inteligencia artificial lo está revolucionando todo, y en todos los años que he vivido de tecnología creo que es la disrupción más radical que vamos a vivir en mucho tiempo.
Carlos: Me gustaría preguntarte por algo que está siempre como en el ambiente, pero que no queda resuelto del todo. Después de nueve años tocando videojuegos, me gustaría saber si para ti TikTok e Instagram son el videojuego más sofisticado y más adictivo que se ha podido llegar a crear.
Juan Antonio: Wow, esa pregunta me encanta. En el mundo de los videojuegos siempre hemos trabajado mucho el tema psicológico. De hecho, cuando tenía el primero de los estudios de videojuegos, uno de mis socios era psicólogo, y veíamos cómo reaccionaba la gente a los videojuegos. Muchos videojuegos tipo Candy Crush juegan mucho con esa economía de tu atención, para que estés dedicando tiempo constantemente: si haces esto diez minutos, te doy esto; si dedicas un día, te doy lo otro. Yo creo que Instagram y TikTok empiezan a ser algo parecido. Al final te están requiriendo esa atención y no tiene fin. Vas a dedicarle una hora, dos horas, tres horas, y va a ser difícil desengancharte.
Luis: Es casi un videojuego, como dices. Pero utilizan exactamente las mismas técnicas que tú has visto que se utilizan en otras empresas. Habiendo pasado por PokerStars, por ejemplo: tienen condicionantes psicológicos que buscan que los usuarios se mantengan largas horas conectados, con pequeños premios a nivel de dopamina para que continúen y continúen y continúen.
Juan Antonio: Es que el mundo de los videojuegos y el del juego son muy diferentes. El mundo del póker: tú y yo podemos jugar una partida de póker y eso no nos va a enganchar. Vamos a jugar una partida y ya está. En muchos otros videojuegos, en cambio, sí que hay una recompensa por el tiempo que dedicas. Quieres un dragón, yo qué sé, y eso te va a requerir estar tres meses, o pagas. O quieres un castillo, y vas a estar seis meses, o pagas. Al final estás invirtiendo tu tiempo o tu dinero.
Y eso yo creo que empieza a pasar con lo que decías tú de Instagram y TikTok. La gente quiere esa recompensa, que pueden ser seguidores, un comentario, que la gente reaccione a lo que estás creando, y cada vez vemos que hay más creadores de contenido tanto en Instagram como en TikTok. De hecho, me acuerdo de que en las fases iniciales de Facebook, la gente de Facebook contrataba a
Las técnicas de los casinos aplicadas a las redes sociales
directores de casinos de Las Vegas para intentar reproducir experiencias en las que el usuario pasara más y más tiempo. Los casinos de Las Vegas no cierran, están abiertos 24/7, y si os dais cuenta, no tienen ventanas: lo que buscan es que no sepas si es de día o de noche.
Luis: Sí, sí.
Juan Antonio: Pero en el mundo de los videojuegos, muchas veces, cuando decimos que hay un bug o que algo se ha bugueado... Cuando trabajas con muchos estudios que trabajan en esta economía de la atención, en la que sueles pagar por aceleradores del videojuego, si hay un error y pones un nivel muy difícil, la gente compra, pero no llega a pasar el nivel, y se desconecta del videojuego. Y le pierdes, ¿no? Con lo cual, cuando alguien no ha calculado bien esa zona de atención que te requiere, si te pasas de complejidad, lo que consigues es el efecto contrario. Yo he visto videojuegos rectificar y decir: «Ostras, hemos puesto esto tan complicado que en el nivel 33 se han desconectado, aquí no pasa nadie». Y eso es porque el que ha calculado ese engagement no lo ha hecho bien, la gente se ha desconectado, y ahí es donde están trabajando.
A mí me gustan mucho los videojuegos de toda la vida, estos en los que ibas nivel uno, nivel dos, nivel tres, llegabas al monstruo final y acababas. O jugar una partida de póker: «Oye, vamos a jugar una partida, nos ponemos tú y yo aquí», pim, pam, y al final tiene un fin. No es que vayas a estar diez años jugando sin final. Vamos a jugar una partida, va a haber un ganador y se acaba.
Luis: De hecho, en las redes sociales está un poco el concepto de la atención que tú dices: la dopamina del contenido constante, las notificaciones, que son como los premios, y luego los seguidores, que es lo que te impulsa a seguir haciendo cosas para intentar ganar estatus dentro de esa comunidad. Al final es como un juego, ¿no?
Juan Antonio: De hecho, yo, aunque tengo el podcast que hacemos semanalmente, poco a poco voy creando más contenido para redes sociales. Cuando empecé el podcast me decían: «No, tiene que durar 35 minutos». Y yo decía: «Ostras, en 35 minutos da tiempo a hablar de muy poquitas cosas». Cuando empecé a hacer cortos para redes sociales, me decían: «60 segundos». Y yo: «Ostras, 60 segundos, te da tiempo a muy poquito». Luego me decían: «No, ahora hay que empezar con vídeos de 15 segundos». Y yo: «¿15 segundos? ¿Qué vas a contar en 15 segundos?».
Pero es que ya, el otro día, alguien del equipo me decía: «Tienes un buen hook rate». Y yo: «¿Hook rate? ¿Qué es eso del hook rate?». Y me dice: «Si se quedan tres segundos contigo». Digo: «Ostras, ¿en serio? ¿Tres segundos? En tres segundos no te da tiempo a nada». Y me dice: «No, la mayoría de las marcas que usan las redes... casi todo el mundo desconecta en esos tres segundos». Y yo decía: «Ostras, se va a poner muy duro poder ganar la atención de la gente».
Carlos: Ahora mismo, entre otras cosas, te dedicas a Skiller, que, si no lo he entendido mal, lo que intenta es captar talento de gente que está fuera de la tecnología para darles el regalo que tuviste tú de estar metido en la tecnología desde una etapa muy incipiente, y meterles dentro. También has dicho que es tu last dance como emprendedor, emulando a Michael Jordan, ¿no? Me gustaría saber qué tiene que pasar, y si lo has identificado ya, para que esa afirmación cambie rotundamente, porque cuando naces con vena emprendedora, naces con vena emprendedora.
Juan Antonio: Pues fíjate, yo estudié informática en la Facultad de Informática de Castilla-La Mancha, y los informáticos tuvimos mucha suerte, porque no acababas la carrera y ya había un montón de empresas que te querían contratar. De hecho, yo empecé a trabajar un año antes de acabar la carrera. Muy prontito me dijeron: «Oye, vete a trabajar a México», y enseguida me fui a trabajar a México. Tenía 28 años cuando me dijeron: «Oye, ¿por qué no fundamos un estudio de videojuegos?». Y dije: «Venga, vamos a fundar un estudio de videojuegos».
