El gobierno de El Salvador ha confirmado que mantiene su programa de compras diarias de Bitcoin, llevando el total del fondo soberano a 7.508 BTC, valorizados en aproximadamente $675M al precio actual.
La estrategia del gobierno salvadoreño ha sido objeto de controversia internacional. El Fondo Monetario Internacional (FMI) presionó durante 2024 para que El Salvador abandonara Bitcoin como moneda de curso legal como condición para la aprobación de un préstamo de $1.400M. El gobierno aceptó modificar la Ley Bitcoin para eliminar la obligatoriedad de aceptación, pero mantuvo el programa de acumulación estatal.
El fondo soberano opera a través de Chivo Wallet y se nutre de varias fuentes: compras directas en mercado abierto, una asignación del 0,5% del turismo generado por el programa "Bitcoin Valley" en El Zonte, y parte de las comisiones de los volcanes geotérmicos que alimentan la minería de Bitcoin del país.
La posición de El Salvador en el ranking global de tenedores soberanos de Bitcoin sólo está por detrás de Bután, cuyo fondo soberano (Druk Holdings) acumula aproximadamente 9.000 BTC procedentes de la minería hidroeléctrica.
El presidente Bukele ha defendido la estrategia en múltiples foros internacionales, argumentando que Bitcoin es la única forma de que un país pequeño sin moneda propia pueda construir reservas soberanas fuera del sistema financiero tradicional.