Y siempre he dicho: los que hemos tenido la suerte de estar en el mundo tecnológico hemos estado en esa ola que nos ha ido empujando todo el tiempo. Y hace cinco o seis años dije: «Joder, quiero devolver un poquito de la suerte que hemos tenido». Empecé a hablar con mucha gente, camareros del VIPS, repartidores de Telepizza, y digo: «Ostras, quiero traerme este talento al mundo tecnológico». Y me decían: «Pero es que nosotros no nos vamos a poner a estudiar ahora una carrera». Y digo: «No, no, si para estar en el mundo tecnológico no hace falta más que saber qué tecnología hay».
De hecho, la tecnología cada día es más fácil de utilizar. Antes, para utilizar la inteligencia artificial tenías que ser ingeniero y tener unas máquinas carísimas. Ahora ya está al alcance de todos. Empezamos a trabajar mucho en esa idea: traigo a alguien que tiene mucho talento al mundo tecnológico. Empezamos con un fotógrafo de bodas, con un carpintero, y esa gente ha terminado trabajando en Google en Irlanda, en grandes tecnológicas aquí en España, y han pasado ya 6.500 alumnos.
Luis: ¿Y eso es todo a través de cursos?
Juan Antonio: Cursos que empiezan desde un perfil... Intentamos hacerlo, y no era nada sencillo. Es que muchas veces la formación que hay en las
Por qué las empresas necesitan profesionales especializados en tecnología
universidades, y vosotros podéis haberlo visto también, no tiene acceso a esa tecnología. Por ejemplo, el mundo Bitcoin o el mundo blockchain. ¿Van a poder hacer pruebas de desarrollos blockchain en una universidad, gastando Ethereum o lo que sea? ¿Por qué no? Porque primero la facultad va a pensar «esto por dónde me viene», y segundo, si hay que hacer una inversión para utilizarlo, todavía peor. Ahí conseguimos convencer, y fue difícil, a muchas tecnológicas de que nos ayudaran en ese proceso.
Y las empresas invierten muchísimo en tecnología. Ahora se habla mucho de la inteligencia artificial, invierten cantidades inmensas, pero luego tienen el Fórmula 1 y nadie sabe conducirlo.
Carlos: Mm.
Juan Antonio: Y yo digo: «Ostras, es que estáis...». De hecho, hay por ahí estudios que hablan de millones y millones de euros que se pierden en tecnología que se compra y que nadie sabe usar. Y yo decía: «Ostras, esto es tan fácil como ver el talento que necesitas para utilizar esa tecnología, le enseñamos esa tecnología y lo incorporas a tu empresa». Al final gana todo el mundo. La tecnológica, porque si su tecnología no se utiliza en una empresa, al final la acaban dejando de utilizar. El talento, encantado de que le hayan dado una oportunidad de estar ahí. Y las tecnológicas también.
En el mundo blockchain, que es también una de las cosas que en Skiller intentamos, gente con talento me decía: «Oye, pero ¿y en el mundo blockchain? Si yo soy carpintero...». Es que lo único que necesitas es conocer el ecosistema. A lo mejor no vas a ser el desarrollador, pero dentro del marketing que hay que hacer en proyectos blockchain o en proyectos Bitcoin se necesita talento, y no necesitas ser ingeniero. Simplemente tienes que conocer el ecosistema, saber explicarlo y tener ese talento. Si eres un buen comercial en el mundo de la automoción, a lo mejor, con las herramientas adecuadas y enseñándote cómo funciona todo esto, puedes hacer lo mismo dentro de este ecosistema tecnológico.
Luis: O sea, que es un enfoque muy práctico, muy pragmático. Decir: tío, que seas útil desde el minuto uno; no te tengo que enseñar todo esto, nos enfocamos en esto para que lo pongas en práctica inmediatamente, y además en esta empresa, que es con la que colaboramos.
Juan Antonio: Es que ese es el drama que hay ahora mismo, y que mucha gente ya ha empezado a ver. La gente estudia una carrera, se tira tres años, hace un máster, dos másteres, aprende cuatro idiomas, pero cuando llega a una empresa, la empresa le dice: «Uso esta tecnología». Puede ser desarrollo de blockchain, o «usamos plataformas de datos de Salesforce», o la plataforma de compra de Amazon. «¿Sabes utilizarla?». «No». Y eso es un problema.
Yo he hablado con mucha gente que hace desarrollo blockchain y me dicen: «Claro, si se equivoca y empieza a gastar recursos de red... Tuvimos uno que patinó y se gastó 80.000 euros en un despiste, y no podemos tener estos errores». Entonces dices: vale, han estudiado un montón, pero no tienen ese conocimiento de la tecnología real. La empresa necesita ese recurso y ese talento joven, pero necesita que al menos hayan tocado un poco la parte tecnológica.
Carlos: ¿Y qué es lo que has visto para hacer ese cambio en tu propuesta? Porque después de haber estudiado una ingeniería y tres másteres, que es lo que tú tienes, haber cogido y haber dicho: «No, vamos a hacer bootcamps de ocho semanas».
Juan Antonio: Porque yo creo que ahora mismo, con la evolución que ha habido, lo que hace falta no es tanto un desarrollador que cree algo de inteligencia artificial desde cero. Lo que hace falta es saber utilizar la herramienta que hay. Necesitas toques tecnológicos, sí, pero igual que te han explicado a utilizar cualquier cosa, la tele de tu casa, esto se puede explicar. Tardarás un mes, dos meses, tres meses, seis meses, pero en seis meses tiene que ser suficiente. De hecho, nuestra idea siempre han sido formaciones así. La gente me dice: «¿Por qué formaciones de tres o seis meses?». Y digo: «Es que esto cambia tanto...». Tú miras el mundo Bitcoin o blockchain a lo largo de un año o dos y ha cambiado radicalmente.
Luis: Sí, te iba a preguntar: ¿hay riesgo de que podáis estar formando a gente para puestos que luego la IA va a sustituir?
Juan Antonio: Yo creo que no. Y te digo por qué. Porque al final nosotros lo que preparamos es gente que utiliza esa tecnología. La inteligencia artificial va a estar ahí, nos va a ayudar y nos va a dar esos superpoderes, pero hace falta el toque humano que hay detrás. De hecho, hace poquito hicimos unos premios al talento tecnológico, y la gente me decía: «¿Por qué?». Porque la tecnología no funciona sola. Detrás de la tecnología hay alguien, y ese talento humano va a seguir. Otra cosa es que no lo vaya a hacer todo manualmente, porque la tecnología la va a utilizar, pero ese talento humano va a seguir ahí.
Carlos: Y si la inteligencia artificial está sustituyendo los puestos más junior, ¿cómo conseguimos que un junior se convierta en un senior?
Juan Antonio: Ahí te equivocas un poco. No es que sustituya a los más junior: sustituye a los junior, a los senior... De hecho, hay un proyecto de un venture capital en Estados Unidos que quiere sustituir a los CEOs, a los fundadores de empresas, porque dicen: «Ostras, queremos invertir en proyectos, vemos que no hay fundadores de empresas suficientes, y creemos que la inteligencia artificial puede ser un fundador». O sea, que la idea de que la inteligencia artificial va a sustituir posiciones está ahí.
¿Qué puede hacer la gente más joven? Yo creo que lo primero, aprender a utilizar toda esta tecnología a su favor. De hecho, creo que es algo que juega a su favor, porque hay muchas cosas que antes eran muy difíciles de hacer. Me acuerdo de que cuando arranqué el estudio de videojuegos éramos treinta personas. Necesitabas gente que animaba, gente que hacía ilustraciones, especialistas en colorear, gente para crear guiones, gente que creaba el audio. Y yo veo ahora que hay muchas cosas que alguien con una buena idea va a poder hacer con toda esta tecnología. No va a necesitar un equipo de treinta personas. Para tener ese equipo de treinta personas nosotros tuvimos que levantar varias rondas de inversión, y a lo mejor ahora no hace falta: simplemente teniendo una buena idea y sabiendo utilizar esa tecnología, yo creo que puede jugar a su favor. Pero sí que tenemos que ayudarles a que entren.
Luis: Es que hay un reto ahora, Juan. Es evidente que si tienes interés y te formas... Yo creo que es empezar como chapurreando con todas estas cosas, porque al final a la IA le puedes decir: «Tío, es que soy tonto, explícamelo como si fuera un niño pequeño». El problema es que se ha democratizado el acceso a hacer cosas complejas, con lo cual ahora hay mucha más oferta, mucha más capacidad de desarrollo. El otro día veía datos del número de aplicaciones que se están lanzando en los App Stores diariamente, y se te va la olla. Está todo el mundo haciendo aplicaciones. Yo creo que es un momento muy bonito para el que quiere construir y crear, pero altamente competitivo, y complejo también para conseguir lo que hablábamos al principio: la atención de la gente ante semejante oferta, ¿no?
Juan Antonio: De hecho, la gente me decía: «¿Cuál es el reto al que nos vamos a enfrentar ahora?». Y yo creo que es lo que has apuntado tú: el ser visibles. Antes, cuando tenía el estudio de videojuegos, y luego en MARCA, el proyecto que lancé allí era un proyecto combinado con LaLiga, que era LaLiga Fantasy MARCA,
Emprendimiento con IA: por qué la visibilidad será decisiva
y fue un éxito rotundo. Y yo decía: claro, es que la capacidad de visibilidad que tiene LaLiga y la que tiene MARCA son dos monstruos. Cualquier cosa que lances va a llegar a millones de personas. Producir un videojuego antes era un año, dos años. A lo mejor ahora alguien que vea tu idea la puede duplicar en semanas. ¿Y quién va a ganar la batalla? Pues posiblemente quien tenga más capacidad de hacerse visible. La persona que sea más visible en redes sociales, quien tenga un canal en YouTube con más potencia, posiblemente sea el que va a conseguir que su idea se vea más rápido y cuaje en el mercado. Si tienes una idea brillante pero no tienes esa capacidad de llegada, te la van a ver, o alguien va a tener una idea similar, y al final va a llegar al mercado antes que tú. Yo creo que la clave va a ser ganarse la atención y tener un producto que realmente resuelva cosas.
Carlos: Si volvieras a tener 18 años, ¿qué seguro que no volverías a estudiar?
Juan Antonio: Pues yo estoy contento con lo que estudié, porque siempre me gustó la tecnología. Yo creo que volvería a estudiar tecnología. De hecho, el CEO de Nvidia comentaba hace muy poquito que da igual lo que estudies: con el panorama que viene, te va a dar una base, pero al final la tecnología va a hacer el resto. Y en parte tiene razón. Realmente tienes que ver dónde está tu habilidad, tu cualidad, y desde ahí usar la tecnología. Yo creo que ahí va a estar la clave de todo.
Carlos: A día de hoy, ¿qué no delegarías nunca jamás en una inteligencia artificial, por muy barato que sea hacerlo?
Juan Antonio: Pues yo creo que la comunicación. La gente, lo primero que piensa al usar inteligencia artificial es usarla para comunicar. Yo creo que lo más importante en los proyectos es la comunicación: qué es lo que hacemos y por qué lo hacemos. La gente me dice: «¿Por qué Skiller?». Y digo: «Mira, hay gente con talento que no encuentra empleo, hay empresas que necesitan ese talento y hay tecnológicas que quieren que las empresas usen su tecnología. Nosotros vamos a resolver ese problema». Y esa comunicación la tienes que hacer tú. No voy a dejar que la inteligencia artificial hable por mí. La comunicación nunca la dejaría. Para el resto de cosas, organizar y demás, puedes apoyarte en ella y te lo va a facilitar todo.
Carlos: ¿Y esto es porque crees que en la comunicación siempre tiene que haber un anclaje humano para poder impactar, y eso no lo puede hacer la inteligencia artificial?
Juan Antonio: Yo creo, primero, que en España los que arrancamos empresas, y en general los emprendedores, comunicamos fatal. De hecho, yo llevo como cinco o seis años en esto y no paran de machacarme, y es verdad. Los ingenieros informáticos no somos los mejores comunicadores. Pero cuando empiezan a decirte «oye, que tienes que explicar bien el proyecto»... Cada día es más crítico que, si vas a lanzar una idea, la gente entienda cuál es tu idea y que se la expliques de una forma sencilla. Y no te creas: hemos invitado muchas veces a fundadores y emprendedores, te cuentan lo que están haciendo y dices: «No me ha quedado claro nada».
Luis: Nada. No sé lo que vas a hacer ni qué. Nos gusta mucho hablar con palabros, hacernos los interesantes y complejizar cosas que caben en una frase, ¿no? El elevator pitch: a ver si lo puedes explicar en treinta segundos, tío.
Juan Antonio: Yo creo que la gente tiene que entender fácilmente qué problema vas a resolver. «Oye, mira, voy a resolverte este problema: no tienes empleo, quieres trabajar en el mundo de la tecnología, pues te voy a dar una solución». Cualquier otra cosa, al final, pierde un poco. Ya te digo, la comunicación creo que cada día es más crítica. Yo nunca se la cedería a la inteligencia artificial, y menos en estos tiempos de inteligencia artificial.
Luis: De hecho, el otro día vi un artículo relacionado con YouTube, que va a empezar a premiar el contenido único hecho por personas, aunque no sea muy perfecto, ¿sabes? Tiene todo el sentido en un momento en el que todo está lleno de vídeos hechos por IA, avatares y todo esto. Los canales que le dediquen tiempo, esfuerzo y dinero a crear contenido de este tipo van a ser muy premiados a largo plazo con alcance.
Juan Antonio: De hecho, como yo voy aprendiendo, me machacan mucho en las redes.
Luis: Pero ¿qué te dicen? ¿Qué te dicen en las redes?
Juan Antonio: No, porque voy aprendiendo poco a poco.
Luis: Sí, sí.
Juan Antonio: Además, eso de «habla de lo que no sabe». Las redes ya sabes cómo son. Tengo gente que me va asesorando y me va diciendo: «No, tal, y esto, y ahora lo otro». Y sí que es verdad que al principio yo hacía vídeos muy elaborados. Intentaba que alguien del equipo me ayudara y tal. Últimamente estoy haciendo vídeos yo solo, de modo muy sencillo, y la gente lo agradece más. Dicen: «Vale, es un vídeo sencillo, no tiene aquí un megaestudio para grabarlo, me cuenta la idea y ya está».
Luis: Naturalidad, a lo mejor. Le gusta.
Juan Antonio: Yo creo que a la gente le gusta la naturalidad. De hecho, como hacemos mucho vídeo de tecnología, a veces nos dejan algún coche, alguna moto, y cuando lo enseñamos con naturalidad la gente lo agradece. Cuando ven que es una megaproducción, dicen: «Esto seguro que lo ha pagado la marca para que lo enseñen». Pero cuando tú lo usas y dices «mira, esto es lo que hemos visto y nos ha gustado», la gente lo agradece.
Carlos: ¿Qué error has detectado durante tu emprendimiento, que ya es muy prolongado en años, que sigan haciendo los jóvenes emprendedores de hoy en día?
Juan Antonio: Yo creo que hay dos. El primero es el de comunicar, que ya te digo que creo que fallamos mucho. Y el segundo es mantener una idea más tiempo del necesario. Yo he visto ideas... y yo cometí ese error, con una idea que no funcionaba. Cuando no funciona: «Oye, mira, hemos probado esto y esto, y no ha funcionado».
Luis: Si tienes que cerrar, cuanto antes mejor.
Juan Antonio: Exacto. ¿Por qué? Porque hay mucha gente que dice: «Aguantemos un mes más, aguantemos un año más», y eso lo único que hace es complicarlo todo mucho, mucho. Yo pruebo ideas, estoy encantado de probar ideas. Que algo no funciona... Puede pasar, primero, que hayas llegado muy pronto al mercado. Eso en el ecosistema blockchain yo creo que pasa: hay muchas cosas muy interesantes que van a funcionar, pero que han llegado muy pronto.
Luis: Has llegado muy pronto. ¿Te parece que es el ejemplo del metaverso, por ejemplo?
Juan Antonio: El metaverso yo es que no le acabé de encontrar el punto exacto. Creo que no se planteó bien y por eso no cuajó, y dudo que vaya a cuajar. Pero hay muchas
El fracaso del metaverso y el futuro de blockchain
cosas del ecosistema blockchain que nosotros empezamos a tratar en la escuela hace años. Sabemos que no va a ser un boom, pero sabemos que poco a poco toda esa economía de la tokenización va a cambiar las cosas.
Con el tema Bitcoin, nosotros tenemos parte de la tesorería en Bitcoin. Y la gente me dice: «¿Por qué? ¿Por qué?». Y digo: si somos una escuela de tecnología y decimos que hay que ser prácticos y probar las cosas, no podemos hablar de tesorería Bitcoin sin tener aunque sea un 5 %, un 4 %, un 1 %. Me decían: «No, pero aunque tengamos un 1 %, nos va a dar dolor de cabeza». Y digo: «Mira, pues así el equipo contable empieza a verlo y el equipo legal empieza a testearlo». ¿Por qué? Porque si en el futuro van a hacer un bootcamp, si en el futuro arranca una startup y el director general de esa startup necesita saber de tesorería Bitcoin, nosotros lo sabemos.
Y yo creo que los emprendedores no podemos estar limitados a decir: «Vale, yo estoy acostumbrado a la parte financiera como se hacía en los años setenta, con un banco y con mis euros». Bueno, pues vamos a empezar a explorar. Igual que puedo pedir una línea de crédito en un banco, puedo pedir una línea de crédito con un Bitcoin. Vamos a explorar, y creo que poco a poco habrá más empresas que lo hagan.
Carlos: Si no fuerais una empresa tecnológica, ¿lo harías igualmente?
Juan Antonio: A ver, a mí siempre me ha gustado más el emprendimiento tecnológico y me gusta que probemos cosas. Pero yo creo que poco a poco, primero serán las tecnológicas y luego las que no son tecnológicas. ¿Por qué digo esto? Porque al final es como si alguien me dijera: «Oye, no tiene sentido que tengas tu tesorería en dólares, la tienes que tener en euros». Bien, ¿y por qué en euros y no en yenes? Pues oye, esta es una moneda, esta es otra moneda, aquella es otra moneda. Habrá que ver qué moneda es la que mejor me conviene en cada caso.
Luis: ¿Os resultó complicada esta parte? Lo digo para otras empresas que nos estén viendo y que tengan en mente poner parte de su tesorería en Bitcoin. ¿Tuvisteis que abrir una cuenta de empresa en algún exchange? ¿Cómo lo hicisteis?
Juan Antonio: Nosotros lo hicimos en un exchange que vimos que tenía todo regulado en España y que nuestro equipo contable y legal vio que se podía usar, y dijimos: «Vale». Y eso es muy diferente de lo que mucha gente me dice: «Pero ¿como los de Strategy?». Y digo: «No, no, no tiene nada que ver». Una cosa es que el dólar se va a devaluar, el euro se va a devaluar, y que puedas tener un porcentaje en dólares, otro en euros y otro en otro tipo de activo, o invertir en un activo inmobiliario. Es parte de tu balance y tú lo distribuyes: compro un local. ¿Por qué? Porque creo que puedo mantener la inversión ahí. Otra cosa es lo que hacen algunas empresas, que dicen: «No, me apalanco y tal». Y eso ya es como decir: «Oye, voy a comprarme todos los locales y voy a hacer dinero comprando todos los locales».
Luis: Eso sería otro negocio, ¿no?
Juan Antonio: Eso sería otro negocio. Lo nuestro es empezar a probar y entender cómo puedo reservar todo eso que genera mi negocio.
Luis: Eso que decías antes, al final. Una de las cosas que yo creo que son un poco diferenciales de este espacio, de Show Me The Bitcoin, que para nosotros es uno de los pilares fundamentales de la compañía, como un activo de la compañía, como un media arm, es que lo hacemos con skin in the game. Y yo creo que eso nos da cierto nivel de autoridad para hablar de lo que dices tú. Otros hablarán desde fuera, opinarán de las tesoreras y de Bitcoin, pero es que estos tíos tienen Bitcoin, compran Bitcoin todo el rato, buscan rendimiento sobre el Bitcoin, tienen una infraestructura de acceso al mercado, a liquidez... Y creo que eso nos diferencia bastante de lo que se hace por ahí fuera.
Juan Antonio: De hecho, ya te digo, creo que está conectado con el futuro, porque mucha gente me dice: «Oye, ¿y a tu hijo cómo le vas a guiar?». Y digo: «Es que mi hijo va a tener que pensar de forma muy diferente a como he pensado yo». Yo pensé mucho en la rentabilidad del trabajo. A lo mejor mi hijo tiene que empezar a pensar en la rentabilidad del capital, de los activos, y en manejar activos. ¿Qué pasará en un mundo donde el trabajo empieza a no ser tan crítico y el capital empieza a ser más crítico? Nos estamos acercando hacia ahí, por más que otros digan: «No, el trabajo será opcional, pero habrá un ingreso para todos».
Luis: Pero para mí, fíjate, es incluso previo. Creo que lo hablábamos con Daniel Baeza aquí, que estuvo grabando hace unas semanas: cuando la rentabilidad del trabajo no es suficiente para progresar en la vida, porque solo te da para cubrir el gasto del día a día y no te da para acumular, para comprarte una casa, al final hay que empezar a pensar a qué activos puedo empezar a acceder, aunque sea poquito a poco, para construir patrimonio cuando el trabajo es imposible que me lo dé, ¿sabes?
Juan Antonio: Yo creo que la gente está obsesionada con la rentabilidad del trabajo y a veces se olvida un poco de la rentabilidad del capital. De decir: «Oye, voy a empezar a crear un capital, aunque sea pequeñito, para que poco a poco se vaya haciendo más grande y me ayude en la vida». La rentabilidad del trabajo es el primer impulso, el primer empuje que te va a llevar a tener capital, pero veo que mucha gente no cierra el círculo. En vez de crear su propio capital, dicen: «Pues me compro el último iPhone, me voy otra vez de vacaciones». Y dices tú: «Ostras, es que no estás cerrando el círculo, y vas a llegar a un punto en el que lo vas a pagar».
Luis: Y en el programa, Juan, también, porque veo que te gusta la tecnología, evidentemente, pero también el mundo financiero: ¿intentáis formar también en ese conocimiento? Simplificarlo para que la gente tenga al menos ciertas nociones básicas de esto que estás hablando, que es tan importante.
Juan Antonio: Ahí no hemos entrado tanto, porque siempre hemos estado más centrados en dar esa oportunidad laboral. Y yo creo que hay programas como este que tenéis vosotros donde la gente puede empezar a empaparse de esa necesidad de decir: «Oye, voy a encontrar empleo y voy a empezar a generar un capital para poder crecer en el futuro».
Carlos: Juan Antonio, vamos a bajar un poco la latencia con un test rapidito, en el que yo te voy a dar varias opciones y tienes que elegir una.
Luis: Esta es la mejor sección del programa. Es la sección de Carlos.
Carlos: No vale un «depende», y esto no va de acertar o fallar, va de cuál escoges tú como la mejor de las opciones. Vale, empezamos por la primera. Para triunfar profesionalmente en 2030, ¿qué será mejor: saber programar, saber vender o saber pensar?
Juan Antonio: Pensar.
Carlos: Para un chaval de 18 años, ¿qué es mejor: universidad, un bootcamp o aprender directamente con la IA?
Juan Antonio: Bootcamp.
Carlos: La IA nos hará más productivos, más vagos o más desiguales.
Juan Antonio: Vagos y productivos. [risas]
Carlos: ChatGPT en la educación: un profesor particular, un copiloto o una chuleta con esteroides.
Juan Antonio: Es un profesor particular.
Carlos: Ingeniero de prompts: es una profesión, una habilidad básica o un trabajo con fecha de caducidad.
Juan Antonio: Trabajo con fecha de caducidad.
Carlos: Un agente de inteligencia artificial dentro de una empresa: un asistente, un empleado o tu futuro jefe.
Juan Antonio: Un asistente.
Carlos: Google en 2030: sigue mandando, pierde el trono o se vuelve invisible, pero sigue mandando.
Juan Antonio: Pierde el trono.
Carlos: Ostras, macho. Me lo apunto, ¿eh? Para que vuelvas en 2030. ¿Qué desaparecerá antes: las webs, las apps o el buscador tradicional?
Juan Antonio: Buah. Sobre todo, la web.
Carlos: ¿Qué es para ti el cloud: la gran maravilla de internet, una dependencia peligrosa o un mal necesario?
Juan Antonio: Peligrosa.
Carlos: Bitcoin en la tesorería de una empresa: convicción, gestión financiera o apuesta.
Juan Antonio: Gestión.
Carlos: Bitcoin cae mañana un 60 %. ¿Qué haces con tu empresa: compras, no haces nada o reduces la exposición?
Juan Antonio: Pues no hago nada, tío.
Carlos: La universidad dentro de diez años será imprescindible, un producto premium o necesitará una reinvención total.
Juan Antonio: Reinvención.
Carlos: Skiller: academia, fábrica de talento o puente.
Juan Antonio: Puente.
Carlos: Juan Antonio Muñoz-Gallego: tecnólogo, emprendedor o probador profesional de futuros.
Juan Antonio: Probador de futuros, seguro. [risas]
Carlos: Vale, pues yo quería saber una cosa. A día de hoy estamos todo el rato diciendo: «Oye, vamos a lo descentralizado, vamos a lo que no dependa solo de uno», etcétera. Internet, además, prometía como tecnología que iba a ser exactamente eso. ¿Cómo hemos llegado a que, si se cae uno de los cuatro grandes, yo qué sé, un Amazon Web Services, como ha pasado alguna vez, o un Google, colapse absolutamente todo?
Juan Antonio: Hemos vuelto a tener una dependencia total de unos pocos.
Luis: De hecho, no es solo el cloud. Es que cuando hay un problema de Cloudflare, como lo vivimos hace poco, ¿no?
Juan Antonio: Sí. La gente dice: «No, si se cae Amazon...». Pero es que si se cae Cloudflare, que es más pequeñito, también nos da de lleno. Tenemos una dependencia absoluta, y cada día más. Si piensas que ya hasta los coches actualizan el software casi en tiempo real, dices: «Ostras, cualquier día que haya un problema, se va todo al garete».
Luis: Hablando un poco de, y volviendo a traer, lo que has comentado antes de la visibilidad y de la parte de marketing, que sería algo que no cederías a una inteligencia artificial.
SEO, agentes de IA y el futuro del marketing digital
A mí me preocupa que ahora parece que coge muchísima importancia la marca de una empresa, el expertise y toda la trayectoria de lo que lleva haciendo. En un mundo en el que hablemos con agentes, ¿a quién vamos a mostrar nuestra marca: a los usuarios o directamente a los propios agentes? Es decir, la parte de SEO y todo el posicionamiento que hacemos a día de hoy. ¿Vamos a hacer SEO agéntico?
Juan Antonio: Yo creo que va a pasar a los dos. Creo que vas a encontrar un producto de dos vías. Una es: le pregunto a mi agente de inteligencia artificial, que va a buscar en internet, y mucho de lo que buscará vendrá a veces de YouTube. Y la segunda es: me estoy informando constantemente. Ahora la vía más potente de información son las redes sociales. Mucha gente se queja de que la gente ya no ve la tele, ya no lee los periódicos, se va a las redes sociales. Yo hablo con mucha gente y les pregunto: «¿Cuándo es la última vez que visitaste una web?». Y me dicen: «Fuf, hace seis meses». ¿Por qué no visitan una web? Porque o le están preguntando a ChatGPT «dame la receta de tal», o lo que ven son reels en Instagram y en YouTube, o se conectan al streaming de Netflix.
Mi mujer me dice que quiere buscar un restaurante, a ver qué le recomiendan en Madrid, y entra en Instagram. No entra en una web de recomendación de restaurantes: entra en Instagram para ver dónde quiere ir. Y eso está evolucionando. Mi hijo no busca en Google. Él no usa Google para buscar. Entra en ChatGPT: «Búscame esto, búscame lo otro, explícame esto», pero no usa un buscador. De hecho, llegará un momento en que, igual que la gente dice «no sé para qué vale un CD», dirán: «¿Para qué era eso del buscador? ¿Qué pasaba?».
Carlos: Tú ves desapareciendo el concepto de buscador.
Juan Antonio: El buscador desaparece fijo, seguro. No me cabe duda.
Luis: ¿Y eso qué supone? ¿Qué porcentaje del negocio, Carlos, supone el buscador para Google?
Carlos: A día de hoy, absolutamente mayoritario. Será como el 80 %. Algo se tendrá que inventar.
Juan Antonio: Eso son dos cosas. Una es que desaparecerá el buscador, sin duda. Y la segunda era si Google pierde el trono, que creo que sí.
Carlos: Vale, esto desarróllalo, porque creo que están intentando pegar un cambio. De hecho, has visto que están integrando un poco la inteligencia artificial dentro del buscador.
Juan Antonio: Pero esto me recuerda, y yo que soy ingeniero, a cuando has creado un producto maravilloso con el equipo de IT y dices: «No es lo que queríamos». Y entonces: «Gíralo, dale, empieza a darle la vuelta», y empiezas a ponerle cosas raras al buscador. Y ya dices: «Sí, pero estás convirtiendo algo que estaba usando la gente en otra cosa, estás haciendo una mezcla, a ver si te funciona». Cuando algo es original y funciona, no tienes que hacer mezclas. Es lo que busca la gente: le das una respuesta.
¿Qué pasa? Que el coste que Google tenía tan optimizado para las búsquedas, se están dando cuenta de que con la inteligencia artificial sube. Y el ingreso que tenía tan optimizado para las búsquedas, con la inteligencia artificial baja dramáticamente. Dices: algo no cuadra. Si por un lado no voy a poder ingresar tanto y por el otro me va a costar más, el negocio no va a funcionar. Y ahí empieza a abrirse un abanico de ideas: cobremos por el acceso, igual que pagas por ChatGPT o pagas por Claude.
Luis: Es que no lo había pensado así.
Juan Antonio: Cuando buscas restaurantes de Madrid, están utilizando capacidad computacional para darte la respuesta que aparece arriba, y eso antes no estaba. Con lo cual, el consumo de esos tokens, de esa capacidad, lo están metiendo dentro de la misma cuenta de resultados, que baja. Ellos ya han hecho cálculos, y eso no sale igual.
Carlos: Esto no lo veo del todo. La capacidad computacional ya la estaban utilizando en los servidores para scrapear toda esa información y tener unos resultados de búsqueda optimizados. Ahora tendrán que cambiarlo, pero no creo que tenga un coste muchísimo más elevado. Por otro lado, me cuesta muchísimo pensar que el absoluto rey de los datos a día de hoy, que tiene patas más allá del buscador, que tiene Gmail y tantas otras cosas, que con Google Maps sabe dónde estamos y sabe absolutamente todo de nosotros...
Juan Antonio: Reyes en el mundo tecnológico ha habido, y caen muy rápido. Yo me acuerdo de que cuando teníamos el estudio de videojuegos, Nokia era el líder. «Como no hagamos un videojuego con Nokia...». Pum, llega el iPhone. Pum. Y no es que pierda cuota: es que lo eliminan absolutamente de la ecuación. Facebook en redes sociales, ¿te acuerdas? Facebook en redes sociales era... [resoplido] Pum, desaparición casi absoluta.
Carlos: Pero es que, a las malas, se compra lo que se tenga que comprar. Eso es lo que hizo Facebook: compró Instagram por un precio casi ridículo, y la gente se reía: «Jo, ha comprado Instagram por...». Pero la realidad es que el ejemplo que estás poniendo me parece que se asemeja más a lo que pasó, no sé si te acuerdas, con Google+. Se vieron fuera de la carrera de las redes sociales e hicieron algo muy técnico, muy ingenieril y muy poco usable de cara a los usuarios, para poder competir con Meta, sobre todo. Vieron que no funcionaba y al final lo cerraron. Aquí, de verdad, me costaría muchísimo entender que el equipo de ingenieros probablemente más importante del mundo coja y ceda esta carrera a un segundo o a un tercero, cuando además la tecnología probablemente la tenían antes que ChatGPT o que Claude.
Juan Antonio: Es un cambio. La idea de buscador es obsoleta.
Carlos: Eso lo entiendo.
Juan Antonio: Tú lo que quieres es una respuesta.
Luis: Es poco eficiente, sí, que tengas que estar leyendo para encontrar la respuesta.
Juan Antonio: Quiero la receta esta. No me des un listado: quiero la receta. Quiero los diez mejores restaurantes de comida fusión para comer en Madrid: dame los diez. No me des una serie de enlaces para que tenga que elegir yo. Y la gente que ya ha nacido con respuestas, que desde los diez años usa respuestas, cuando vea que utilizas un buscador te va a decir: «Pero si eso está obsoleto». Es como si nos pusiéramos a usar el teletexto en la tele. La gente diría: «Pero a este, ¿qué le ha pasado? ¿Qué está haciendo?».
Carlos: ¿Y tú crees que Gemini no da esa opción a día de hoy?
Juan Antonio: ¡Uf! La tiene. Es que han entrado muy tarde, ¿eh? Y yo creo que el
Gemini, ChatGPT, Apple y la competencia por la inteligencia artificial
problema que tienen es que no han dicho: «Vale, olvidémonos del buscador y centrémonos. Ahora hay un cambio de paradigma, esto nos ha cambiado las reglas del juego, ya no es la guerra de qué buscador es el que más se utiliza. Nos olvidamos de los buscadores y nos vamos a otro ecosistema». Han intentado integrar esto para ver si lo pueden mantener mientras el resto sigue corriendo, y cada tecnológica va tomando sus decisiones.
Apple no ha entrado en esta guerra. Si te das cuenta, Apple ha dicho: «Mira, esto de la inteligencia artificial, yo no entro en la guerra. Yo tengo mis dispositivos».
Luis: Está llegando a acuerdos, ¿no? Para integrarla dentro de Siri.
Juan Antonio: A lo mejor. Pero lo que vale de mí es la marca y mis dispositivos. Esa guerra no es mi guerra. No ha entrado a pelear ahí. Ha decidido: «Bueno, yo me quedo en mi guerra y el resto que se pelee en la otra». Y habrá que ver cómo evoluciona.
Luis: Pero yo sí creo que Google lo ha intentado meter muy con calzador en todo su ecosistema. La forma de darle visibilidad a su IA era metértela por aquí, por allí, en el mail, en el calendario, en todo, para que la gente se acostumbre.
Juan Antonio: Microsoft también, con Copilot, lo está forzando: vamos a meter esto aquí, vamos a colar esto aquí. Cuando a lo mejor no es cuestión de eso. El otro día hablábamos de un cepillo de dientes Oral-B con inteligencia artificial de 500 euros.
Luis: Pero ¿eso existe?
Juan Antonio: Sí, sí, sí. Te hablo de lo que comentaba en JAM en Beta, mi canal de Instagram. Me decían: «Oye, el cepillo nuevo de Oral-B con inteligencia artificial». Trae, no sé si son unas cámaras y unos sensores... Y digo: pero, de verdad, ¿necesitamos 500 pavos de cepillo? Entiendo que entre el cepillo de un euro de AliExpress y los 500 euros del de inteligencia artificial hay un cepillo de dientes que funciona adecuadamente, y a partir de ahí es un sinsentido.
Luis: Bueno, ¿no te parece que está pasando un poco lo de hace unos años, cuando empezaba todo el tema de las tecnologías descentralizadas? Salían un montón de startups, se levantaba pasta fácil, toda la innovación venía con la coletilla de «hacemos temas de blockchain». Y ahora pasa con la IA: hay que meter la IA en cualquier producto, servicio, lo que sea.
Juan Antonio: Sí. Yo creo que en blockchain pasó que veía muchos proyectos y decía: «Esto no tiene sentido». Había algunos que tenían sentido y otros que decías: «Tú, esto no tiene sentido». Y ahora en inteligencia artificial está pasando algo parecido. Todo tiene que tener inteligencia artificial. Da igual lo que hayas construido, tiene que tener inteligencia artificial. Y llegará un momento en que bajará el suflé. No sé si pasará en un año o en año y medio, pero mucho de esto desaparecerá.
Carlos: Escuchándote me surge una duda, porque la verdad es que no sé cómo va a funcionar en el futuro la inteligencia artificial a nivel informativo. Si a día de hoy lo que hace es nutrirse de la información que volcamos los propios usuarios, y en la mayor parte de las ocasiones es en webs que dan ese contenido informativo, y las webs se van a acabar porque no tienen aliciente publicitario, porque ni siquiera vas a necesitar entrar en una web, porque se lo vas a preguntar a la inteligencia artificial... ¿de dónde van a salir, por ejemplo, las nuevas recetas de cocina?
Juan Antonio: De hecho, es algo que a mí me preocupa mucho, porque esto va a dividir la sociedad y el mundo, porque todo lo que es inteligencia artificial no es gratis. Llegará un momento, y ya lo estamos viendo, en el que tendrás acceso a una inteligencia artificial y a una información muy buena si pagas, y si no pagas tendrás acceso a información mucho peor y respuestas mucho peores. Y lo veremos a nivel de países: países que tendrán acceso a la inteligencia artificial, gente que tendrá acceso a una inteligencia artificial con la que podrá conseguir una ayuda increíble, y gente que no va a tener ese acceso. Se va a ampliar el gap entre los países desarrollados y los demás en el acceso a la información buena.
A lo mejor en las recetas te da igual que una receta sea peor que otra, que a mí me dé una ensalada de mango mucho más deliciosa y que tu ensalada de mango sea peor. Pero cuando empecemos a analizar información financiera, legal o de actualidad, no tener información tan correcta porque no tienes acceso a ella va a generar un problema. Habrá gente que tendrá ese acceso premium a buena información y gente que no lo va a tener.
Luis: Cuéntanos un poco eso de que estás metido también en un instituto político, a nivel de formación. ¿Cómo va esto?
Juan Antonio: Es que yo creo que ahora mismo el entorno político es un desastre, ¿eh? Está muy lejos de lo que debería ser. Desde hace tiempo dije: «Joder, habría que ayudar en algo ahí». No es sencillo, y creo que cada día es más complicado, pero lo que estoy viendo es que cada año entran miles de políticos nuevos. Si cuentas la gente que trabaja en ayuntamientos, en diputaciones, en toda la Unión Europea, en Bruselas, dices: «Pero es que mucha de esta gente no está preparada».
Carlos: Claro.
Juan Antonio: Normalmente, cualquiera que ha emprendido dice: «Ostras, si un inversor me deja este dinero, lo cuido mucho. Y si tengo veinte empleados, voy a tener que pagar las nóminas y tengo que tener mucho cuidado». Y eso no lo estoy viendo en la parte pública.
Luis: Además, es que no tiene mucho sentido que a un tío de marketing junior le pidamos un supercurrículum y que de repente entre un concejal y lleve un presupuesto enorme, llevando, por ejemplo, un plan de vivienda. Y aparte, esto no es ideológico. Esto es un tema del nivel que tiene la clase política, de cómo ha llegado ahí y de qué conocimiento tiene para rendir. Da igual el tipo de ideas que tengas, sean de derechas o de izquierdas: tienes un presupuesto, utilízalo bien.
Juan Antonio: Es que la gente... pagamos gasolina, y la mitad son impuestos. La compra de vivienda: la mitad son impuestos. Desde que compran un solar o un espacio para construir hasta que te lo dan a ti, la mitad se va en impuestos. Si esos impuestos no se gestionan bien, ¿quién lo va a pagar? Lo va a pagar la gente joven. ¿Por qué? Y de hecho, esto va muy conectado con el mundo Bitcoin: cada vez los gobiernos se endeudan más, y da igual que mires a Estados Unidos o a Europa. Se endeudan más y la moneda, ya sea el euro o el dólar, vale menos. Y la culpa es de esa mala gestión.
Carlos: ¿Y qué te preocupa más: un político con poca capacidad para llevar su cargo, o un tecnólogo
El poder de los gobiernos y las grandes tecnológicas sobre la IA
poderosísimo al que nadie ha elegido?
Juan Antonio: Me preocupan los dos. De hecho, Mark Zuckerberg, creo que después de pelearse con alguien de la UFC en un lago, escribió un artículo en el Wall Street Journal diciendo que le preocupaba que la inteligencia artificial quedara en manos de unos pocos. Pero no quedaba claro si eran unos pocos tecnólogos o unos pocos políticos. Porque al final estamos viendo que la inteligencia artificial, con la capacidad que tiene, puede entrar en casi cualquier sitio. No es que pueda hackear una web: es que las puede hackear todas.
Entonces, ¿quién va a tener esa capacidad, los tecnólogos o los gobiernos? Y esto pinta muy mal, porque Trump ya ha dicho que él no va a levantar el pie del acelerador.
Carlos: Mm.
Juan Antonio: China no va a levantar el pie del acelerador. Las tecnológicas, como Anthropic y OpenAI, no van a levantar el pie del acelerador. Y Mark Zuckerberg, aunque dice que le preocupa, tampoco levanta el pie del acelerador.
Carlos: Así, para tener alguna cosa tuya más a nivel personal, me gustaría que me dijeras si en algún momento tu perfil dirigiendo te ha jugado una mala pasada, en la parte de que tú necesitas movimiento, velocidad, rapidez en la ejecución de las cosas, y cómo has acabado trasladando ese mensaje cuando has querido llevar equipos.
Juan Antonio: Yo creo que en general, como soy hiperactivo, y mi hijo también es hiperactivo con falta de atención, los hiperactivos siempre vamos muy rápido. Lo que nos falla es que pensamos que todos nos entienden, que no hace falta explicar bien las cosas porque ya deberían entenderlas. Con lo cual, yo creo que lo que hemos ido aprendiendo poco a poco todos los que somos hiperactivos, y cada día más, es a explicar bien las cosas y a dedicarle tiempo a la gente. Muchos directivos me dicen: «Joder, yo quiero hacer un curso de inteligencia artificial». Y digo: «No, no, en lo que te tienes que centrar es en tu equipo, en la gente humana que tienes alrededor, y menos en la tecnología». La tecnología nos va a ayudar, pero al final la pieza clave siempre es el equipo humano que tienes alrededor.
Carlos: Lo último que te quería preguntar. A todos nuestros invitados les pedimos, para finalizar el podcast, que nos deis una herramienta o algún tipo de utilidad, una web, algo que utilices en tu día a día y que creas que es muy útil para compartirlo con los demás, o un libro, lo que tú quieras. Y para terminar, un consejo para la gente que esté emprendiendo o que trabaje directamente con la parte tecnológica.
Juan Antonio: Pues mira, lo que le diría a la gente, más que cualquier herramienta: un móvil. Un móvil y comunicar. Lo que más estoy haciendo ahora es comunicar con un simple móvil, crear una comunidad y trabajar lo que hemos dicho: que la gente entienda lo que haces, y crear esa comunidad para que, si tienes un producto, luego lo puedas lanzar.
Carlos: ¿Vale? Y consejos, sobre todo para la gente que, como tú en un momento dado, esté emprendiendo cosas en serie
Cómo aprender del fracaso y crear negocios rentables
y se encuentre en un mal momento.
Juan Antonio: Yo donde más he crecido es después de los fallos. Es muy curioso. Cuando va todo bien no se aprende mucho, pero cuando va mal, aprendes. Es una locura. De hecho, en los siguientes emprendimientos me decían: «Jo, qué obsesión tienes con la rentabilidad». Y en los últimos proyectos que tengo hemos tenido rentabilidad desde el día uno. Aprendí mucho eso de trabajar para que los proyectos sean rentables desde el principio.
Y cuando te va mal... A todos los emprendedores al final les pasa como a los moteros, y yo soy motero: están los que se han caído y los que se van a caer. Los malos momentos te van a llegar como emprendedor. Serán al principio, serán en un año, serán en tres años, pero tienes que estar preparado: cuando te caigas, no pasa nada. Aprendes y te levantas.
Luis: De hecho, me acuerdo de cuando montaba a caballo, y para acabar: mi profesor me dijo que no sabría montar a caballo hasta que no me hubiera caído cien veces. El primer día que me caí yo ya estaba alucinando: cien veces me tenía que caer para aprender a montar a caballo. Va mucho con lo que acabas de decir, al final.
Carlos: Pues nada, con este consejo vamos a terminar. Muchísimas gracias, Juan Antonio, por habernos dedicado tu tiempo y por haber venido al podcast con nosotros. Te lo agradecemos un montón, hemos aprendido un montón de cosas. Y a todos vosotros, muchísimas gracias por estar al otro lado. Nos vemos en el próximo episodio de Show Me The Bitcoin. Hasta luego.
Juan Antonio: Hasta luego.